lunes

Quién es quién- Facultad de Odontología

CIENCIA. SEIS PERSONALIDADES DE DISTINTO ORDEN, EN EL FRENTE DE LA SEDE CONSTRUIDA EN 1946.




El quién es quién de las estatuas


Clarin 21/08/11
Por Eduardo Parise


Si uno se guía estrictamente por los límites establecidos, las figuras están en Recoleta, el barrio que, según los que saben, es el que tiene más estatuas en la Ciudad. Pero si es por definición popular, la zona es parte del inexistente (para el catastro) Barrio Norte o bien integra el área del viejo Hospital de Clínicas. Como quiera que sea y se lo guste llamar, lo concreto es que las seis tallas están allí desde hace más de sesenta años y muchos nunca las vieron.


El edificio pertenece a la Universidad de Buenos Aires y alberga a la Facultad de Odontología. Fue construido en 1946, igual que varios de los que están en el sector. La entrada principal está en la calle Marcelo Torcuato de Alvear 2142 y allí es donde están las seis estatuas destinadas a recordar a personalidades de la ciencia. Pero como no están a ras del piso, suelen pasar totalmente desapercibidas.


Se cree que las colocaron en 1950 y, si se las mira de frente y de izquierda derecha, recuerdan a Galeno de Pérgamo, William Harvey, Wilheim Conrad Röntgen, Paul Ehrlich, Horacio Wells y Pierre Fauchard, figuras importantes para la historia, aunque poco conocidas entre los que cada día trajinamos Buenos Aires.


Y aunque no hay demasiados datos sobre los autores de esas estatuas, lo que sí abunda es la información sobre quiénes eran estos personajes y sus obras vinculadas con la ciencia. Veamos: Galeno de Pérgamo (130/200) fue un médico griego y se lo considera figura clave. Seguidor de la obra de Hipócrates de Kos, su obra más conocida ( El arte de la curación ) influyó durante siglos en la formación profesional. Su nombre es sinónimo de médico.


William Harvey (1578/1657), fue un médico inglés conocido por sus estudios sobre el sistema circulatorio y las propiedades de la sangre en todo el cuerpo. Se basó en las ideas de René Descartes y del español Miguel Servet.


Wilhelm Conrad Rötgen (1845/1923) fue un físico alemán que ganó el premio Nobel de Física en 1901. En 1895, trabajando con rayos catódicos, descubrió los Rayos X. Nunca quiso que llevaran su nombre, por cuestiones éticas rechazó patentes y donó el importe de su premio a la universidad donde trabajaba.


Paul Ehrlich (1854/1915) fue un importante bacteriólogo alemán quien en 1908 ganó el premio Nobel de Medicina. Realizó descubrimientos sobre la teoría de la inmunidad y en el campo de la quimioterapia.


Horacio Wells (1815/1848), fue un odontólogo estadounidense quien, en 1844, desarrolló el uso del óxido nitroso como gas anestésico para sacar las piezas dentales. Pero el fracaso de una prueba en 1845 le generó una gran depresión y dejó la odontología. Un año después, comenzó una disputa con otros profesionales por la patente del invento y en 1848 se suicidó.


Pierre Fauchard (1678/1761) fue un profesional francés a quien se considera el padre de la odontología moderna. Se formó como cirujano militar y su libro “El cirujano dentista; tratado sobre los dientes”(1728), se cataloga como el más importante de la especialidad.


Las estatuas en altura que recuerdan a estos científicos no son las únicas en Buenos Aires. Sin ir más lejos, en la Facultad de Medicina (Paraguay 2157) están las de Hipócrates, Bernard, Pasteur y Paracelso. Pero lo más curioso es el frente de la actual Facultad de Ciencias Económicas, sobre Córdoba. La escena representa a los médicos en medio de una intervención quirúrgica, algo extraño para la actividad que se desarrolla allí. Pero eso ya es en otro barrio (Balvanera) y esa es otra historia.

viernes

Violó una clausura y fue detenido

Riachuelo: violó una clausura y fue detenido


Clarin 19/08/11


Un empresario de Avellaneda fue detenido por reabrir su fábrica, que había sido clausurada por contaminar el Riachuelo. Se trata del primer caso de un particular detenido en la causa por el saneamiento de la cuenca hídrica.


El empresario, cuya identidad no trascendió, estaba a cargo de la Cooperativa de Trabajo Huesitos Wilde. Se lo acusa de “violación de sellos y documentos”, delito que prevé una pena que va de seis meses a dos años de cárcel.


La orden de detención fue firmada por el Luis Armella, juez federal de Quilmes pero quien tiene a su cargo la ejecución del fallo de la Corte Suprema que ordenó que la Nación, la Ciudad y la provincia de Buenos Aires llevaran adelante un plan para sanear la cuenca Matanza-Riachuelo. Entre otras cosas, se sacaron barcos hundidos del Riachuelo, y se comenzaron las tareas para abrir el camino ribereño en ambas costas.


La Cooperativa queda en Salcedo 470, partido de Avellaneda. El 25 de enero fue clausurada por la Justicia, tras comprobar que vertía líquidos tóxicos al Riachuelo. Pero el empresario la reabrió sin permiso el 15 de junio. Así lo comprobó la delegación de Prevención Ecológica de la Policía bonaerense, que confirmó que las fajas de clausura habían sido arrancadas. El empresario detenido brindará esta mañana su declaración.

martes

Ya funciona en San Isidro la onda verde para ambulancias

Ya funciona en San Isidro la onda verde para ambulancias
 Llevan un GPS que es detectado por sensores instalados en los semáforos.

16/08/11Clarin


PRIORIDAD VEHICULAR. ES EL NOMBRE DEL SISTEMA QUE SE IMPLEMENTO.


El municipio de San Isidro puso en marcha un plan por el cual las ambulancias cuentan con equipos especiales que permiten coordinar sobre la marcha a los semáforos , para que puedan llegar antes a los hospitales o a las casas de los pacientes. El próximo paso será sumar a los vehículos de Bomberos y Policía.


El sistema Prioridad Vehicular consiste en la instalación de equipos de GPS en las ambulancias, que se conectan con sensores fijos que fueron colocados en los semáforos. A 200 metros del cruce, el chip de la ambulancia emite una señal que recibe el semáforo, que se coordina para ponerse en verde, y así agilizar el paso del vehículo sanitario.


“El sistema funciona en las diez ambulancias de la Municipalidad, y en una segunda etapa se colocarán los equipos en las autobombas de bomberos y en los patrulleros policiales . En total habrá 250 vehículos conectados”, explicó Guillermo Sánchez Landa, secretario de Inspección y Registros Urbanos de San Isidro.


El funcionamiento del servicio está a cargo de la empresa Sutec. Según explicaron en la Municipalidad se trata de un contrato de $ 6.000.000 a pagar en diez años . Ya fueron instalados los sensores en 120 esquinas con semáforos, y el año que viene se llegaría al total de 240 que hay en la Comuna.


En un primer momento se priorizaron las vías principales de San Isidro, como las avenidas Libertador, Rolón, Márquez, Santa Fe, Centenario y otras. La idea fue conectar, principalmente, los accesos rápidos a los hospitales de Boulogne y San Isidro.

Además, la tecnología permite que, desde un centro de control de tránsito instalado en el Partido, un operador pueda modificar manualmente los tiempos de los semáforos para agilizar el tránsito en los horarios pico, o por ejemplo crear corredores rápidos que puedan usar los bomberos en el caso de un incendio.


Por otra parte, la tecnología instalada permite un ahorro del 80% de la electricidad que se gastaba en los semáforos. De hecho, está preparada para funcionar con energía solar, algo que se daría en un futuro. Según informaron en la Municipalidad, el próximo paso es instalar en los semáforos detectores de velocidad para poder sancionar con fotomultas a quienes violen las máximas.

Se llevaron hasta los muebles

Cerraron la Richmond y se llevaron hasta los muebles


Ayer los mozos de la confitería se enteraron al llegar a trabajar. La sanción de una ley que protegía el edificio pero no impedía el cambio de rubro comercial, habría acelerado los tiempos de los dueños. Final anunciado para un bar histórico

PorRomina Smith
16/08/11 Clarin

 
+info.
http://www.clarin.com/ciudades/capital_federal/reaccion-llego-tarde_0_536946393.html
http://www.clarin.com/ciudades/capital_federal/Casos-emblematicos_0_536946394.html
http://www.clarin.com/ciudades/capital_federal/iniciativa-simpatica-Legislatura-termino_0_536946395.html
http://www.clarin.com/ciudades/capital_federal/Cerraron-Richmond-llevaron-muebles_0_536946392.html





lunes

Parque Patricios

Un palacio en Parque Patricios


Por Eduardo Parise
15/08/11 Clarin



La imagen del edificio parece escapada de una postal de Florencia, en Italia. Y algo de eso hay, ya que fue construido al estilo de un palacio florentino, como en 1918 lo pensó el arquitecto Juan Waldorp (h). Pero, ¿por qué semejante edificio, con jardines y parques que ocupan toda una manzana, en Parque Patricios? Por el deseo de un empresario solidario que, con 45 años y nueve meses antes de morir, dejó en su testamento el dinero y el lugar para que en ese sitio, por entonces una de las zonas más pobres de la Ciudad, se realizara “la edificación de un palacio para escuela”. Se llamaba Félix Fernando Bernasconi y su “palacio”, que en breve cumplirá 82 años, sigue allí como una escuela con unos 5.000 alumnos.


Inaugurado el 22 de octubre de 1929, el Instituto Bernasconi (como lo llama la gente) es mucho más que un bello edificio en la manzana que abarcan las calles Cátulo Castillo, Catamarca, Rondeau y Esteban De Luca. Porque en sus cuatro plantas funcionan nueve escuelas, entre primarias, secundarias, de música y hasta de natación. Esto es así porque cuando lo pensaron, además de las galerías de circulación en forma de recova, los grandes patios, un foyer de estilo clásico y una sala de teatro con 400 butacas, se incluyeron en el subsuelo dos piletas de natación para usar todo el año.


También están los departamentos destinados a temas audiovisuales, odontológicos, un centro de orientación vocacional y educativa y la biblioteca de consulta y lectura para todos los chicos. Y como si no fuera suficiente está el complejo museológico creado por la gran Rosario Vera Peñaloza, aquella docente que pensaba que los museos “no deben actuar como depósitos sino como escuelas vivas para el enriquecimiento de la cultura argentina”. El terreno que ocupa el Bernasconi fue parte del casco de la estancia “El Edén” (de ocho hectáreas) y luego albergó la casaquinta de Francisco P. Moreno, el famoso perito quien, según cuentan, cada tarde abría los portones para que los chicos de la zona (“el barrio de las latas”, por las casas precarias que había) pudieran ir a buscar frutas de los árboles. Moreno solía repetir: “Donde el trabajo y la escuela reinan, la cárcel se cierra”.


La fortuna dejada por Bernasconi (hijo de inmigrantes suizos) también sirvió para que en el lugar quedaran obras artísticas valiosas como los dos grupos escultóricos (simbolizan a figuras de la mitología griega) realizados por el escultor argentino Alberto Lagos, el gran “reloj de la torre” o una excelente estatua de Sarmiento, hecha en bronce por Zonza Briano. Y una curiosidad: a metros de la entrada sobre la calle Cátulo Castillo está la pequeña estatua que recuerda “al perro abandonado”, un tema que el gran poeta y compositor tuvo como cruzada en su solidaria vida.


El Bernasconi es una parte importante entre las instituciones de Buenos Aires y merece estar en un sitio destacado. Sin embargo, en la zona de Parque Patricios también hay otras referencias que aluden al pasado y presente de la Ciudad. Uno de ellos es el Parque Florentino Ameghino (lo rodean las calles Monasterio, Santa Cruz, Caseros y Uspallata), un predio donde estaba la casa en la que en 1823 murió Remedios de Escalada, la joven esposa de San Martín, y el lugar en donde se encuentra el monumento que recuerda a los muertos por la fiebre amarilla, realizado en 1873. Pero esa es otra historia.

Andrés Kálnay

El arquitecto que llegó de casualidad y dejó su sello en toda la Ciudad
Andrés Kálnay, de origen húngaro, hizo 120 obras, entre las que sobresale la ex cervecería Munich.
Por Silvia Gómez
15/08/11

Las obras cumbre

 
Andrés Kálnay fue uno de los arquitectos más prolíficos que tuvo el país. Casi un desconocido, se estima que construyó unas 120 obras , entre casas y edificios, la mayoría en la Ciudad. Muchísimas fueron derribadas, pero otras siguen en pie, dando cuenta de la fabulosa producción que el húngaro generó en Buenos Aires. La ex cervecería Munich, en la Costanera Sur (hoy la sede de la Dirección General de Museos), es por lejos su máxima creación . Trabajador incansable hasta su muerte, fue además diseñador, escritor, dibujante, artista plástico y condecorado de guerra.


Andrés Kálnay nació en 1893 en lo que fue el Imperio Austrohúngaro, en Jasenovác, hoy una ciudad de Croacia, ubicada justo en el límite con Bosnia Herzegovina. Llegó a Buenos Aires con su hermano Jorge, también arquitecto, en 1920. Y solo siete años después construía la Munich.


“De mi padre siempre me llamó la atención la capacidad de producción que tenía. Dibujaba los proyectos, diseñaba hasta el mobiliario, escribió sobre filosofía, desarrolló métodos constructivos, pintaba y sabía tanto de arte como de economía. Nunca aprendió a manejar y en el breve tiempo en el que tuvo dinero se compró un auto y contrató un chofer. La mayor parte de su vida se movió en tren. Se iba de su casa en San Isidro a las 7 y volvía casi a la madrugada. Me pregunto cómo hacía”, cuenta Esteban Francisco Kálnay desde España. Tiene 52 años, también es arquitecto y es el segundo hijo de Andrés, fruto de un segundo matrimonio.


Esteban se dio el gusto de trabajar con su padre en la restauración de la Munich . “La dictadura se había empecinado con el edificio y casi lo derriba. Se pudo salvar del abandono total y se recicló”, cuenta Kálnay hijo. No lo menciona, pero él donó un vitral que reemplazó al original, que también había diseñado su padre.


Pero la llegada de Kálnay a Buenos Aires podría considerarse casi fruto de la casualidad y hasta de un milagro. En el libro “Andrés Kálnay: un arquitecto húngaro en Argentina” –un trabajo minucioso realizado por el Centro de Documentación de Arquitectura Latinoamericana– se detalla cuál fue el periplo de los hermanos Kálnay hasta llegar a la Ciudad: huyeron del gobierno comunista de Bela Kun y de la grave crisis económica. Caminaron desde Viena hasta Nápoles y se embarcaron como polizones en ese puerto italiano. El buque iba hacia Estados Unidos, pero en altamar viró hacia Argentina. Los hermanos Kálnay llegaron al puerto de San Nicolás, se tomaron el tren hasta Retiro y llegaron a Buenos Aires en marzo de 1920. Un año después ya habían comenzado a trabajar juntos, como arquitectos independientes.


Antes de recalar en Argentina participó de la Primera Guerra Mundial, que terminó por separar al Imperio Austro-húngaro. Recibió distintas condecoraciones y peleó en diferentes frentes. Y también participó de un conflicto que se llamó la “Revolución de los Crisantemos”. “Para esa época desarrolló un sistema que le permitió construir en semanas unas 48 viviendas para damnificados por la guerra. Tenía obsesión por la vivienda social , por eso diseñaba sistemas constructivos baratos”, detalla Kálnay hijo.


Desde que logró instalar su propio estudio –primero junto a su hermano y luego solo– nunca dejó de diseñar y construir. Pero muchas de sus obras fueron pasadas a degüello. En la página web andresyjorgekalnay.blogspot.com Alejandro Machado homenajea la obra del húngaro y con un trabajo exhaustivo logra identificar a las que siguen en pie y las que desaparecieron.

 
Moderno y evolucionado, Kálnay también viró en sus diseños, que terminaron explorando las raíces del racionalismo. Para la década del 60 dejó de construir y se dedicó a pintar y a revisar sus ideas filosóficas, plasmadas en diferentes libros. Y a casi 30 años de su muerte quizá está pendiente un homenaje a uno de los grandes constructores de la Ciudad.

 
Las obras cumbre


Hiperactivo, tal como lo describió su hijo, Andrés Kálnay finalizó en sólo cuatro meses y ocho días el edificio de la ex cervecería Munich, encargado por el empresario Ricardo Banus. Además de los vitrales, el húngaro diseñó barandas, lámparas, la vajilla y hasta los muebles. También elaboró los elementos escultóricos que decoran el edificio –como camareras alemanas con bandejas llenas de chops– y símbolos que remiten al mundo de la cerveza y a la cultura de la ciudad de Munich. La cervecería iba a ser la obra más importante –de una serie de edificios que aún siguen en pie– en una zona de la Ciudad que comenzaba su transformación. Ya con Puerto Madero funcionando, el intendente Joaquín Llambías (1916–1919) impulsó la construcción de la Costanera Sur como un paseo. Se construyeron primero el boulevard y las glorietas, y en 1918 llegó la “Fuente de las Nereidas”, de Lola Mora. 9 años después, la Munich y cinco edificios más, de los que se conservan cuatro, como el que ahora es un salón de fiestas (Brisas del Plata) y la ex casa de la Cruz Roja, que se transformó en templo judío. Como los terrenos de la costanera fueron ganados al río –se rellenaron con tierra que se sacó de los túneles del subte B– el arquitecto hizo la cervecería sobre una gran plataforma de hormigón armado. Enseguida la Munich se convirtió en el punto de encuentro de la alta sociedad porteña: políticos, famosos, intelectuales y artistas frecuentaban el lugar.

cereal para celíacos

Emprendedores
Historias que pueden enseñar cómo iniciar una actividad propia

Barras de cereal para celíacos: de la cocina a los comercios
Susana Strauss empezó a hacerlas en su casa y ahora llega a las dietéticas y a Walmart

Por Maria Emilia Subiza  | LA NACION

Strauss y sus productos. Foto: Martín Felipe / AFV


Empezó con su emprendimiento en la cocina de su casa, en Vicente López. Hija de padres alemanes y nacida en Israel, Susana Strauss creó Su Sana Dieta, que ofrece una amplia variedad de alimentos a base de semillas y aptos para celíacos, como barritas de cereales, turrones y masitas que se venden en dietéticas, quioscos, gimnasios y supermercados.


Las primeras recetas fueron pura experimentación en su cocina. Las mezclas de semillas tomaban distintas formas que probaban amigos y familiares con muy buena repercusión. En 2006, cuando el negocio empezó a tomar ritmo, ocupó la cochera de su esposo para hacer la producción de estos alimentos, que es absolutamente artesanal.

"Llevé las barritas a mis compañeras de yoga y les encantaron. Cuando me presenté en el primer local y me pagaron por mis productos me sorprendí, porque vi que era bueno lo que ofrecía y que había un negocio", contó Strauss. Al ser consultada sobre por qué se abocó a las semillas, contó que tiene un sobrino que juega al rugby que debía comer muchas diariamente.

Casi por casualidad, por una de sus primeras clientas, Strauss descubrió que había un gran vacío de productos libres de gluten. Hoy los alimentos libres de gluten y certificados por Asistencia al Celíaco de la Argentina (Acela) constituyen el 95% de sus ventas. Las barritas de cereal de Su Sana Dieta se hacen en tres combinaciones de semillas: girasol, sésamo y una combinada de ambas. Los turrones pueden ser de almendras y castañas de cajú y hay tres variedades de granolas. Recientemente incorporó una línea de masitas con semillas de chia.

Canales de venta
Además de la dedicarse a la elaboración, fue Strauss también quien salió a buscar los primeros canales de venta, que fueron las dietéticas. Durante un tiempo contrató a una vendedora, pero no le resultó. Ahora llega a algunos quioscos y supermercados como Walmart, y a varias provincias gracias a distribuidores. Las barritas se pueden encontrar en Mar del Plata, Comodoro Rivadavia, Puerto Madryn, Bolívar y Rosario, entre otras. También encontró nuevos clientes desde su página de Internet, la cuenta de Facebook y gracias a la participación en exposiciones como Caminos y Sabores, y la reunión anual de Acela.

Strauss trabaja ahora con unas cajas de madera para que sus barritas y productos se destaquen más en los quioscos, donde las empresas de consumo masivo tienen acaparado casi todo el lugar. Como diferencial de sus productos destaca la calidad, el sabor y el envasado transparente, que permite apreciar lo que se compra.

Si bien apunta al mismo público que consume las barras de cereal de industrias de consumo masivo, Strauss rescató lo artesanal como un valor de sus productos donde la única máquina que se usa es para las fechas de vencimiento. "Las barritas industriales tienen menos contenido y no se ve lo que se compra, porque están en papel de aluminio por la conservación. Todos nuestros productos se hacen a mano, las mezclas van al horno, luego se cortan y se envasan. Las fechas de vencimiento son a los tres meses de la producción porque los productos no tienen aditivos ni conservantes", explicó. Hace unos pocos años su marido se jubiló y la ayuda en los vaivenes del negocio, además de un par de empleados en la cocina. Strauss contó que las barritas y turrones son los productos de más venta. Tienen un valor de venta al público que ronda los $ 3,50. La facturación anual de la compañía ronda los $ 350.000.

La demanda más fuerte se da antes de las fiestas de fin de año y luego baja durante el verano. El último año incrementaron "muchísimo" las ventas con los nuevos distribuidores. El balance le arroja durante el primer semestre ventas que duplicaron las de igual período del año anterior.

En lo que fue la cochera de la casa se hacen los distintos productos de Su Sana Dieta. La producción para celíacos, que es mayoritaria, está separada de algunos pocos productos para no celíacos que contienen avena y otros alimentos con gluten. "Los celíacos saben que lo de ellos es más caro que los productos comunes. Pero mis barritas tienen igual precio que las que hago para no celíacos. Ajusto mis costos para que no paguen de más", agregó..

jueves

Cámaras en 75 estaciones

Vigilancia con última tecnología
Instalarán cámaras en 75 estaciones
La definición de las imágenes permitirá identificar rostros de personas buscadas
Por Daniel Gallo  | LA NACION
El Ministerio de Seguridad puso en funcionamiento un sistema de vigilancia electrónica en 75 estaciones ferroviarias de la región metropolitana. También se establecerá un control similar en la terminal de ómnibus de Retiro. El esquema se apoyará en cámaras de última generación, compradas en Israel, que no sólo permitirán monitorear las zonas, sino que además podrán alertar sobre movimiento de personas con órdenes de arresto mediante una tecnología para reconocimiento de rostros.
Ese sistema será parte de la modernización de los sistemas de vigilancia de la Policía Federal. La ministra Nilda Garré observó anteayer el puesto de comando y control instalado en el Departamento Central de la Policía Federal. En esa sala de situación se recibirá la información de diferentes puestos en los calles y se coordinará la respuesta policial. En el caso de la vigilancia en andenes, las imágenes serán seguidas por policías en un centro especialmente montado en la Secretaría de Transporte.
De todas maneras, el eje de la acción de custodia electrónica será ese centro integrado de comando y control. Ahí también se concentra la nueva red de cámaras inteligentes que se instalan en los accesos a la ciudad de Buenos Aires. Esos equipos cuentan con lectores automáticos de patentes de automóviles y, en el cotejo instantáneo con una base de datos, emiten una alarma cuando cruza el sector un vehículo con pedido de captura.
Si bien ya fueron instaladas las primeras cámaras provistas por la empresa israelí MER, el plan de trabajo oficial estima que en diciembre próximo estarán operativos los 1200 puestos de observación electrónica.
Entre los componentes de vigilancia adquiridos en Israel figuran también GPS adaptados al tablero de comando y control, con los que se podrá seguir a cada instante el movimiento de patrulleros -que contarán a su vez con cámaras- y policías de a pie.
Ese sistema estará coordinado con la central de llamadas de auxilio 911, que podrá derivar a los agentes más cercanos al pedido de ayuda. En el Ministerio de Seguridad confían en reducir, mediante un cambio de sistema, el tiempo de respuesta del 911 a no más de 30 segundos..

Pque 3 de FEB

Otra vez impulsan poner bares en plazas y parques

11/08/11 Clarin  Por Daniel Gutman

Una iniciativa del macrismo frenada en 2008. Ahora sería sólo en los espacios verdes más grandes, como el Parque Tres de Febrero o Plaza San Martín. Se discute una supuesta “privatización” del espacio público, aunque es un fenómeno mundial.
En Nueva York, el Boathouse Restaurant de Central Park, clásico.
Entusiasmados por la amplia victoria electoral, los diputados macristas comenzaron a armar la agenda legislativa para lo que resta del año y apuestan a reinstalar una cantidad de proyectos controvertidos para la Ciudad, que en los últimos años no tuvieron el consenso suficiente y fracasaron.


Uno de ellos es una iniciativa tendiente a que el Estado porteño dé concesiones de espacios públicos en parques y plazas de la Ciudad, para que actores privados instalen confiterías, restoranes y otras áreas de servicios .


Se trata de una idea que fue planteada por el Gobierno de Mauricio Macri en el primer semestre de 2008 –durante sus primeros meses de gestión– y que fue resistida no sólo por diputados de la oposición, sino también dentro del propio oficialismo, que no están convencidos de abrir la posibilidad de privatizar porciones de parques y plazas.


Hoy esa posibilidad está expresamente prohibida por dos ordenanzas dictadas por el ex Concejo Deliberante porteño, que tendrían que ser derogadas de plano por la Legislatura porteña para que la idea sea viable.


En 2008 el macrismo presentó un proyecto de ley a través de la entonces legisladora (y hoy diputada nacional de PRO) Silvia Majdalani. Luego de la polémica pública, la iniciativa ni siquiera fue tratada en el recinto y perdió estado parlamentario.


En aquel proyecto, la posibilidad de concesionar quedaba habilitada para todas las plazas. Ahora la idea sería sólo habilitar a los espacios verdes más grandes . “El Parque Tres de Febrero es el lugar más obvio. Pero también estaría bien para lugares más chicos, como la Plaza San Martín. El canon que cobre la Ciudad tendría que ser destinado íntegramente al mantenimiento del mismo espacio verde ”, dijo a este diario uno de los diputados del PRO que auspicia la idea.


Ahora todavía no fue presentado formalmente el tema en la Legislatura, pero fue planteado la semana pasada por el presidente del bloque del PRO, Cristian Ritondo, durante un almuerzo en un restorán de la calle Hipólito Yrigoyen, en el que participaron los actuales diputados oficialistas junto a los que fueron electos el mes pasado, que asumirán sus bancas el 10 de diciembre. También algunos diputados de otros bloques fueron avisados de que el proyecto sería presentado nuevamente.


En aquel almuerzo, en el que se habló sobre los temas para retomar la actividad legislativa luego del parate casi total por la campaña electoral porteña, Ritondo planteó que el 65% que obtuvo Macri en la segunda vuelta le da al espacio político legitimidad para insistir con temas que hasta ahora la oposición rechazó.


“Las confiterías en parques existen en muchos lugares del mundo. Pero a nosotros nos van a matar si vamos con esa idea”, respondió uno de los diputados presentes.


Efectivamente, en espacios verdes de distintas ciudades hay negocios gastronómicos. En el Central Park de Nueva York, por ejemplo, además de los carritos de panchos y gaseosas, hay varios restoranes y cafés. En el famoso Hyde Park de Londres hay tres confiterías en las que se puede almorzar.


En la Legislatura de la Ciudad, cuando la idea se hizo pública en 2008, fue rechazada por los principales referentes de oposición, que lo calificaron como un intento privatizador del espacio público del macrismo.


Hoy, la mayoría de los puestos de comida que existen en los Bosques de Palermo o en la Costanera Sur no están autorizados y sólo tienen control estatal desde el punto de vista bromatológico.


El diputado macrista Patricio Di Stéfano fue uno de los que se animó a defender la idea y dijo a este diario: “No creo que se trate de privatizar, sino de darle un servicio más a la gente que va a un parque, que de esa manera podrá tener baños limpios y un panorama mejor y más ordenado que el que existe hoy”.

La confitería Richmond

Cierran la Richmond y Buenos Aires pierde uno de sus 60 bares notables


 Abrirán un local de ropa deportiva. La Ciudad busca mediar para conservar su valor patrimonial.

PorRomina Smith
10/08/11 Clarin

EL SALÓN PRINCIPAL. Con las típicas sillas y sillones Chesterfield tapizados en cuero. (Diego Waldmann)


EL FRENTE DE LA RICHMOND. Pintado para que no se viera el interior. (Diego Waldmann)


 
CIERRAN LA RICHMOND. El local sería destinado ahora para una enorme tienda de Nike. (Diego Waldmann)


link. http://www.clarin.com/ciudades/Cierran-Richmond-Buenos-Aires-notables_0_533346783.html
 
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11/08/11

Buscan una salida para evitar que cierre la confitería Richmond

La Legislatura podría darle hoy protección legal a uno de los 60 bares notables de la Ciudad.

PorRomina Smith
Clarin

El cierre de la confitería Richmond, el clásico café de Florida 468, y uno de los 60 bares notables de la Ciudad, puso en alerta a distintos sectores que reclaman medidas para evitar que baje la cortina. Al aviso oficial del ministro de Cultura, Hernán Lombardi, quién aseguró que buscará avanzar en un acuerdo para mantener el uso del edificio como bar, ayer se sumaron legisladores de distintos bloques quienes acordaron tratar en la sesión de hoy un proyecto de ley para evitar el cierre de la Richmond.



Ante la repercusión que tomó la noticia de que los nuevos propietarios (un grupo inversor dedicado a los bienes raíces) tienen previsto, a fines de mes o a principios de septiembre cerrar definitivamente (despidos incluidos) para dejar el amplio salón de la planta baja (de 650 m2) en manos de una franquicia de la firma de ropa deportiva Nike, en la Legislatura y contrarreloj se presentaron varias iniciativas que buscan la protección del emblemático café.


La idea es consensuar un proyecto hoy por la mañana y poder tratarlo sobre tablas en la sesión de la tarde. Para que sea aprobado se necesita el voto de los dos tercios del cuerpo. Uno de los proyectos lleva la autoría de Eduardo Epszteyn (Diálogo por Buenos Aires) y Gabriela Alegre (Frente para la Victoria) y apunta a declarar a la Richmond sitio de interés histórico, cultural, arquitectónico y urbanístico. Así, el edificio estaría al resguardo y cualquier cambio de rubro comercial debería ser aprobado por la Ciudad. Otros proyectos impulsados por legisladores macristas apuntan a declarar al lugar como sitio histórico en el marco de la ley 1227 de protección al patrimonio cultural, lo que podría llegar a impedir su cierre o al menos prohibiría una modificación en el uso comercial, es decir, que no estaría permitido el cambio de la actividad gastronómica hacia una tienda deportiva.


Ayer por la mañana desde la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico y Cultural de la Ciudad le admitían a Clarín que las leyes actuales (la norma porteña 2548 de protección cultural) y la figura de “Bar Notable” que ostenta la confitería no impedían el cambio de rubro y que ellos apuntarían a conseguir la sanción de la ley que la declarara sitio histórico.


Nike todavía no emitió un comunicado oficial sobre el tema. Pero sí hizo público que en caso de que avance la apertura de su local, no va a hacer cambios estructurales en el edificio. De todas maneras, hay quienes apuntan a que el bar no cierre sus puertas y mantenga ese estilo inglés que lo distingue desde que abrió sus puertas, en 1917 . “La figura le otorgaría el paraguas de la ley 1227 de protección al patrimonio cultural, impidiendo su cierre”, aseguró Lilian Capano, a cargo de la Comisión.


La noticia sobre el cierre de la Richmond también impactó fuerte en las redes sociales . Desde Twitter, donde el tema fue uno de los más comentados ayer, el grupo “54 Bares” (defensores en Internet de los Bares Notables) ya salió a convocar a vecinos y a difundir un comunicado en el que propone recuperar la gestión del bar para que pueda reabrir con un modelo exitoso como el de Las Violetas o el Café de los Angelitos.


Y de hecho estaba confirmado para mañana a las 16 un abrazo simbólico al edificio contra el cierre. Claro que todo puede cambiar si efectivamente hoy la Legislatura evita por ley que la Richmond baje la cortina y cambie de rubro.

miércoles

el boleto costaría $ 3,75

Sin el subsidio, el boleto de colectivo costaría $ 3,75
Cada pasajero del área metropolitana paga alrededor de un tercio de lo que debiera costar el pasaje; el resto lo aporta el Estado a través de subsidios a las empresas o gasoil a bajo precio; cómo se reparten los fondos entre los transportistas

Por Diego Cabot  | LA NACION


Cada usuario que sube a un colectivo que circule por el área metropolitano debe conocer una cosa: paga alrededor de un tercio de lo que debiera salir el boleto. ¿El resto? Pues lo aporta el Estado a través de subsidios o de litros de gasoil a precio de amigo.

¿Cómo son los números de cada uno de los casi 10.000 colectivos que circulan por la Capital Federal y el Gran Buenos Aires?


Si todos ellos circularan, cosa que es improbable, recibiría un cheque mensual de 23.367 pesos por cada uno, lo que da un promedio diario de 778 pesos. Ese importe lo tiene seguro cada dueño del colectivo todos los días, incluso antes de que salga del garaje en el que dormitan los colectivos. A eso, claro está, habrá que sumarle la recaudación diaria que recolecte la unidad. Según datos de la Comisión Nacional de Regulación de Transporte (CNRT) y proyecciones propias, cada colectivo vende por día, en promedio, alrededor de 470 boletos y recorre cerca de 207 kilómetros.


"Los colectivos urbanos reciben en promedio 3410 litros de gasoil por mes"

A estos números hay que adicionarle el gasoil que mensualmente el Estado le aporta al sistema. A diferencia de lo que ocurre con los subsidios en dinero, que sólo se entregan a los servicios urbanos, el gasoil a precio diferencial se da a todos los colectivos que se mueven por el país, desde los que recorren ciudades, pueblos o a aquellos lujosos que unen el país.

Para ellos el litro de gasoil tiene un precio de 1 peso. Para cualquier usuario de diesel, ese mismo combustible tiene un valor cercano a los cuatro pesos, depende dónde se lo compre.

Volviendo a los colectivos urbanos, cada uno recibe por mes 3410 litros en promedio por mes. Dicho de otro modo, antes de que la llave de arranque a cada uno de los colectivos numerados entre el 1 y el 200, esa unidad tendrá 113 litros diarios para consumir a un precio de amigo.


Formalmente el subsidio al gasoil del transporte público funciona por cupos. Cada una de las empresas, sea de servicios urbanos, interurbanos o de larga distancia, presenta una declaración jurada en la que informan varios datos, entre ellos los kilómetros recorridos. Luego, mediante una fórmula de no fácil resolución, se establece un coeficiente y a su vez, una cantidad de litros de gasoil para ser comprados a un cuarto de su valor de mercado. Con ese cupo, que es un certificado, las petroleras que entregan gasoil, que son YPF, Shell, Petrobras, Esso y Enarsa, otorgan al empresario el cupo que le concedió el Gobierno. Hasta esta semana, las petroleras tampoco cobraban ese importe en efectivo por parte del Estado, sino que compensan algunas de las retenciones que están vigentes por las exportaciones de ciertos productos que venden al exterior. Ahora el régimen cambió y la compensación será en efectivo.


"Es mucho más fácil esperar el cheque estatal que salir a competir con sus pares en la calle, con servicio, frecuencias y comodidad"

Así son las cuentas de cada una de los colectivos. Allí, en los millones de pesos y en los miles de litros, está gran parte de la explicación de por qué los empresarios del transporte ya no se quejan de la falta de actualización de una tarifa que no llega ni siquiera a cubrir un tercio de los costos. Claro está, es mucho más fácil esperar el cheque estatal que salir a competir con sus pares en la calle, con servicio, frecuencias y comodidad. Mientras tanto, si se viaja en colectivo, habrá que seguir padeciendo el frío en invierno y el calor en verano.

Así está el servicio que más pasajeros transporta en el área metropolitana. Quizá sea una de las asignaciones del gasto más ineficientes de las que haga el Estado. Los millones están; y el servicio no mejora

lunes

Bar La Biela

Bar La Biela:Los secretos guardados del faro de Recoleta


Hay una extraña conexión literaria entre Adolfo Bioy Casares, sus fotos del barrio que hoy perduran en el café y su novela “La invención de Morel”. La mesa del escritor y el paisaje de una esquina que con el tiempo brilla cada vez más.

Por Miguel Wiñazki
07/08/11 Clarin

MESAS. VISTA GENERAL DEL INTERIOR ACTUAL DEL ICONO DEL BARRIO, Y LAS MESAS QUE GUARDAN SECRETOS E HISTORIAS.


UNA DE LAS FOTOS DE ADOLFO BIOY CASARES QUE RETRATA EL CAFÉ HACIA 1940, CUANDO SE LLAMABA LA VEREDITA O AEROBAR Y CUANDO FUE PUBLICADA SU NOVELA LA INVENCIÓN DE MOREL. UN PAISAJE TRANQUILO Y ARBOLADO QUE ESTÁ ENMARCADO SOBRE EL MOSTRADOR ACTUAL DEL CAFÉ, Y QUE BIOY PENSABA INCLUIR EN UN LIBRO CON JORGE LUIS BORGES.


TESTIGO. JUNTO A LA BARRA, CARLOS GUTIERREZ, GERENTE DEL LOCAL CON 45 AÑOS DE TRABAJO Y UNA INFINIDAD DE ANECDOTAS DE ESCRITORES, CORREDORES Y TERTULIAS DIURNAS Y NOCTURNAS. LLEGO DE LEON, ESPAÑA, Y ENTRO AL BAR EN 1966, CUANDO LA ESQUINA AUN ERA QUINTANA Y JUNIN.
Cabe trazar la hipótesis literaria de una extraña conexión entre Adolfo Bioy Casares y el bar La Biela en Recoleta, frente al cementerio y a la vitalidad que rodea a la necrópolis, siempre atestada de turistas y peregrinos que buscan tal vez en la arquitectura de sus tumbas una clave secreta de esta misteriosa Buenos Aires.


La hipótesis está sostenida en un punto fuerte y material. Bioy fue habitué durante muchos años de La Biela. Tenía una mesa en el restaurante anexo (ver La mítica historia...), la número 20, que jamás era utilizada por ningún otro transeúnte del lugar.


Pero ¿Por qué iba Bioy a ese mismo sitio con disciplina rutinaria y durante tanto tiempo? Su gran novela, La invención de Morel (1940) podría ayudar a jugar con una pista profunda. Es la historia de un fugitivo del mundanal ruido y de sus peripecias que se esconde en una isla. Pero su soledad es interrumpida por la aparición de un contingente de turistas . Allí comienza una historia de alucinaciones, de amor y, si se quiere, de filosofía. Ningún lector podría al final de la obra asegurar si algo puede interrumpir de verdad la soledad. Es decir, asegurar que los demás existen y que no son una alucinación que nos acompaña y que nosotros mismos generamos. ¿Cómo sabemos que todo no es un sueño, y que soñamos no soñar? Diríamos, parafraseando a Borges.


En un sentido, un café es una isla, un escondite, y esa insularidad existencial es, en La Biela, profusamente acosada por los turistas que la visitan de todas partes.


“Llegué a la isla –escribió Bioy– con una brújula que no entiendo”.


La Biela es un café que es un puerto , en el que anclaron no sólo Bioy, sino también Borges, que visitaba el sitio seguido pero, curiosamente, sin su amigo.


El uno y el otro iban por su sola cuenta.


En hilera sobre la célebre barra de La Biela, se pueden ver hasta hoy una serie de fotos raras tomadas a mediados del siglo pasado por el propio Bioy Casares, supuestamente para un libro que Borges iba a escribir. Son imágenes algo esfumadas que emanan misterio. Por cierto, es mejor verlas que describirlas con palabras. De todos modos, se observan, en tono un poco amarillento por el tiempo, imágenes de vegetación urbana y abundante, tomas muy focalizadas de lo que parecen ser las paredes del cementerio otros flancos de edificios algo barrocos, con una mirada precisa, lo contrario a la vaguedad. Escribió Bioy en La invención de Morel: “La vegetación de la isla es abundante. Plantas, pastos, flores de primavera, de verano, de otoño, de invierno, van siguiéndose con urgencia, con más urgencia en nacer que en morir, invadiendo unos el tiempo y la tierra de los otros, acumulándose inconteniblemente”.


La isla de La Biela está rodeada de vegetación y fuerza también.


La mirada literal de Bioy ha dejado su huella expuesta en el café .


Hay un ensayo del escritor tucumano Juan José Hernández titulado Tribulaciones de un picaflor de La Biela . Es una reseña crítica del último libro que publicó Bioy, Descanso de caminantes .


Las caminatas de la ciudad hallan descanso de caminantes. La Biela pudo haber sido también eso para Bioy.


Otro escritor y ensayista, casi homónimo del anterior pero muy diferente en términos ideológicos, Juan José Hernández Arregui, analizaba la historia a través de los nombres de las calles de Buenos Aires. No simpatizaba con la Recoleta. Supo sentenciar: “La que muchos conocen como una de las esquinas más aristrocráticas del barrio es la unión de ¡Quintana y Ortiz! Y allí se levanta La Biela, reducto predilecto de la oligarquía” . Se refiere a los presidentes argentinos Manuel Quintana y Roberto Ortiz, calificados precisamente como representantes emblemáticos de la oligarquía por el nacionalismo literario y sociológico. La verdad es que hoy, el análisis clasista y chauvinista parece pobre para refutar a La Biela y su clientela heterodoxa.


Por ejemplo: crespúsculo de viernes a la tarde, pleno invierno. Se pueden observar desde dentro del local los reflejos rosáceos de la iglesia del Pilar a la vera del cementerio. Hay varias mesas ocupadas en la vereda, a pesar del frío. Adentro existe un leve bullicio, como apaciguada colmena porteña . Se observa una realidad irrefutable. La gente dialoga entre sí.

Las vestimentas son diversas; corbatas de oficina en algunas mesas, señoras con pulóveres de lana caseros en otras, camperas de jean… y otros indicadores de costumbres contemporáneas: diarios en papel leídos por señores de pelo prolijo, laptops baratas y baqueteadas, y otras más caras y brillantes, celulares, cucharitas que giran en los pocillos, vasos de agua bebidos lentamente.

Se levanta tras las vidrieras el gomero gigante y solemne.
Empieza a caer la noche.

café de “tuercas”

La mítica historia de un café de “tuercas”, príncipes y estrellas


08/08/11 Clarin

CAMBIO. EN 1983 YA SE PEATONALIZO EL PASEO Y EL CARTEL DE LA CALLE ORTIZ.


Carlos Gutiérrez, hoy gerente, empezó a trabajar en La Biela (Quintana 596) hace 45 años, en 1966, cuando la peatonal Roberto Ortiz no existía y la esquina era Junín, frente a la parada del 17. Al año siguiente iniciaron la primera transformación del antiguo cafetín y abrieron al lado, sobre Quintana, la confitería “paqueta” y restaurante La Biela, que tenía cartel visible, mantelería de hilo y era comparado por su cocina con la del cercano Alvear Palace y con el Plaza.


En ese restaurante Bioy tenía la mesa 20, donde comía a diario siempre mirando hacia el interior del local. Así fue hasta el 94, cuando Gutiérrez y asociados unificaron los locales (“era un lío tremendo, dos brigadas de mozos, dos cajas”) y llegó la reforma que se mantiene hasta hoy, con maderas claras y ventiladores de techo. “Usted puede venir aquí a hacer sus reuniones de trabajo o de lo que sea a su mesa que nadie va a estar escuchando lo que dice. Aquí hay clientes que vienen hasta seis o siete veces por día. Así funciona. Los mozos de la mañana conocen a cada uno por su nombre, y reciben recados: ‘Si lo ves a tal, decile que después vengo’”, revela el hombre de la barra.


El origen del nombre, se sabe: el playboy y corredor de autos Roberto “Bitito“ Mieres picaba a gran velocidad y arriesgada pericia en una tarde imprecisa de los 50. Exigido su auto, fundió una biela. La sacó, entró al bar y dijo a los mozos asombrados: “Esto, gallegos, es una biela”. Y así fue. Del Alvear llegaba la clientela de huéspedes famosos, como la legendaria cantante italiana Mina, o el presidente también de Italia Sandro Pertini, o Alain Delon, o Serrat, “que se levantaba a escuchar los partidos de Boca por la radio junto los mozos”, o el bailarín Rudolf Nureyev, o Cristina Onassis, o Raphael y los pilotos de Fórmula 1 que venían al Gran Premio: Jackie Stewart, Nikki Lauda, Emerson Fittipaldi... la herencia de los tuercas Mieres o Charlie Menditeguy. La otra crema llegaba de las galas de abono del Colón. “Los esperábamos de pie, con la servilleta en el brazo, hasta que aparecieran, aunque fuera a la una de la mañana”.


Las tertulias siguen, aunque los nombres cambien y los plásticos Pedro Roth y Raúl Santana extrañen a Facundo Cabral.

Avanza la obra de Núñez

Avanza la obra de un túnel clave para agilizar el tránsito en Núñez


08/08/11 Clarin
Por Pablo Novillo

GRUA. EL TECHO DEL TUNEL ESTA COMPUESTO POR DOS LOSAS. CADA UNA TIENE UN PESO DE 55 TONELADAS Y MIDE 10 M DE LARGO, 4 M DE ANCHO Y 1,20 M DE ALTO. LOS TRABAJOS ARRANCARON EL SABADO POR LA NOCHE Y SE COMPLETARON AYER POR LA MADRUGADA.


El Gobierno porteño instaló ayer por la madrugada el puente ferroviario para el cruce bajo nivel que está construyendo en Crisólogo Larralde y las vías del ferrocarril Mitre (ramal Retiro-Tigre). El túnel sería inaugurado a fines de octubre .


La obra está a cargo de AUSA, la empresa estatal porteña que tiene a su cargo la operación de las autopistas de la Ciudad y también varias obras viales. El cruce, entre las calles O’Higgins y Grecia, tendrá 3,60 metros de ancho y cordones laterales de 50 centímetros, con único sentido de circulación Este a Oeste (de Libertador hacia Cabildo). Además, contará con un paso peatonal con escaleras y rampas para discapacitados.

La construcción de este paso bajo nivel es parte del plan para eliminar barreras ferroviarias de las calles porteñas. La empresa AUSA también está construyendo otro túnel en la calle Manuela Pedraza, a tres cuadras, para complementar el circuito de circulación en esa zona de Núñez.

Además, está avanzada la obra del túnel en la avenida Monroe bajo las vías del Mitre ramal José León Suárez, que también estaría listo para octubre. Mientras, ya fue abierto el cruce en Soler y la vía del San Martín, en Palermo.

En tanto, la Justicia debe terminar de resolver si vuelve a habilitar o no la construcción de 15 túneles más chicos , llamados “sapitos”, que servirían para agilizar el tránsito de autos particulares y ambulancias, pero no de colectivos y camiones. Son resistidos por grupos vecinales, que se oponen a que no se hagan viaductos completos en las avenidas.

No es Cristo, es Tiradentes

RECUERDO. EN BRASIL ES FERIADO EL DIA EN QUE SE RECUERDA SU EJECUCION.


No es Cristo, es Tiradentes


Por Eduardo Parise
08/08/11 Clarin


El gran busto de bronce está sobre un pedestal de granito. Reproduce la imagen de un hombre con pelo largo, barba y en sus manos, cruzadas sobre el pecho, hay una cruz. Como el vandalismo se llevó las placas que lo identificaban, muchos creen que evoca a la figura de Cristo. Y aunque el hombre también sufrió un martirio, su figura no tiene relación con lo religioso, pero sí contiene mucho de sagrado: esa persona murió por la libertad.


Desde 1966, la imagen –casi desconocida– está en la plaza Almirante Ramón González Fernández, unos metros a la derecha de la avenida Sarmiento, en el tramo que une Figueroa Alcorta con Libertador. Su autor es el escultor uruguayo y luego naturalizado argentino Juan Carlos Oliva Navarro (1888-1951), un artista formado en la Asociación Estímulo de Bellas Artes y en la Academia Nacional.


Pero, ¿a quién recuerda ese busto impactante y anónimo en medio de los jardines vecinos al Rosedal de Palermo? Se trata de Joaquín José da Silva Xavier un hombre nacido el 16 de agosto de 1746 (en unos días se cumplen 265 años), a quien la historia de los héroes de América conoce como Tiradentes (o Sacamuelas, en español).


Tiradentes era el cuarto de siete hermanos de una familia de Minas Gerais. Su padre, portugués, era un propietario rural; su mamá, nativa de esas tierras brasileñas. El chico aún no había cumplido los 11 años cuando ya era huérfano. Y en su historia fue clave la figura de un padrino cirujano con quien aprendió Farmacia y Odontología. De allí su apodo popular.


Pero su vida no estuvo sólo ligada a esos temas de la salud. También fue comerciante, minero y hasta militar en las filas del ejército que estaba al servicio de la colonia. Justamente en esos años fue cuando comprobó que la gran riqueza que producían los mineros no se correspondía con la vida de miserias que llevaba el pueblo. Entonces, en 1787, pidió la baja y se instaló en Vila Rica, un pueblo de Minas Gerais y, apoyado por grupos de mazombos (criollos), empezó a liderar movimientos antiportugueses. Su sueño era “hacer una gran nación” y a fines del siglo XVIII, promovió el primer intento serio de independencia en su país.


Junto con otros dirigentes (entre ellos había algunos clérigos), Tiradentes fue capturado en 1789 y fue condenado a muerte. En 1792, después de una vejatoria procesión por las calles de Río de Janeiro, fue ahorcado en el patíbulo. Luego, su cuerpo fue descuartizado: la cabeza se exhibió en un poste en Vila Rica; otras partes, en distintos pueblos. Era, decían, el castigo por sus “infames prácticas”. Y con su propia sangre, los verdugos firmaron el certificado de su ejecución.


Tiradentes es el “Patrón Cívico de Brasil” y cada 21 de abril (feriado nacional en ese país y aniversario de su ejecución) se lo recuerda como lo que fue: un auténtico patriota. El busto que lo evoca en Buenos Aires fue donado por el Instituto Argentino-Brasileño de Cultura.


El pasado de la lucha de los pueblos americanos por su libertad tiene muchas figuras y muchos héroes. Lo más probable es que la mayoría, como pasó con Tiradentes, ni hayan llegado a ver los resultados de su lucha. Otros, en cambio, iban a convertirse en presidentes de esas naciones que debieron librar duras batallas para lograr la ansiada independencia. Uno de esos casos es el de George Washington, cuya estatua porteña, también en Palermo, está a unos 200 metros de la del héroe brasileño. Pero esa es otra historia.