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jueves

tarjeta Sube

Transporte

Quieren extender la SUBE a todo el país

El Gobierno analiza nacionalizar su uso
El secretario de Transporte, Alejandro Ramos, adelantó que la intención del Gobierno es extender el uso de la tarjeta SUBE a todo el país. El funcionario precisó que su cartera ya se encuentra en negociaciones con los municipios de las principales ciudades del interior, con el objetivo puesto en lograr un alcance nacional para el sistema de pagos de boletos vía tarjeta.
"Con el SUBE ya les abrimos las puertas a los grandes conglomerados, como el Gran Rosario u otros; lo que nosotros no podemos hacer es lo que les corresponde a los gobiernos locales por derecho incluso, y no sólo por obligación", indicó el secretario de Transporte. "Desde la primera semana en que asumí estuvimos con gente de Formosa, Mendoza, Salta, San Juan, Rosario. Después eso necesita que cada uno trata de compatibilizar los sistemas para que rápidamente el SUBE, una vez implementado acá, se expanda al resto del país", afirmó el secretario, que es, a su vez, intendente, en uso de licencia, en la ciudad santafecina de Granadero Baigorria, pegada a Rosario.
"Claro que se destinan más recursos al Gran Buenos Aires, porque son once millones de usuarios; pero con ese argumento también, por dar un caso que conozco como intendente del Gran Rosario, puedo decir que, del subsidio nacional, en Santa Fe no llega nada a las demás ciudades, todo se destina a Rosario y a la capital provincial", señaló.
Ramos afirmó que en Rosario "de 2,70 pesos que cuesta el boleto de colectivo, aproximadamente 2,40 los pone la Nación. Es real que con el SUBE podríamos estar teniendo mejor información sobre cómo se utilizan mejor los mismos recursos que tenemos hoy, y si no alcanza, obviamente, que nos vamos a sentar a hablar. Pero si hay alguno que gana 10 y el otro gana 0,5 o no gana, en algún momento ese servicio se pierde, y pierden los trabajadores y los usuarios".

Información disponible

La decisión de ampliar el uso de la SUBE fue confirmada por el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, quien destacó la importancia de lograr la "universalización" de la tarjeta, no sólo por sus ventajas como medio de pago, sino para que las autoridades tengan la información necesaria para asignar de manera más eficiente los subsidios que recibe el sector de autotransporte de pasajeros.
El ministro dijo que las partidas que el Estado nacional destina al sector permiten que hoy los usuarios paguen una tarifa equivalente al 25 por ciento del valor real del pasaje. Randazzo además precisó que el 90% de los usuarios de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires ya están utilizando en forma habitual la tarjeta SUBE para pagar sus viajes
La Nacion. Lunes 30 de julio de 2012 


viernes

Metrobús y más bicisendas

Gasto público / Lo aprobó la Legislatura

Habrá otro Metrobús y más bicisendas

Macri consiguió una ampliación presupuestaria de $ 3400 millones; de allí también se pagará el aumento de sueldo a los municipales
Por Laura Rocha
LA NACION 06-07-12


La Legislatura porteña aprobó anoche la ampliación presupuestaria de 3468 millones de pesos que necesita el jefe de gobierno, Mauricio Macri, para concretar algunas obras de infraestructura y afrontar el aumento salarial acordado en paritarias.


No fue sencillo para el macrismo conseguir las 31 voluntades necesarias para discutir en el recinto esta ampliación del actual ejercicio, que ahora será de $ 36.373,6 millones. Y fue por eso que tuvo que negociar dejar para agosto la discusión por la emisión de un bono de deuda de 220 millones de pesos para compensar a los trabajadores de higiene urbana, un acuerdo que la administración porteña mantiene desde que se privatizó el servicio.

La inclusión de estos fondos en los gastos del fisco no incluyó ninguna obra en el área sanitaria. Sin embargo, sí previó la construcción del Metrobús que unirá Pompeya y Constitución; la peatonalización del microcentro; 50 kilómetros más de bicisendas, y la construcción del Nodo Retiro, una obra que pretende reorganizar el flujo vehicular a la altura de la Avenida del Libertador y Ramos Mejía.




El monto total de la ampliación se afrontará con $ 1791 millones por ingresos en materia de impuesto sobre los Ingresos Brutos y de $ 1677 provenientes del financiamiento, de los cuales $ 1067 millones corresponden a la disminución de activos financieros y $ 610 millones, al endeudamiento público, mediante un bono.


La mayor parte estará destinada al aumento de sueldos de los 124.668 empleados del gobierno local. "El macrismo siempre pone de zanahoria la suba de sueldos de los empleados y atrás viene con obras y con deuda que no dejan grandes cosas para la ciudad. Todos los años hacen lo mismo", indicó el jefe del bloque Diálogo por Buenos Aires, Aníbal Ibarra. Su bloque se abstuvo en la votación en general del proyecto del Ejecutivo.


Votos esquivos


Para poder conseguir los votos que el macrismo necesitaba, el titular de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Rogelio Frigerio, tuvo que negociar. A pedido del denarvaísta Daniel Amoroso, el proyecto tuvo que incluir algunos temas referidos a lo social: el subsidio para los clubes de barrio afectados por el temporal de abril pasado; la recuperación y puesta en valor del barrio Castex, en Flores, y la puesta en marcha para la construcción de un hospital veterinario.


El kirchnerismo, por su parte, rechazó el pedido del Poder Ejecutivo. "Cada año el macrismo apela a ampliaciones presupuestarias, sin haber ejecutado el dinero previsto, y promueve la colocación de bonos que permanecen ociosos en el Banco Ciudad mientras se pagan por su valor elevadas tasas de interés. Entre los préstamos adquiridos en 2010 y 2012, el gobierno porteño obtuvo 900 millones de pesos para realizar obras en la red de subterráneos pero ni siquiera cumplió con las promesas de campaña que hizo Macri", recordó Francisco Nenna, diputado del bloque.


Por redeterminaciones de precios y gastos que tienen que ver con la higiene urbana, este proyecto prevé: $ 198 millones para la extensión de la contenerización; $ 40 millones para pagar el aumento del enterramiento de la basura en los rellenos de la Ceamse, y otros $ 40 millones para el programa de reciclado que llevan adelante los recuperadores urbanos.


En concepto de aumento de los costos de los servicios de luz, gas y agua se proyectaron 384 millones de pesos más..

miércoles

el boleto costaría $ 3,75

Sin el subsidio, el boleto de colectivo costaría $ 3,75
Cada pasajero del área metropolitana paga alrededor de un tercio de lo que debiera costar el pasaje; el resto lo aporta el Estado a través de subsidios a las empresas o gasoil a bajo precio; cómo se reparten los fondos entre los transportistas

Por Diego Cabot  | LA NACION


Cada usuario que sube a un colectivo que circule por el área metropolitano debe conocer una cosa: paga alrededor de un tercio de lo que debiera salir el boleto. ¿El resto? Pues lo aporta el Estado a través de subsidios o de litros de gasoil a precio de amigo.

¿Cómo son los números de cada uno de los casi 10.000 colectivos que circulan por la Capital Federal y el Gran Buenos Aires?


Si todos ellos circularan, cosa que es improbable, recibiría un cheque mensual de 23.367 pesos por cada uno, lo que da un promedio diario de 778 pesos. Ese importe lo tiene seguro cada dueño del colectivo todos los días, incluso antes de que salga del garaje en el que dormitan los colectivos. A eso, claro está, habrá que sumarle la recaudación diaria que recolecte la unidad. Según datos de la Comisión Nacional de Regulación de Transporte (CNRT) y proyecciones propias, cada colectivo vende por día, en promedio, alrededor de 470 boletos y recorre cerca de 207 kilómetros.


"Los colectivos urbanos reciben en promedio 3410 litros de gasoil por mes"

A estos números hay que adicionarle el gasoil que mensualmente el Estado le aporta al sistema. A diferencia de lo que ocurre con los subsidios en dinero, que sólo se entregan a los servicios urbanos, el gasoil a precio diferencial se da a todos los colectivos que se mueven por el país, desde los que recorren ciudades, pueblos o a aquellos lujosos que unen el país.

Para ellos el litro de gasoil tiene un precio de 1 peso. Para cualquier usuario de diesel, ese mismo combustible tiene un valor cercano a los cuatro pesos, depende dónde se lo compre.

Volviendo a los colectivos urbanos, cada uno recibe por mes 3410 litros en promedio por mes. Dicho de otro modo, antes de que la llave de arranque a cada uno de los colectivos numerados entre el 1 y el 200, esa unidad tendrá 113 litros diarios para consumir a un precio de amigo.


Formalmente el subsidio al gasoil del transporte público funciona por cupos. Cada una de las empresas, sea de servicios urbanos, interurbanos o de larga distancia, presenta una declaración jurada en la que informan varios datos, entre ellos los kilómetros recorridos. Luego, mediante una fórmula de no fácil resolución, se establece un coeficiente y a su vez, una cantidad de litros de gasoil para ser comprados a un cuarto de su valor de mercado. Con ese cupo, que es un certificado, las petroleras que entregan gasoil, que son YPF, Shell, Petrobras, Esso y Enarsa, otorgan al empresario el cupo que le concedió el Gobierno. Hasta esta semana, las petroleras tampoco cobraban ese importe en efectivo por parte del Estado, sino que compensan algunas de las retenciones que están vigentes por las exportaciones de ciertos productos que venden al exterior. Ahora el régimen cambió y la compensación será en efectivo.


"Es mucho más fácil esperar el cheque estatal que salir a competir con sus pares en la calle, con servicio, frecuencias y comodidad"

Así son las cuentas de cada una de los colectivos. Allí, en los millones de pesos y en los miles de litros, está gran parte de la explicación de por qué los empresarios del transporte ya no se quejan de la falta de actualización de una tarifa que no llega ni siquiera a cubrir un tercio de los costos. Claro está, es mucho más fácil esperar el cheque estatal que salir a competir con sus pares en la calle, con servicio, frecuencias y comodidad. Mientras tanto, si se viaja en colectivo, habrá que seguir padeciendo el frío en invierno y el calor en verano.

Así está el servicio que más pasajeros transporta en el área metropolitana. Quizá sea una de las asignaciones del gasto más ineficientes de las que haga el Estado. Los millones están; y el servicio no mejora

martes

SUBE

El SUBE llegará a todas las líneas de colectivos en julio

26-04-11 El Argentino.


Así lo afirmó hoy por CN23 el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi. “Lo que se pretende es subsidiar al pasajero y no a las empresas, para no generar inequidad”, sostuvo. El sistema ya alcanzó casi al 70% de las líneas metropolitanas.


El sistema de boleto electrónico SUBE, lanzado para combatir la falta de monedas en 2009, alcanzó al 66% de los colectivos, informó hoy por CN23 el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi. "En julio el sistema se va a implementar por completo", adelantó.


Respecto de la política tarifaria, Schiavi aclaró que “el objetivo es subsidiar personas y no empresas para no generar inequidad”, por lo que explicó que ahora se consultan las bases de datos de la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES) y del PAMI para diseñar políticas a futuro respecto de los jubilados y de las personas que reciben la Asignación Universal por Hijo.


"Se podrá subsidiar personas, es decir el 11 por ciento de usuarios de subtes son humildes, si quiero aumentar el boleto dejamos afuera a ese porcentaje que tienen la tarjeta a su nombre, de esta manera se puede trabajar con política tarifaria, lo que hace del SUBE un sistema transparente, eficiente y controlado", destacó hoy el funcionario en Radio América.


Con la instalación de este sistema, el Estado podrá controlar en tiempo real el uso de los servicios de transporte, de manera precisa y automática, al contrario de lo que ocurre con las monedas -que se seguirán usando por ahora- en el que las empresas informan sobre su facturación con una declaración jurada.


En declaraciones radiales, Schiavi también explicó que "el SUBE va a ser el tercer sistema en el mundo cuando esté completo ya que por el momento el 66 por ciento del sistema está operando". Y agregó: "Se colocan 500 aparatos por semana en todas las líneas nacionales".


"La gente va a empezar a preguntar más cómo conseguirla, va a ser un sistema mas eficiente, se va a controlar y tener bases de datos confiables. Hoy por hoy tenemos menos faltantes de monedas porque se usa el SUBE", subrayó.


Schiavi explicó que esta metodología de pago, lanzada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en febrero de 2009, ante una inusual escasez de monedas, mantendrá el Boleto Estudiantil que ahora se paga en monedas.


Para completar el sistema actual, dijo que establecen nuevos puntos de cargas de dinero en las tarjetas, en los puestos de diarios y en las zonas por donde circulan las compañías de transportes que se incorporan al uso del boleto electrónico, a lo largo de corredores en los que no se afecta a una línea de colectivos sobre otra que realiza un recorrido similar, además de los quioscos.


Un informe de la secretaría de Transporte, detalla que al 20 de abril se instalaron máquinas en 9.651 colectivos de un total de 9.985 unidades de líneas que circulan por más de una jurisdicción municipal, además de haber colocado equipos en cinco terminales de las siete líneas de ferrocarril de la ciudad, en 259 estaciones de trenes, junto a 74 de subterráneos y las 17 paradas del Premetro Metropolitano.


Precisaron que de los 13.000.000 de habitantes de la región metropolitana, 5.000.000 estarán incluidos en el SUBE. Esa población de usuarios realiza 11.000.000 de desplazamientos diarios, de los cuales el 75% lo hace en colectivo. De la población a estar cubierta con el boleto electrónico, el 67% utiliza el transporte público por motivos laborales.


Url: http://www.elargentino.com/Content.aspx?Id=136052

lunes

SUBE

¿Cuándo se va a terminar la odisea de las monedas?
Algunas empresas todavía no acataron el plan del estado para implementar en todas sus unidades el sistema SUBE de boleto electrónico.
El sistema de boleto electrónico SUBE, lanzado para combatir la falta de monedas en 2009, alcanzó a casi el 70% de los colectivos, informó el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, quien estimó que para julio se completará la instalación de las lectoras en el final de la primera fase del proyecto.

El funcionario destacó que la organización de los equipos que controlan al sistema demandó mucho tiempo. Una vez finalizada esa parte, dijo, la ejecución del proyecto ganó velocidad, aunque todavía hay empresas que no tienen disponible la opción para abonar el boleto con la tarjeta magnética.


 
El funcionario agregó que actualmente se colocan entre 400 a 500 máquinas en colectivos por semana, por lo que estimó que se puede alcanzar a la totalidad de los transportes en julio, lo que permitirá pasar a otras fases del plan.

Schiavi explicó que el Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) lanzado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en febrero de 2009, ante una inusual escasez de monedas, tiene varios objetivos: “facilitar el viaje, controlar el uso del transporte público y establecer una política tarifaria”.

El funcionario precisó que “el boleto se hará masivo a fines de mayo pero que lo usuarios van a poder salir a la calle y hacer todo el recorrido que quieran desde fines de junio a julio”. Adelantó que el Boleto Estudiantil que ahora se paga en monedas, a futuro “se pagará con la tarjeta electrónica”.

Respecto de la política tarifaria, Schiavi aclaró que “el objetivo es subsidiar personas y no empresas”, por lo que explicó que ahora consultaban bases de datos de la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES) y del Pami para diseñar políticas a futuro respecto de los jubilados y de las personas que reciben la Asignación Universal por Hijo.

Con la instalación del sistema central del SUBE, el Estado podrá controlar en tiempo real el uso de los servicios de transporte, de manera precisa y automática, al contrario de lo que ocurre con las monedas -que se seguirán usando por ahora- en el que las empresas informan sobre su facturación con una declaración jurada.

Para completar el sistema actual, dijo que establecen nuevos puntos de cargas de dinero en las tarjetas, en los puestos de diarios y en las zonas por donde circulan las compañías de transportes que se incorporan al uso del boleto electrónico, a lo largo de corredores en los que no se afecta a una línea de colectivos sobre otra que realiza un recorrido similar, además de los quioscos.


Precisaron que de los 13.000.000 de habitantes de la región metropolitana, 5.000.000 estarán incluidos en el
SUBE. Esa población de usuarios realiza 11.000.000 de desplazamientos diarios, de los cuales el 75% lo hace en colectivo. De la población a estar cubierta con el boleto electrónico, el 67% utiliza el transporte público por motivos laborales.
“El sistema está en su fase de terminación -puntualizó Schiavi-, primero de masividad, porque ya con la cantidad de colectivos incorporados al SUBE mucha gente puede hacer el circuito completo, subte y colectivo, todo con la tarjeta”.

“Ahora trabajamos en la entrega de tarjetas que se hace a través de correos privados, bancos, Anses y en la calle, a la vera de las compañías que se incorporan y otra es la red de recarga que tenemos 900 (sobre todo en quioscos) y construimos dos nuevas redes en puestos de diarios y otra en las paradas”, aclaró.

“Con el boleto electrónico -detalló- podremos diferenciar y hacer política tarifaria, según la categoría del usuario, y también cambiar la tarifa en horarios con bandas”, esa facilidad permitirá con una sola tarjeta realizar cubrir distintos recorridos. “Esto hará más eficiente el sistema de subsidios -dijo- ya que se trata de asistir a la demanda y no a la oferta”.

Para poner a punto el sistema dijo que se establecerán puntos de cargas de las tarjetas por donde circulan las compañías de transportes que se incorporen al uso del boleto electrónico, a lo largo de corredores en los que no se afecte a una línea de colectivos sobre otra que realiza un recorrido similar, debido a que “las compañías que tienen SUBE, venden más que antes. Les agiliza mucho el trayecto”, concluyó.

23 de abril de 2011

Por las elecciones, apuran el sistema de boleto electrónico
Ya funciona en el 30% de los colectivos. El SUBE fue lanzado en la campaña de 2007 con la promesa de que estaría operativo en 90 días. Pero recién este año se aceleró la instrumentación. Además ya hay centros para adquirir y recargar tarjetas.
PorDamián Kantor | clarín 25-04-11


COLECTIVOS. YA HAY 100 LINEAS EN LAS QUE SE PUEDE VIAJAR CON EL SUBE.

SUBTES. EL NUEVO SISTEMA CONVIVE CON LA RED MONEDERO CREADA EN 2002.

TRENES. MAQUINAS LECTORAS EN LA LINEA ROCA, QUE SU SUMARA EN BREVE.


El Gobierno pisó fuerte el acelerador para terminar de instrumentar el boleto electrónico, un proyecto tantas veces anunciado como demorado. De hecho fue lanzado hace dos años en pleno año electoral con la promesa de que estaría funcionando en 90 días. Y ahora, de cara a las elecciones, funcionarios del área de transporte imaginan para el mes que viene una inauguración simbólica con la presencia de la presidenta Kirchner.
Hasta ayer, el SUBE (Sistema Unico de Boleto Electrónico) ya estaba operativo en más de 6.300 colectivos y el cronograma oficial contempla sumar al resto de las 18.000 unidades que circulan en el área metropolitana antes de fin de mayo, tal como anticipó Clarín en enero pasado. También fueron habilitados 240 puntos de entrega de tarjetas y alrededor de 900 lugares para recargarlas , dice un informe elaborado por Nación Servicios, la oficina del Banco Nación encargada de montar y administrar un sistema que unificará toda la operatoria –entre 12 y 14 millones de tickets diarios– de todos los trenes, subtes y colectivos de Capital y GBA.
Lanzado por decreto hace más de dos años por Cristina Kirchner, el SUBE atravesó dificultades de índole técnicas y políticas. En algunos casos, admiten hoy fuentes vinculadas al proyecto, se subestimó la magnitud de la tarea de armar una red telemática que abarcará, una vez finalizada, las 7 líneas de trenes, 6 líneas de subte y el premetro y 342 líneas de colectivos. En otros casos, las mismas fuentes remarcan que muchos transportistas resistieron su implementación, lo que alargó los tiempos. “Los principales problemas ya fueron resueltos y a fines de mes tendremos 10.000 colectivos conectados”, afirmó el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi.
Los recientes avances del SUBE tienen que ver con una extensa reunión convocada de apuro por Schiavi el 21 de enero pasado. Ese día, Clarín informaba que el boleto electrónico funcionaba en apenas 2.000 colectivos (el 12% del parque total) y que el Gobierno y los transportistas se culpaban mutuamente por los atrasos. Incluso, el ministro de Planificación, Julio De Vido, terció en el asunto con una dura advertencia a los empresarios: “El sistema puede gustarles o no, pero es lo que eligió al Gobierno”.
En la reunión en cuestión, llevada a cabo en Transporte y calificada como “muy tensa” por algunos participantes, se acordó el calendario definitivo para conectar la totalidad de los medios de transporte alcanzados por el SUBE al centro de cómputos. Hasta ese día, sólo 28 líneas de colectivo estaban habilitados. Hoy, hay 100 líneas operando. “Estamos sumando entre 300 y 500 colectivos cada semana ”, dijo con optimismo Schiavi.
“Los transportistas están colaborando y estamos avanzando fuerte”, añadió Carlos Abril, un alto ejecutivo de Siemens, una de las tres empresas que, junto con Indra y Metronec, se adjudicaron el negocio de la venta e instalación de 10.000 lectoras de tarjetas. Todo es parte de la primera tanda de trabajos. Para las 8.000 validadoras restantes se llamó a una nueva licitación, que se repartieron Siemens, Tallion y la UTE entre Laser y DCM. El plan oficial, entonces, avanza en dos sentidos: Siemens, Indra y Metronec trabajan en las líneas de Capital y el primer cordón del conurbano. Las otras tres empresas lo hacen en el resto de las áreas. El SUBE, así, se extenderá a más de 70 kilómetros de la Capital, lo que lo posiciona como el tercer sistema de boleto electrónico más grande del mundo, detrás de Hong Kong y San Pablo.
Pero del otro lado están los usuarios. Del total de tarjetas entregadas, hasta el 11 de abril estaban en uso 1.413.488. Y desde el 11 de febrero hasta esa fecha se abonaron poco más de 16 millones de viajes. La cifra, ahora, crece a medida que pasa el tiempo.
Acerca de las validadoras, las empresas trabajan en dos etapas: primero se instalan en colectivos y estaciones de trenes (la red Monedero del subte y los trenes Urquiza y Belgrano Cargas pasaron a integrar el SUBE). Y luego se conectan. Sobre este punto, Daniel Castillo, de la empresa Tallion, dice que ya colocaron “unas 900 máquinas” de las 3.000 (principalmente en trenes), pero que hasta ahora no habilitaron ninguna. “Estamos dentro del plazo”, tranquilizó el ejecutivo y agregó que, además de cablear y montar las validadoras, las empresas deben capacitar a los choferes.
Muchos no saben dónde comprar y recargar tarjetas
A casi dos años de la implementación del Sistema Unico de Boleto Electrónico (SUBE), hay usuarios de colectivos que todavía no la usan porque no saben ni dónde se compra ni en qué lugares se recarga la tarjeta . El dato surge de una recorrida que Clarín realizó por distintos puntos de la Ciudad en los que consultó a personas que habitualmente utilizan el transporte público.
Si bien todos admiten conocer el sistema prepago que permite abonar con una sola tarjeta viajes en colectivos, subtes y trenes de la región metropolitana de Buenos Aires porque vieron carteles en los colectivos que frecuentan y a gente que la tiene, la gran mayoría reconoce que no lo usa porque no sabe dónde conseguir las tarjetas y tampoco tiene información sobre los lugares que están habilitados para recargarlas.
“Yo no la tengo y me encantaría saber dónde se puede conseguir porque veo que mucha gente la usa y el sistema parece práctico. Yo viajo mucho y tengo que cambiar monedas cerca de mi casa en un lugar que me las vende pero me cobra un peso cada diez que le cambio”, dijo Romina Córdoba. Paulina Suárez, vecina de Barracas, contó que tardó en enterarse que entregaban los plásticos en sucursales del correo. “Siempre me fijaba en la web, pero la página con las direcciones nunca cargaba, hasta que un día descubrí el cartelito del SUBE en el correo”, señaló.
Otros no utilizan las tarjetas porque les cuesta más adaptarse a los cambios y todavía no confían en un método que está en “experimentación”. “Nosotros no la usamos porque son más prácticas las monedas. A veces veo que el sistema no anda, o que no está en funcionamiento y en algunas líneas todavía no lo tienen. Entonces es más fácil tener las monedas, ya que así te asegurás que viajás tranquilo y sin problemas”, se justificó Alberto Mesa mientras esperaba el colectivo con su mujer Sin embargo, los que conocen el sistema aseguran que es muy práctico y que deberían instalarlo cuanto antes en todas las líneas de colectivos, sobre todo en las que viajan hasta el Conurbano bonaerense. “Yo uso la tarjeta Monedero (un sistema similar que además sirve para comercios y entretenimientos). Es muy cómodo porque no tenés que andar buscando monedas. Por ejemplo, voy a un quiosco de esos que se llaman 25 horas y la cargo ahí”, aseguró Silvia mientras esperaba el 150 (que ya tiene instalado el SUBE) en Retiro para ir hasta Caseros y Combate de los Pozos.

viernes

a 2 años del lanzamiento de SUBE

Durísimo!! (viene de clarín)  Pero no escapa a la realidad…

Colectivos: apenas en el 12% funciona el boleto electrónico
Se cumplen dos años del lanzamiento del SUBE Si bien hay máquinas instaladas en casi todos los micros, sólo están operativas en 2.000 de los 17.000 colectivos de Capital y el GBA. La Nación y los transportistas se acusan mutuamente por las demoras.
PorDamián Kantor | clarín 21-01-11

En medio de fuertes cruces entre el Gobierno y las empresas de transporte, la instrumentación del SUBE (Sistema Unico de Boleto Electrónico) avanza a paso de tortuga y hoy sólo está operativo en 2.000 de los 17.000 colectivos que circulan por el área metropolitana, esto es el 12% del parque total. El SUBE fue lanzado el 4 de febrero de 2009 por Cristina Kirchner, cuando anunció que estaría funcionando a pleno en 90 días , pero hasta ayer abarcaba apenas a 28 de las 340 líneas de colectivos. Sobre las demoras, el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, reconoció a Clarín que hubo dificultades de índole tecnológica y también resistencias de los transportistas y evitó pronunciarse sobre la finalización del proyecto. “Es muy difícil ponerle una fecha, pero vamos a implementarlo”, dijo, sin dar más precisiones.
El boleto electrónico nació a las apuradas para dar respuesta a los reclamos de la gente por la falta de monedas. Tras varios anuncios y promesas fallidas, casi dos años después, el sistema anexó, según fuentes oficiales, a las líneas 5, 6, 7, 8, 12, 20, 23, 26, 28, 39, 47, 50, 61, 62, 80, 86, 88, 101, 102, 107, 129, 132, 150, 151, 168, 193, 194, 195, aunque este diario comprobó que en varias no funciona . También coexiste con la red Monedero del subte y los trenes Urquiza y Belgrano Norte, montada años atrás. Se desprende, entonces, que para hablar de un sistema de boleto electrónico unificado para colectivos, trenes y subtes resta una enormidad .
En principio, el boleto electrónico supone dos beneficios concretos: para los usuarios, la facilidad de contar con una tarjeta prepaga para abonar los viajes; para el Estado, un mayor control sobre la enormidad de subsidios que se destinan al transporte (ver Las empresas...
). Schiavi reconoce que en los atrasos hay cierta responsabilidad del Gobierno, pero recalca la intención de los transportistas de entorpecer la implementación. “Estamos tocando intereses y hay resistencias, creo que por temor. Pero que todo el mundo se haga cargo ”, dijo.
Tal como se suponía, el cronograma oficial del armado del boleto electrónico era muy optimista, lo que provocó numerosos derrapes en los anuncios oficiales. El plan consiste en unificar en un solo centro de cómputos el procesamiento de más de 11 millones boletos diarios. Y además, registrar las cargas de los usuarios, descargar el monto de cada viaje y pagar en el día, vía clearing electrónico, los pasajes consumidos a las empresas de transporte. De los 90 días iniciales para armar un sistema así, se pasó a 90 días hábiles, después meses y hasta el propio Schiavi anunció que estaría listo en julio pasado y por último, que a fin de año habría 10.000 colectivos incorporados. La realidad, ya se sabe, es otra.
Ante las evidencias y entre otras cosas, Schiavi señaló dificultades de orden tecnológico. “En la instalación del back office (el centro de cómputos) hubo problemas con la compatibilidad de equipos”, enumeró. Se refirió así a la compra de las primeras 10.000 lectoras de tarjetas , que ya fueron instaladas en los colectivos pero que en su mayoría aún no funcionan. La licitación la ganó una UTE conformada por Metronec (del grupo Roggio), Indra y Siemens. Carlos Abril, ejecutivo de Siemens, deslindó responsabilidades. “Fuimos trabajando de acuerdo con las autorizaciones que nos fueron dando y ya hay 2.000 colectivos funcionando”, se disculpó.
En sintonía con el Gobierno, los proveedores culpan a los transportistas por no haber cumplido con los plazos establecidos en las licitaciones. Las empresas no tardaron en responder. “A pesar de que el SUBE no es el sistema más correcto, las empresas estamos poniendo todo para que funcione”, puntualizó Daniel Millaci, titular de la CEAP (Cámara Empresaria del Autotransporte de Pasajeros), y añadió: “Las demoras son evidentes, pero no estamos poniendo piedras en el camino ”. Millaci sostiene que alertaron al Gobierno sobre algunas fallas de seguridad (prometieron resolverlos) y sobre la colocación de las lectoras en los parabrisas de los colectivos, “algo que es ilegal”. José Troilo, de la Asociación Civil de Transporte Público, opinó que las demoras son “algo natural para un sistema tan complejo”, y prometió que “en los próximos meses se verán avances”.
Al tanto de los reparos, Schiavi advirtió que hubo intimaciones para apurar el SUBE. “Estamos estudiando una reglamentación. Si verificamos trabas a su implementación vamos a aplicar la máxima dureza, que podría llegar a la no distribución de subsidios”, recalcó el funcionario.

Hay que seguir buscando monedas

CON LUZ ROJA:: UN INTERNO DE LA LÍNEA 168 (EX 90), AYER EN CONSTITUCIÓN, CON SU LECTORA DE TARJETA FUERA DE FUNCIONAMIENTO.


22 de enero de 2010: relanzan el SUBE y prometen que el sistema comenzará a funcionar a pleno en julio.
5 de setiembre de 2010: el SUBE funciona sólo en 7 líneas y se demora la instalación de las lectoras en los micros. Prometen que a fines de año el SUBE abarcará al menos 10.000 colectivos.
20 de enero: el SUBE sumó apenas 28 líneas de colectivos.

Muchas líneas tienen la máquina, pero no anda

El termómetro de la calle se contrapone con las frías estadísticas. Mientras que las cifras muestran un alto porcentaje de máquinas SUBE funcionando, una recorrida por los colectivos arroja otro panorama. Es que, pese a que son varias las líneas que adoptaron el sistema, los usuarios dicen que “todavía no se ve ningún cambio real”.
Antonio (68) tiene la tarjeta desde hace varios días, pero todavía no la usó. El motivo: “Las máquinas no andan, tienen la luz roja encendida. Entonces terminamos sacando el boleto y listo. Espero que en algún momento esto se acomode y empiece a funcionar”, pide.
Mientras habla, una mujer intenta utilizar su tarjeta para subir a un colectivo 168, en Constitución, sin resultado. La luz parpadea en rojo y el chofer avisa: “Está fuera de servicio, use monedas”.
Una fila de alrededor de 15 personas espera un colectivo 39. Todos tienen su boleto, ninguno lleva tarjeta. Un empleado cuenta que “el sistema funciona desde hace poco más de un mes, y la verdad que está bueno. La gente ya no tiene que renegar por las monedas, se agiliza mucho todo arriba del coche”. Sin embargo reconoce que “poca gente tiene la tarjeta. No se si es por falta de publicidad, pero la mayoría se maneja con boleto”.
Fabiana (41) tiene la tarjeta porque toma a diario un subte y un colectivo. Hasta ahora sólo pudo utilizarla un par de veces para viajar en el 12, ya que el resto de los colectivos que toma habitualmente tienen la máquina, pero con una leyenda que avisa que “próximamente” estará en funcionamiento. “Hace varios meses que dicen eso, pero por ahora los equipos están de adorno”, cuenta.
En otra dársena varios pasajeros esperan que llegue un 116, que aún no adoptó el SUBE. Quienes hacen la fila explican que les gustaría que todas las líneas tuvieran una tarjeta que evite las complicaciones diarias de conseguir monedas, aunque reconocen que es bastante molesto “hacer todo el trámite para que después no funcione”.

jueves

Boleto tren en 3secciones (proyecto)

Por escasez de monedas, proponen cambiar el precio del boleto de tren

Pasarían a costar 1, 1,50 y 2 pesos, para hacer más sencillo dar el vuelto.
PorAntonio Rossi | clarín 06-01-11

La falta de monedas está generando derivaciones impensadas que podrían terminar con una modificación de las estructuras tarifarias que tiene uno de los principales medios de transporte de pasajeros.
Con el fin de paliar los problemas que se presentan a diario por la escasez de monedas de 5 y 10 centavos , las concesionarias de los ferrocarriles metropolitanos salieron a reclamar la urgente intervención del Gobierno para reajustar las tarifas a precios redondos que permitan prescindir de los valores metálicos de baja denominación.

Las propuestas presentadas por las empresas ferroviarias a la Secretaría de Transporte contienen dos cambios significativos.
Por un lado, buscan reducir las 13 secciones tarifarias que tienen actualmente las líneas eléctricas y diesel a sólo 3.
Y por otro lado, plantean simplificar los cuadros tarifarios vigentes que van de 80 centavos a $ 4,30 a sólo tres valores uniformes de $ 1, $ 1, 50 y $ 2.
La readecuación tarifaria en juego tendría un impacto dispar para los usuarios. Por el redondeo, algunos trayectos registrarían subas de hasta el 25% . Pero, para la mayoría de las secciones habría bajas de hasta el 53%.

En las líneas eléctricas, la tarifa de la primera sección de 80 centavos pasaría a costar $ 1 y la correspondiente a la segunda sección se reduciría de $ 1,10 a $ 1.
Por su parte, los valores actuales que rigen entre la tercera y sexta sección y que van de $ 1,35 a $ 2 pasarían a costar $ 1,50 y $ 2.
Y la restantes secciones que actualmente tienen precios que oscilan entre $ 2,20 y $ 4,30 quedarían con una tarifa uniforme de sólo $ 2. En estos casos, las reducciones tarifarias previstas tanto para los servicios eléctricos, como para los trenes diesel oscilarían entre el 15% y el 53%.
Con estos reajustes, las concesionarias ferroviarias apuntan a normalizar la venta de boletos que en los últimos meses se ha visto fuertemente afectada por la falta de monedas para dar los vueltos a los usuarios que no pagan el importe exacto.

La ausencia de monedas provoca el constante cierre de las boleterías que trae como consecuencia que los usuarios viajen sin pagar.
De acuerdo con los números que manejan las operadoras de los trenes metropolitanos, en el último semestre de 2010 se registró una reducción de orden del 15% en los ingresos por el expendio de pasajes respecto al mismo período de 2009.
La modificación tarifaria fue solicitada a Gobierno por las UGOFES que operan los ferrocarriles Roca, Belgrano Sur y San Martín; la empresa TBA (concesionaria de las líneas Mitre y Sarmiento) y Ferrovías que tiene a su cargo el Belgrano Norte.

En el caso de Metrovías (subtes y línea Urquiza) si bien no efectuó una presentación formal, igual se manifestó de acuerdo con el planteo para resolver los inconvenientes que se generan por la escasez de monedas.
En el caso de TBA, la nota remitida al secretario de Transporte Juan Pablo Schiavi detalla los siguientes perjuicios que se registran por la falta de monedas: Acostumbramiento de los pasajeros a no sacar boletos, lo cual deriva en una práctica de muy difícil reversión.
Incidentes y altercados diarios entre los pasajeros, los boleteros y el personal de control de los molinetes y trenes.
Inactividad creciente del personal de boleterías que ante la falta de cambio procede a cerrar las ventanillas. En varias estaciones, las boleterías permanecen cerradas la mayor parte del día y los pasajeros viajan sin pagar.

martes

SUBE suma otros 1.500 colectivos

A dos años de ser lanzado, el SUBE suma otros 1.500 colectivos a la red

Ya son 21 líneas las que permiten pagar los viajes con tarjeta. A fin de año, prometen que habrá más de 10.000 unidades en total.

PorDamián Kantor dkantor@clarin.com

Finalmente, y después de varios anuncios fallidos, el SUBE (Sistema Unico de Boleto Electrónico) empezó a dar pasos concretos de cara a los usuarios. El Gobierno habilitó en total 1.519 colectivos y espera sumar entre 7.500 y 8.000 unidades más antes de fin de año.

Todo es parte de un proyecto con el que se intenta unificar en un solo medio de pago, a través de tarjetas recargables, más de 15 millones de tickets que se emiten diariamente para viajar en colectivos, trenes y subtes que circulan por el área metropolitana.

Los colectivos que ya cuentan con las lectoras funcionando, es decir, con los equipos que "cobran" el valor del pasaje por medio de tarjetas prepagas, corresponden a las siguientes 21 líneas: 5, 6, 8, 12, 20, 23, 28, 39, 50, 61, 62, 86, 88, 101, 102, 129, 150, 151, 168, 193 y 194.

Pero con el correr de los días, se irán sumando otras, según confirmó a iEco el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi. "Ahora los tiempos se aceleran y a fin de diciembre el SUBE abarcará entre 9.000 y 10.000 unidades, entre colectivos, trenes y subtes", prometió el funcionario.

El boleto electrónico fue lanzado por Cristina Kirchner en febrero de 2009, en medio de las protestas de la gente por la falta de monedas, con la promesa de que estaría listo en 90 días. La realidad se encargó de demostrar que el armado de un único sistema, que centralizará el cobro de los pasajes y el pago electrónico a cada empresa de transporte, era mucho más complejo de lo que se pensaba.

Tal complejidad puede traducirse en números. Según datos de Nación Servicios, la oficina del Banco Nación que administra el SUBE bajo supervisión de la Secretaría de Transporte, se estima que en Capital y GBA se realizan 15,5 millones de viajes diarios por un valor de $17 millones. Una vez completado, el centro de cómputos debe almacenar las cargas de las tarjetas (5 millones), descargar el valor de cada pasaje (cuando el usuario pase la tarjeta por la lectora) y abonar en el día a cada una de las 250 empresas de transporte.

Schiavi se esperanza con la posibilidad de que el SUBE permitirá, entre otras cosas, un mayor control sobre la montaña de subsidios que percibe el transporte. "Estamos blanqueando una actividad donde hay muchos recursos y que cuenta con mecanismos de fiscalización que pueden ser cuestionados por su obsolescencia", dijo diplomático, para evitar rispideces con el sector empresario. Y prometió que se podrán "aplicar políticas tarifarias", es decir, bajar o subir el costo de los viajes según el perfil del usuario.

Pero antes hay otras incógnitas por resolver, porque aún no se determinó por cuánto tiempo coexistirán las validadoras (lectoras de tarjetas) con otros instrumentos de pago, como las máquinas tragamonedas. Ni tampoco se definió qué pasará con Monedero, el sistema que implementó Metronec (del grupo Roggio) en los subtes y en un puñado de líneas de colectivo, y que cuenta con 3 millones de usuarios activos. Según Schiavi, "al ser compatible con el SUBE, Monedero podrá continuar operando con nuestras reglas". Desde la empresa coinciden, pero aclaran que están negociando el cobro de alguna comisión por el uso de sus tarjetas.

Más allá de esto, las empresas que se adjudicaron el negocio de implementar el SUBE continúan su trabajo. De las primeras 10.000 validadoras, el 16 de noviembre ya se instalaron 7.584 equipos, que están esperando la habilitación final. Son colectivos que disponen de los cableados y, en algunos casos, de la carcaza de la validadora, pero que aún no funcionan. "Estamos cumpliendo los cronogramas pactados", sostuvo el ejecutivo de Siemens Carlos Abril.

Para el resto de las unidades se llamó a una segunda licitación por la compra e instalación de 8.000 lectoras. En este caso y para evitar suspicacias, se dividió el negocio (por unos US$30 millones). Siemens (3.000), Tallion (3.000) y la UTE conformada por Láser y GBM, dos pymes locales (2.000), se lo repartieron.

Por otro lado, la alemana G&D ya le entregó al Gobierno 5 millones de tarjetas, de las cuales se repartieron en forma gratuita poco más de 700.000. De ese total, el 40% (283.000) está en uso y, de acuerdo con estadísticas oficiales, la carga promedio ronda los $11.

Por otro lado, ya hay 900 comercios (kioscos, puestos de diarios, farmacias y locales de comida, entre otros) que están habilitados para que la gente pueda recargar las tarjetas. Pero el Gobierno proyecta llegar a los 6.000 antes de fin de año, sin contar aquellos que operan con la red de Monedero.