jueves
tarjeta Sube
Quieren extender la SUBE a todo el país
Información disponible
viernes
Metrobús y más bicisendas
Habrá otro Metrobús y más bicisendas
Macri consiguió una ampliación presupuestaria de $ 3400 millones; de allí también se pagará el aumento de sueldo a los municipales
Por Laura Rocha
LA NACION 06-07-12
La Legislatura porteña aprobó anoche la ampliación presupuestaria de 3468 millones de pesos que necesita el jefe de gobierno, Mauricio Macri, para concretar algunas obras de infraestructura y afrontar el aumento salarial acordado en paritarias.
La mayor parte estará destinada al aumento de sueldos de los 124.668 empleados del gobierno local. "El macrismo siempre pone de zanahoria la suba de sueldos de los empleados y atrás viene con obras y con deuda que no dejan grandes cosas para la ciudad. Todos los años hacen lo mismo", indicó el jefe del bloque Diálogo por Buenos Aires, Aníbal Ibarra. Su bloque se abstuvo en la votación en general del proyecto del Ejecutivo.
Para poder conseguir los votos que el macrismo necesitaba, el titular de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Rogelio Frigerio, tuvo que negociar. A pedido del denarvaísta Daniel Amoroso, el proyecto tuvo que incluir algunos temas referidos a lo social: el subsidio para los clubes de barrio afectados por el temporal de abril pasado; la recuperación y puesta en valor del barrio Castex, en Flores, y la puesta en marcha para la construcción de un hospital veterinario.
El kirchnerismo, por su parte, rechazó el pedido del Poder Ejecutivo. "Cada año el macrismo apela a ampliaciones presupuestarias, sin haber ejecutado el dinero previsto, y promueve la colocación de bonos que permanecen ociosos en el Banco Ciudad mientras se pagan por su valor elevadas tasas de interés. Entre los préstamos adquiridos en 2010 y 2012, el gobierno porteño obtuvo 900 millones de pesos para realizar obras en la red de subterráneos pero ni siquiera cumplió con las promesas de campaña que hizo Macri", recordó Francisco Nenna, diputado del bloque.
Por redeterminaciones de precios y gastos que tienen que ver con la higiene urbana, este proyecto prevé: $ 198 millones para la extensión de la contenerización; $ 40 millones para pagar el aumento del enterramiento de la basura en los rellenos de la Ceamse, y otros $ 40 millones para el programa de reciclado que llevan adelante los recuperadores urbanos.
En concepto de aumento de los costos de los servicios de luz, gas y agua se proyectaron 384 millones de pesos más..
miércoles
el boleto costaría $ 3,75
martes
SUBE
26-04-11 El Argentino.
Así lo afirmó hoy por CN23 el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi. “Lo que se pretende es subsidiar al pasajero y no a las empresas, para no generar inequidad”, sostuvo. El sistema ya alcanzó casi al 70% de las líneas metropolitanas.
El sistema de boleto electrónico SUBE, lanzado para combatir la falta de monedas en 2009, alcanzó al 66% de los colectivos, informó hoy por CN23 el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi. "En julio el sistema se va a implementar por completo", adelantó.
Respecto de la política tarifaria, Schiavi aclaró que “el objetivo es subsidiar personas y no empresas para no generar inequidad”, por lo que explicó que ahora se consultan las bases de datos de la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES) y del PAMI para diseñar políticas a futuro respecto de los jubilados y de las personas que reciben la Asignación Universal por Hijo.
"Se podrá subsidiar personas, es decir el 11 por ciento de usuarios de subtes son humildes, si quiero aumentar el boleto dejamos afuera a ese porcentaje que tienen la tarjeta a su nombre, de esta manera se puede trabajar con política tarifaria, lo que hace del SUBE un sistema transparente, eficiente y controlado", destacó hoy el funcionario en Radio América.
Con la instalación de este sistema, el Estado podrá controlar en tiempo real el uso de los servicios de transporte, de manera precisa y automática, al contrario de lo que ocurre con las monedas -que se seguirán usando por ahora- en el que las empresas informan sobre su facturación con una declaración jurada.
En declaraciones radiales, Schiavi también explicó que "el SUBE va a ser el tercer sistema en el mundo cuando esté completo ya que por el momento el 66 por ciento del sistema está operando". Y agregó: "Se colocan 500 aparatos por semana en todas las líneas nacionales".
"La gente va a empezar a preguntar más cómo conseguirla, va a ser un sistema mas eficiente, se va a controlar y tener bases de datos confiables. Hoy por hoy tenemos menos faltantes de monedas porque se usa el SUBE", subrayó.
Schiavi explicó que esta metodología de pago, lanzada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en febrero de 2009, ante una inusual escasez de monedas, mantendrá el Boleto Estudiantil que ahora se paga en monedas.
Para completar el sistema actual, dijo que establecen nuevos puntos de cargas de dinero en las tarjetas, en los puestos de diarios y en las zonas por donde circulan las compañías de transportes que se incorporan al uso del boleto electrónico, a lo largo de corredores en los que no se afecta a una línea de colectivos sobre otra que realiza un recorrido similar, además de los quioscos.
Un informe de la secretaría de Transporte, detalla que al 20 de abril se instalaron máquinas en 9.651 colectivos de un total de 9.985 unidades de líneas que circulan por más de una jurisdicción municipal, además de haber colocado equipos en cinco terminales de las siete líneas de ferrocarril de la ciudad, en 259 estaciones de trenes, junto a 74 de subterráneos y las 17 paradas del Premetro Metropolitano.
Precisaron que de los 13.000.000 de habitantes de la región metropolitana, 5.000.000 estarán incluidos en el SUBE. Esa población de usuarios realiza 11.000.000 de desplazamientos diarios, de los cuales el 75% lo hace en colectivo. De la población a estar cubierta con el boleto electrónico, el 67% utiliza el transporte público por motivos laborales.
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lunes
SUBE
El funcionario destacó que la organización de los equipos que controlan al sistema demandó mucho tiempo. Una vez finalizada esa parte, dijo, la ejecución del proyecto ganó velocidad, aunque todavía hay empresas que no tienen disponible la opción para abonar el boleto con la tarjeta magnética.
Schiavi explicó que el Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) lanzado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en febrero de 2009, ante una inusual escasez de monedas, tiene varios objetivos: “facilitar el viaje, controlar el uso del transporte público y establecer una política tarifaria”.
El funcionario precisó que “el boleto se hará masivo a fines de mayo pero que lo usuarios van a poder salir a la calle y hacer todo el recorrido que quieran desde fines de junio a julio”. Adelantó que el Boleto Estudiantil que ahora se paga en monedas, a futuro “se pagará con la tarjeta electrónica”.
Respecto de la política tarifaria, Schiavi aclaró que “el objetivo es subsidiar personas y no empresas”, por lo que explicó que ahora consultaban bases de datos de la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES) y del Pami para diseñar políticas a futuro respecto de los jubilados y de las personas que reciben la Asignación Universal por Hijo.
Con la instalación del sistema central del SUBE, el Estado podrá controlar en tiempo real el uso de los servicios de transporte, de manera precisa y automática, al contrario de lo que ocurre con las monedas -que se seguirán usando por ahora- en el que las empresas informan sobre su facturación con una declaración jurada.
Para completar el sistema actual, dijo que establecen nuevos puntos de cargas de dinero en las tarjetas, en los puestos de diarios y en las zonas por donde circulan las compañías de transportes que se incorporan al uso del boleto electrónico, a lo largo de corredores en los que no se afecta a una línea de colectivos sobre otra que realiza un recorrido similar, además de los quioscos.
SUBE. Esa población de usuarios realiza 11.000.000 de desplazamientos diarios, de los cuales el 75% lo hace en colectivo. De la población a estar cubierta con el boleto electrónico, el 67% utiliza el transporte público por motivos laborales.
“Ahora trabajamos en la entrega de tarjetas que se hace a través de correos privados, bancos, Anses y en la calle, a la vera de las compañías que se incorporan y otra es la red de recarga que tenemos 900 (sobre todo en quioscos) y construimos dos nuevas redes en puestos de diarios y otra en las paradas”, aclaró.
“Con el boleto electrónico -detalló- podremos diferenciar y hacer política tarifaria, según la categoría del usuario, y también cambiar la tarifa en horarios con bandas”, esa facilidad permitirá con una sola tarjeta realizar cubrir distintos recorridos. “Esto hará más eficiente el sistema de subsidios -dijo- ya que se trata de asistir a la demanda y no a la oferta”.
Para poner a punto el sistema dijo que se establecerán puntos de cargas de las tarjetas por donde circulan las compañías de transportes que se incorporen al uso del boleto electrónico, a lo largo de corredores en los que no se afecte a una línea de colectivos sobre otra que realiza un recorrido similar, debido a que “las compañías que tienen SUBE, venden más que antes. Les agiliza mucho el trayecto”, concluyó.
viernes
a 2 años del lanzamiento de SUBE
Hay que seguir buscando monedas
22 de enero de 2010: relanzan el SUBE y prometen que el sistema comenzará a funcionar a pleno en julio.
5 de setiembre de 2010: el SUBE funciona sólo en 7 líneas y se demora la instalación de las lectoras en los micros. Prometen que a fines de año el SUBE abarcará al menos 10.000 colectivos.
20 de enero: el SUBE sumó apenas 28 líneas de colectivos.
Muchas líneas tienen la máquina, pero no anda
El termómetro de la calle se contrapone con las frías estadísticas. Mientras que las cifras muestran un alto porcentaje de máquinas SUBE funcionando, una recorrida por los colectivos arroja otro panorama. Es que, pese a que son varias las líneas que adoptaron el sistema, los usuarios dicen que “todavía no se ve ningún cambio real”.Antonio (68) tiene la tarjeta desde hace varios días, pero todavía no la usó. El motivo: “Las máquinas no andan, tienen la luz roja encendida. Entonces terminamos sacando el boleto y listo. Espero que en algún momento esto se acomode y empiece a funcionar”, pide.
Mientras habla, una mujer intenta utilizar su tarjeta para subir a un colectivo 168, en Constitución, sin resultado. La luz parpadea en rojo y el chofer avisa: “Está fuera de servicio, use monedas”.
Una fila de alrededor de 15 personas espera un colectivo 39. Todos tienen su boleto, ninguno lleva tarjeta. Un empleado cuenta que “el sistema funciona desde hace poco más de un mes, y la verdad que está bueno. La gente ya no tiene que renegar por las monedas, se agiliza mucho todo arriba del coche”. Sin embargo reconoce que “poca gente tiene la tarjeta. No se si es por falta de publicidad, pero la mayoría se maneja con boleto”.
Fabiana (41) tiene la tarjeta porque toma a diario un subte y un colectivo. Hasta ahora sólo pudo utilizarla un par de veces para viajar en el 12, ya que el resto de los colectivos que toma habitualmente tienen la máquina, pero con una leyenda que avisa que “próximamente” estará en funcionamiento. “Hace varios meses que dicen eso, pero por ahora los equipos están de adorno”, cuenta.
En otra dársena varios pasajeros esperan que llegue un 116, que aún no adoptó el SUBE. Quienes hacen la fila explican que les gustaría que todas las líneas tuvieran una tarjeta que evite las complicaciones diarias de conseguir monedas, aunque reconocen que es bastante molesto “hacer todo el trámite para que después no funcione”.
jueves
Boleto tren en 3secciones (proyecto)
martes
SUBE suma otros 1.500 colectivos
Ya son 21 líneas las que permiten pagar los viajes con tarjeta. A fin de año, prometen que habrá más de 10.000 unidades en total.
PorDamián Kantor dkantor@clarin.com
Finalmente, y después de varios anuncios fallidos, el SUBE (Sistema Unico de Boleto Electrónico) empezó a dar pasos concretos de cara a los usuarios. El Gobierno habilitó en total 1.519 colectivos y espera sumar entre 7.500 y 8.000 unidades más antes de fin de año.
Todo es parte de un proyecto con el que se intenta unificar en un solo medio de pago, a través de tarjetas recargables, más de 15 millones de tickets que se emiten diariamente para viajar en colectivos, trenes y subtes que circulan por el área metropolitana.
Los colectivos que ya cuentan con las lectoras funcionando, es decir, con los equipos que "cobran" el valor del pasaje por medio de tarjetas prepagas, corresponden a las siguientes 21 líneas: 5, 6, 8, 12, 20, 23, 28, 39, 50, 61, 62, 86, 88, 101, 102, 129, 150, 151, 168, 193 y 194.
Pero con el correr de los días, se irán sumando otras, según confirmó a iEco el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi. "Ahora los tiempos se aceleran y a fin de diciembre el SUBE abarcará entre 9.000 y 10.000 unidades, entre colectivos, trenes y subtes", prometió el funcionario.
El boleto electrónico fue lanzado por Cristina Kirchner en febrero de 2009, en medio de las protestas de la gente por la falta de monedas, con la promesa de que estaría listo en 90 días. La realidad se encargó de demostrar que el armado de un único sistema, que centralizará el cobro de los pasajes y el pago electrónico a cada empresa de transporte, era mucho más complejo de lo que se pensaba.
Tal complejidad puede traducirse en números. Según datos de Nación Servicios, la oficina del Banco Nación que administra el SUBE bajo supervisión de la Secretaría de Transporte, se estima que en Capital y GBA se realizan 15,5 millones de viajes diarios por un valor de $17 millones. Una vez completado, el centro de cómputos debe almacenar las cargas de las tarjetas (5 millones), descargar el valor de cada pasaje (cuando el usuario pase la tarjeta por la lectora) y abonar en el día a cada una de las 250 empresas de transporte.
Schiavi se esperanza con la posibilidad de que el SUBE permitirá, entre otras cosas, un mayor control sobre la montaña de subsidios que percibe el transporte. "Estamos blanqueando una actividad donde hay muchos recursos y que cuenta con mecanismos de fiscalización que pueden ser cuestionados por su obsolescencia", dijo diplomático, para evitar rispideces con el sector empresario. Y prometió que se podrán "aplicar políticas tarifarias", es decir, bajar o subir el costo de los viajes según el perfil del usuario.
Pero antes hay otras incógnitas por resolver, porque aún no se determinó por cuánto tiempo coexistirán las validadoras (lectoras de tarjetas) con otros instrumentos de pago, como las máquinas tragamonedas. Ni tampoco se definió qué pasará con Monedero, el sistema que implementó Metronec (del grupo Roggio) en los subtes y en un puñado de líneas de colectivo, y que cuenta con 3 millones de usuarios activos. Según Schiavi, "al ser compatible con el SUBE, Monedero podrá continuar operando con nuestras reglas". Desde la empresa coinciden, pero aclaran que están negociando el cobro de alguna comisión por el uso de sus tarjetas.
Más allá de esto, las empresas que se adjudicaron el negocio de implementar el SUBE continúan su trabajo. De las primeras 10.000 validadoras, el 16 de noviembre ya se instalaron 7.584 equipos, que están esperando la habilitación final. Son colectivos que disponen de los cableados y, en algunos casos, de la carcaza de la validadora, pero que aún no funcionan. "Estamos cumpliendo los cronogramas pactados", sostuvo el ejecutivo de Siemens Carlos Abril.
Para el resto de las unidades se llamó a una segunda licitación por la compra e instalación de 8.000 lectoras. En este caso y para evitar suspicacias, se dividió el negocio (por unos US$30 millones). Siemens (3.000), Tallion (3.000) y la UTE conformada por Láser y GBM, dos pymes locales (2.000), se lo repartieron.
Por otro lado, la alemana G&D ya le entregó al Gobierno 5 millones de tarjetas, de las cuales se repartieron en forma gratuita poco más de 700.000. De ese total, el 40% (283.000) está en uso y, de acuerdo con estadísticas oficiales, la carga promedio ronda los $11.
Por otro lado, ya hay 900 comercios (kioscos, puestos de diarios, farmacias y locales de comida, entre otros) que están habilitados para que la gente pueda recargar las tarjetas. Pero el Gobierno proyecta llegar a los 6.000 antes de fin de año, sin contar aquellos que operan con la red de Monedero.








