La mayoría lo usa con sus familiares
El número de líneas se mantiene estable pese al celular. La causa principal: el costo de la llamada.
Por Mariana Iglesias
23/05/11 clarin.
Que se mantenga el número de líneas (aunque el uso de la telefonía fija esté en decadencia) se explica por la construcción de nuevas casas, edificios y empresas.
También, por los servicios de valor agregado (mensajes, banda ancha, contestador) y promociones que ofrecen las telefónicas. Una compañía, por ejemplo, no cobra las llamadas entre sus clientes.
El teléfono fijo, además, es elegido para pedir turnos para el médico o estudios, ya que suelen ser llamadas largas . O para hacer denuncias o reclamos por servicios (luz, cable, etc.). De todas maneras, el 60% admite que usa mucho menos el teléfono fijo desde que tiene celular.
Para Susana Finkielevich –investigadora del Conicet, directora del programa “Sociedad de la Información”, del Instituto Gino Germani de la UBA–, el uso del teléfono fijo se sostiene por su bajo costo, “pero la realidad es que pierde por todos lados frente al celular, que concentra agenda, videos, mails, fotos. El celular, además, se compra y se arregla en el momento”. Finkielevich recuerda que tiempo atrás el teléfono fijo atendido por la madre en el hogar era como el centro que mantenía comunicada a toda la familia: “Hoy la familia está conectada permanentemente a través del celular que tiene cada uno de sus miembros”.
“Que el teléfono fijo tienda a ser cada vez más un objeto de uso de unos pocos que comparten un mismo sustrato generacional, en ocasiones puntuales como el atardecer, y para acciones particulares, como el contactarse con familiares, no ilustra la caducidad de una tecnología, sino más bien la caducidad de una “forma de ser con la tecnología” –asegura Ailin Reising, socióloga, investigadora del Conicet–. Una ‘forma de ser con la tecnología’ ceñida al largo del cable del teléfono y al ‘estar en casa’ que se aplica tanto a quien llama como a quien recibe la llamada.
Mediante el teléfono fijo uno ‘ingresa’ al espacio de otro , sea la casa, la oficina, el negocio. Frente a esto, los teléfonos celulares ofrecen la posibilidad de una configuración subjetiva mucho menos restrictiva. Dan lugar a una ‘forma de ser con la tecnología’ que supone a estos artefactos como parte de nuestro cuerpo. Un ‘cuerpo biotecnológico’ móvil y versátil”.

