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lunes

La iglesia de la avenida que dobla

Por Eduardo Parise
clarin 05/03/12


Cuál es la avenida que empieza en Cabildo y termina en Cabildo? Muchos creen que se trata de una pregunta engañosa y responden: “Cabildo”. Pero no. Buenos Aires tiene una avenida de un kilómetro de extensión cuyo trazado curvo, como si fuera un gigantesco boomerang, le otorga esa curiosa característica que la convierte en algo distinto en la Ciudad.



Con un amplio diseño de boulevard, que en el medio adornan las plazoletas, la avenida San Isidro, en el barrio de Saavedra, formó parte de lo que era el viejo Camino Real. Su original recorrido tiene relación con el trayecto que hacían las carretas para buscar un vado que les permitiera cruzar el arroyo Medrano, hoy entubado bajo la avenida García del Río, la calle Ruíz Huidobro y la avenida Comodoro Rivadavia. Y desde octubre de 1914 tiene el nombre actual que la identifica en la nomenclatura. San Isidro comienza en Cabildo, a metros de la calle Paroissien, y termina en la avenida Cabildo, muy cerca de la calle Vedia y de Puente Saavedra.


Su nombre homenajea a Isidro Labrador, quien vivió entre 1080 y 1130. Nacido en el entonces pequeño pueblo agrícola de Madrid (en ese tiempo se consideraba que la capital del reino español era Toledo), el hombre que luego llegaría a santo tenía ese agregado a su nombre (derivación de Isidoro) por los trabajos que hacía en las tierras de una familia de apellido Vargas. Por su obra y sus milagros, el labrador fue canonizado el 12 de marzo de 1622.


Y como no podía ser de otra manera, el símbolo de este gran boulevard porteño es la parroquia dedicada a San Isidro Labrador. Fue erigida en un terreno donado por la familia Martínez Justo y construida con el apoyo económico de Concepción Unzué, en memoria de su esposo Carlos Casares, quien fuera gobernador bonaerense. La piedra fundamental se colocó el 15 de mayo de 1930 y dos años más tarde la iglesia fue bendecida por el arzobispo Santiago Copello. El diseño del templo estuvo a cargo del arquitecto Carlos Massa.


La estructura de la parroquia es monumental: mide 47 metros de largo por 20 de ancho. Y su torre está rematada por una cúpula de estilo neobizantino. Además, como el antiguo nivel de la calle fue bajado tres metros, la iglesia quedó en una posición elevada, lo que le agrega majestuosidad.


Pero lo que más impacta de su imagen externa es la fachada: es una réplica casi exacta de la del templo de la vieja Universidad de San Francisco Xavier (fue fundada el 27 de marzo de 1624; en días cumplirá 388 años), en la ciudad boliviana de Chuquisaca (actualmente llamada Sucre). La diferencia es que aquella tiene dos torres. No está de más recordar que en esa universidad se formaron figuras históricas de la Revolución de Mayo, como Mariano Moreno, Bernardo de Monteagudo o Juan José Castelli. También, dentro del edificio de Saavedra, hay un mural pintado con vivos colores sobre cerámica. Ocupa 8 metros de alto por 5 de ancho y fue realizado por Raúl Soldi. Allí está representado el nacimiento de Jesús.


Como se puede ver, Buenos Aires siempre tiene algún rincón poco conocido y con datos que forman parte del pasado y el presente de la Ciudad. La avenida San Isidro no es la excepción. Y no sólo está su llamativo trazado y la valiosa iglesia. En el comienzo obliga a una mirada una escultura de bronce con un mástil conocida como “La Agricultura”. Junto con otras tres similares, formó parte del famoso Pabellón Argentino, que se lució en la Exposición Universal realizada en París en 1889, edificio que los argentinos no supimos conservar. Pero esa es otra historia.

domingo

Saavedra: verde que te quiero

Verdadero pulmón ambiental dentro de la Ciudad, ofrece una amplia gama de actividades para toda la familia. Pasen y vean.


Es uno de los más antiguos de la Capital y fue inaugurado el 27 de abril de 1833. Estaba circundado por un lago conformado por el arroyo Medrano, que pasaba al aire libre por lo que hoy es García del Río, hasta que en 1935 lo entubaron. Por esa razón era conocido como "Paseo del Lago". También tenía un molino holandés y un puente levadizo. Este verdadero pulmón verde de 94.800 metros cuadrados, 1,6 kilómetros de perímetro y forma circular tiene como límites las calles Pinto, Besares, Melián y la avenida García del Río.

"A lo largo de su historia el parque no sufrió grandes cambios, salvo el entubamiento. Lo que sí se modificó fue el barrio. Esta zona se está descubriendo recién ahora porque se mantuvo al margen del crecimiento edilicio, pero Belgrano se saturó y empezó a correrse todo para acá. Ahora se valora su amplia variedad de accesos y sus parques, porque este es uno de los barrios con mayores espacios verdes en Capital. Entonces las constructoras están como locas", explica Soledad González Alemán, directora de la revista Industria Argentina de Saavedra y Núñez.

Lidia Alejandre tiene 60 años, vive en el barrio hace 30 y coincide con el testimonio de María Soledad. "Yo creo que con el tiempo la zona será más explotable, se instalarán bares y habrá espectáculos como en Plaza Francia. Inevitablemente va a llegar la afluencia de gente y se va transformar la situación, aunque por ahora sólo toca la guitarra algún que otro chico".

Lidia reconoce que este crecimiento provocó preocupación en los vecinos, que temían que esos espacios públicos perdieran relevancia ante la llegada del shopping DOT Baires. "Al final no pasó nada, entre el shopping o el parque los vecinos seguimos viniendo acá", afirma.

Para María Soledad "el parque es el barrio, el vecino ama este espacio, por eso está muy cuidado y es tan querido, es que hay un sentido de pertenencia y lo defendemos con uñas y dientes. Saavedra tiene una cuestión de identidad muy fuerte".

El parque además es un lugar ideal para realizar diversas actividades y para todas las edades. Cuenta con una cancha de bochas donde los jubilados juegan religiosamente todos los fines de semana, una bicisenda también utilizada para andar en rollers, una calesita de 1952 y cuatro plazoletas o areneros muy bien mantenidos con juegos para chicos. Éstas son las únicas zonas enrejadas, pero el parque permanece abierto y muchos aprovechan para correr incluso a la noche muy tarde. Para encontrarse con alguien, la zona más elevada conocida como "la lomita", es la referencia obligada. Sus calles linderas, con escasos semáforos y poco tránsito, también son aprovechadas en muchos casos por aquellos que quieren aprender a manejar.

Dentro del parque funciona la Asociación de Scout San Jorge y la escuela pública Nº 21, donde se les enseña a los alumnos a cuidar y mantener el espacio. Parque Saavedra cuenta con una gran variedad de árboles y su frondosa vegetación está compuesta por tilos, eucaliptos, ombúes, palos borrachos y pinos. Pero el color también lo ponen las tres ferias que convocan semanalmente a una gran cantidad de público.


Abierto: 24 horas.

Actividades: Areneros, bicisenda, calesita, cancha de bochas y vóley.

Feria gastronómica: jueves y domingos.

Ferias artesanales: sábados, domingos y feriados desde las 11.

Diego Zwengler Redacción Z
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