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domingo

Confitería del Molino

Confitería del Molino: la comprará el Gobierno y volverá a abrir en 2016.
Un clásico de Rivadavia y Callao. Diputados aprobó ayer la expropiación del inmueble. El manejo quedará ahora en manos del Congreso.

Esquina patrimonial: la confitería abrió en 1905. Diego Díaz

Por unanimidad, ayer la Cámara de Diputados de la Nación convirtió en ley la expropiación de la Confitería del Molino. El proyecto recibió el voto positivo de 217 diputados. Ahora su edificio art noveau dependerá del Congreso, que allí abrirá en 2016 una confitería y un museo.

La iniciativa, presentada por el ex senador Samuel Cabanchik, había recibido media sanción del Senado en 2012. A partir de esta ley, el Gobierno nacional comprará el edificio al precio que establezca el Tribunal de Tasaciones de la Nación. Después se lo transferirá al Congreso, que creará una comisión bicameral para administrarlo.

En el subsuelo y la planta baja del futuro Edificio del Molino funcionarán, a través de una concesión, una confitería, un restaurante y un local de elaboración de productos de panadería y pastelería. El resto del inmueble, que tiene cinco pisos, albergará diversas actividades. Habrá un museo que reflejará cómo fue su construcción y el rol cultural y político que cumplió en sus épocas de máximo esplendor. También funcionará un centro cultural, donde se exhibirá la obra de artistas jóvenes. Y habrá un anexo para actividades legislativas

La Confitería del Molino fue inaugurada en Rivadavia y Callao en 1905. El edificio actual, fue construido por Francesco Gianotti y abrió sus puertas el 9 de julio de 1916, aunque recién estuvo terminado en 1917. Desde que la confitería cerró sus puertas, en 1997, hubo una decena de proyectos de ley, declaratorias y manifestaciones de vecinos y ONG que buscaron recuperar el edificio.

“El Molino no sólo fue un hito para los porteños, sino que además ocupa un lugar de privilegio en la vida política del país porque fue un escenario de encuentro, de discusión y del mismo hecho de hacer política. Su recuperación era un sueño de todos los bloques” aseguró ayer el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez.
En tanto, el diputado socialista Roy Cortina, sostuvo que la Confitería “es un símbolo de la vida política y cultural de nuestro país”. Y pidió que se apruebe un proyecto de su autoría, para también expropiar la marca “El Molino”.

Bellas Artes se renueva


El Museo de Bellas Artes renueva su primer piso y lo dedica al Siglo XX
Se volvió al diseño arquitectónico que hizo Bustillo en los ‘30, con buena circulación. Y hay una sala dedicada a Antonio Berni.

POR MERCEDES PÉREZ BERGLIAFFA
15/12/12 Clarin






Berni sólo Berni. Un espacio para el pintor que renovó la pintura argentina a nivel temático y formal./MARCELO GENLOTE

Cinética. Una sala para el arte que surgió a fines de los ‘50. A la derecha, una obra de Martha Boto./MARCELO GENLOTE

Diálogo. La escultura “Las acróbatas”, de Curatella Manes y “María, la acróbata”, de Fernand Léger./MARCELO GENLOTE




Muy pronto, el Museo Nacional de Bellas Artes –MNBA– será otro. Pasará cuando inaugure el primer piso con salas nuevas y luciendo también flamante guión curatorial. Se trata de un cambio mayor y con peso propio, ya que ese piso del MNBA está dedicado por entero al arte del Siglo XX de la Argentina y del mundo. ¿La fecha exacta de la inauguración de las reformas? “Todavía no se sabe”, comentaba ayer Guillermo Alonso, director ejecutivo del MNBA.

Fue él quien recibió a Clarín para hacer un recorrido por el primer piso y observar todas las renovaciones y cambios casi terminados. Sólo falta colocar las luces venidas de Italia –que son luces diseñadas especialmente para museos y recién fueron sacadas de la Aduana– y terminar de armar dos salas.

“Respecto a la restructuración del primer piso del edificio, se volvió al esquema del año 1930, a las salas originales diseñadas por el arquitecto Alejandro Bustillo”, explica Alonso. “Tiramos abajo el auditorio e hicimos que esa gran sala donde antes se nucleaba al arte argentino del Siglo XX no estuviera más, para así poder mezclarlo con los relatos del arte internacional . También sacamos de este piso la sala de arte precolombino, que va a estar ubicada, en el futuro, en el segundo nivel. Y dedicamos una sala entera a la obra de quien es uno de los mayores artistas del arte argentino : Antonio Berni. A partir de ahora, el MNBA va a ser el mejor museo para observar todo un conjunto de obras suyas (Ver Berni...) ”, comenta Alonso, entusiasmado.

Caminando por las salas, aparecen otros cambios grandes: la mayoría de las paredes son blancas, pero, de tanto en tanto, hay alguna de un color, ya sea estridente (amarillo), ya calmo (gris). La altura de los techos se emparejó y se subió, lo que habilita la exhibición de obras que antes nunca hubieran podido ser expuestas en esta sección. También se recuperaron los ejes de circulación y los visuales: ahora hay inmensos pasillos que abarcan todo el largo de este lado del museo –más de cien metros– y que permiten ver, de un solo tirón, la gran escultura que recibe a los visitantes ni bien terminan de subir la escalera –un monumento fúnebre de Leonardo Bistolfi, de 1910, que indica el pasaje entre el Siglo XIX y el XX– la escultura de los años ‘20 Los equilibristas , de Pablo Curatella Manes, la obra de resina-símil-carne de Norberto Gómez, de fines de los ‘70 y El mudo, del escultor Juan Carlos Distéfano, de 1973. O sea que de un solo vistazo uno puede abarcar cincuenta, setenta, cien años de Historia, hecha arte. Esto, tal como estaban construidas las salas antes, era imposible.

“Lo interesante de esta reforma es que ahora también se puede hacer por el primer piso en un recorrido entero, de manera circular, sin tener que volver sobre los mismos pasos, como pasaba antes. En este sentido, el museo ganó en funcionalidad,” explica el director. “Además, construimos aquí dos baños, cosa que no existía”.

Alonso muestra con orgullo la obra, que se pagó con fondos públicos salvo la “colgada”, que pagó la Asociacion de Amigos. Sin embargo, su situación en el Museo es incierta. Hace días venció su período como director, que había ganado por concurso en 2007. La Secretaría de Cultura debió haber llamado a un nuevo concurso hace meses, pero no hizo nada. Y, ante la consulta de Clarín , la única respuesta de la Secretaría fue: “No hay nada que decir”.

Mientras tanto, la renovación avanza. Respecto al guión curatorial, los cambios son muchísimos: se sacó gran cantidad de las obras que estaban exhibidas, se pusieron otras que no fueron expuestas con anterioridad, se adquirieron algunas más, y se incorporaron donaciones. Pero la decisión de mayor peso es haber disuelto las barreras entre el arte nacional y el internacional del Siglo XX, y mezclar esas obras. ¿Cómo? Poniéndolas en diálogo.

Lo explica el historiador del arte Roberto Amigo, responsable del nuevo proyecto curatorial: “Decidimos poner en diálogo las obras de arte internacional con las de arte argentino. A partir de ahora podrá observarse Abstracción , una pintura de Juan Del Prete del año ‘32, al lado de Mujer acostada de Pablo Picasso, del año ‘31, y ver las diferencias y similitudes. Hay dos que se salen del esquema y no responden a una temporalidad; están consagradas a problemas genéricos. Una está dedicada a la violencia, y la otra, a la naturaleza americana (Ver... .” Echando un vistazo a todo el proyecto, da la sensación de que el espacio tiene el formato de un peine: un cuerpo largo, rectangular,y también varias salas iguales y paralelas, que se van sucediendo. Uno puede elegir si entrar a todas ellas, o si seguir por el pasillo y visitar solamente en algunas.

Lo que sí es vital es lo que estos cambios –arquitectónicos, curatoriales– nos están proponiendo: otra lectura de la Historia. Y ya era hora de que el arte nacional comenzara a estar expuesto, en diálogo de par a par, junto a los relatos internacionales, en nuestro museo más emblemático. Eso es reconocer a nuestros artistas, y situarlos de otro modo: valorándolos, valorándonos

lunes

Museo del Inmigrante

El Museo del Inmigrante cumple dos años cerrado


Todavía no tiene fecha prevista de reapertura Es el histórico edificio de Retiro, donde funcionó el hotel que recibió a la inmigración entre 1911 y 1953. En 2010 el Ministerio del Interior lo cerró al público para mudar allí oficinas y aún no lo abrió.


Por Nora Sánchez
Clarin
05/03/12

Todos los inmigrantes que llegaron entre 1911 y 1953, pasaron sus primeros días en la Argentina en el Hotel de los Inmigrantes. El imponente edificio de hormigón armado se erige en la avenida Antártida Argentina al 1300, en Retiro, justo al lado del muelle que recibió a gran parte de nuestros antepasados . Declarado Monumento Histórico Nacional en 1990, desde 1997 fue destinado como sede para el Museo del Inmigrante, dependiente de la Dirección Nacional de Migraciones. Allí se podía visitar el enorme comedor y algunas salas de servicio. Pero ya no: el museo cerró al público y sólo funciona con una muestra itinerante. Iba a ser sólo por un tiempo, pero ya pasaron dos años y no lo reabren .


“El Museo permanecerá cerrado al público, por cuestiones operativas de la Dirección Nacional de Migraciones, hasta nuevo aviso. Sin embargo la muestra itinerante está funcionando”. Este es el anuncio que aparece en el sitio de Internet de la Dirección (migraciones.gov.ar), que depende del Ministerio del Interior de la Nación.


En el museo confirmaron que el edificio está cerrado al público desde hace un par de años, porque allí se mudaron varias oficinas de Migraciones mientras refaccionan algunas edificios de la Dirección. También dijeron desconocer cuándo lo van a reabrir. Mientras tanto, el museo ofrece a instituciones su muestra itinerante, con fotos, infografías, cuadros estadísticos, líneas de tiempo y audiovisuales que recorren los 200 años de la inmigración en la Argentina .


El edificio del hotel se empezó a construir en 1906 y fue inaugurado en 1911. Fue una de las primeras obras en la Argentina que utilizó hormigón armado como sistema estructural. Es un gran rectángulo de 100 metros de largo por 26 de ancho y tiene cuatro pisos. Era parte de un complejo que incluía el desembarcadero, un hospital, un depósito de equipajes, una oficina de empleo y la dirección. Lo hicieron para recibir, orientar, alojar y ubicar a los miles de inmigrantes que llegaban al país. En el hotel, podían pasar hasta cinco días sin costo , durmiendo en alguno de los doce recintos con capacidad para 250 personas cada uno que tenía el edificio. El hotel podía recibir hasta 3.000 pasajeros .


El museo reconstruía la vida de estos inmigrantes en el hotel a través de muebles originales y objetos. Hasta hace dos años era posible visitar el enorme comedor y algunas salas de servicio de la planta baja. Además, se podía consultar la base de datos de la Dirección Nacional de Migraciones, organizada por el Centro de Estudios Migratorios Latinoamericanos (CEMLA), y obtener un “Certificado de arribo a América” del algún antepasado.


Esta base, que reúne la información de libros de desembarco, expedientes y listas de pasajeros, sigue disponible . Se la puede consultar online en www.cemla.com. Los datos que incluye son apellido y nombre del inmigrante, nacionalidad, estado civil, edad al arribar, profesión, religión, puerto de embarque, nombre del barco, fecha de llegada y, en algunos casos, cómo se componía su grupo familiar.

viernes

Primer paso para ampliar el Malba bajo una plaza

El museo de Palermo tendrá 3.800 m 2 más. Lo aprobó la Legislatura por unanimidad. Crecerá hacia la plaza Perú y podrá mostrar más obras de arte.
Daniel Gutman 04-11-11

La Legislatura porteña dio anoche el primer paso para autorizar un ambicioso plan de expansión que el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) tiene desde hace al menos seis años: la ampliación del 50% de su superficie, en el subsuelo de la Plaza República del Perú, sobre Figueroa Alcorta al 3400, en Palermo.

Los diputados porteños aprobaron ayer, por unanimidad de todos los sectores políticos, la cesión gratuita a la institución, por el término de 30 años , de 3.800 metros cuadrados de subsuelo. El objetivo es sumar salas a un museo que hoy es una referencia en la vida cultural de Buenos Aires y que, con sus 7.500 metros actuales de superficie, no tiene lugar suficiente para exhibir toda su colección, considerada una de las más importantes del mundo en arte latinoamericano. Hoy sólo el 30% de las obras del museo están exhibidas.

Al cabo de los 30 años, la propiedad de todas las salas que se construyan debajo de la plaza pasará a la Ciudad de Buenos Aires.

De todas maneras, para convertirse en ley, la iniciativa deberá ser sometida a audiencia pública y luego votada nuevamente en la Legislatura, según establece la Constitución porteña, porque incluye una modificación del Código de Planeamiento Urbano.

Se trata de una obra de entre 6 y 8 millones de dólares que llevaría unos dos años de trabajo, según explicó ayer a este diario Eduardo Costantini, creador del museo y presidente de la fundación que lo mantiene, que lleva su apellido.

La financiación no está totalmente resuelta, según reconoció el empresario: “Tenemos que terminar de resolverlo. Parte de la plata la pondrá la fundación y para la otra parte buscaremos ayuda de la sociedad civil, de empresas e incluso del Banco Interamericano de Desarrollo (BID)”.

Costantini explicó: “Es una obra muy importante para el futuro del Malba. Nos permitiría construir un taller para los chicos , que ahora trabajan en un corredor del primer piso. También, dos auditorios para extender los programas de literatura y cine, más el patio de esculturas”.

Justamente el patio de esculturas será el espacio central de la parte nueva del Malba, porque está previsto que un techo de cristal de 500 metros cuadrados, que permitirá que el recinto cuente con luz natural y que las obras expuestas se vean desde la plaza .

El primer proyecto presentado en la Legislatura preveía, en cambio, la construcción de una pirámide de cristal para albergar las esculturas. Finalmente se consensuó autorizar solamente un techo de cristal, para que sea menor la invasión sobre el espacio público.

El diseño del proyecto de ampliación es del arquitecto uruguayo Carlos Ott, célebre por la construcción de la Ópera de la Bastilla en París. Además se prevé un proyecto paisajístico para la Plaza República del Perú, a cargo del estudio Burle Marx.

El conocido arquitecto y paisajista brasileño Roberto Burle Marx había construido en los años 70 una escultura de hormigón de forma espiralada , justamente en esta plaza. Burle Marx murió en 1994 y un año más tarde el entonces intendente Jorge Domínguez ordenó demoler la escultura, debido a quejas de vecinos de Palermo Chico que sostenían que se había convertido en “un aguantadero de linyeras y drogadictos”. En consecuencia, el diseño de un nuevo proyecto paisajístico a cargo del estudio Burle Marx se considera una especie de reparación histórica .

miércoles

Los Molinos

De sala de máquinas a centro de arte

21/09/11
Clarin

Artistas de primer nivel expondrán en donde estaba la usina de los Molinos Río de la Plata.
Por Silvia Naishtat

 
Len Blavatnik no pudo tomar el avión ni el día y dejará de participar en la fiesta más glamorosa que tendrá esta noche la Ciudad. El socio inversor de Alan Faena, conocido como el zar de la industria musical, tras su multimillonaria adquisición de Warner Music en US$ 3.300 millones, se perderá lo que es un hito para el barrio más joven de Buenos Aires: la inauguración del Faena Arts Center en Puerto Madero. La inversión de US$ 15 millones lo posiciona entre los mayores desembolsos para un centro cultural en la Argentina. El Malba, por citar un caso, requirió US$ 25 millones. A simple vista, los pisos de mármol de Carrara, la escalinata y sus dimensiones lo confirman.

La fórmula de Faena es sencilla. Llegó al otro lado de Puerto Madero cuando todo era pantano, baldío y abandono y compró siete manzanas. Desde entonces, se dedicó a armar un barrio dentro del barrio y a construir una marca para cada uno de sus emprendimientos.

Primero fue el afamado diseñador Philippe Starck para el hotel y últimamente el arquitecto inglés sir Norman Foster. Solo así se explica que sus propiedades tengan cotizaciones únicas como los US$ 9.000 el metro cuadrado de las residencias con el sello de Foster que se entregan el próximo marzo. El 75% está vendido y el grueso de los compradores son argentinos.

Para el Faena Arts Center convocó al Picasso de estos tiempos, el artista brasileño Ernesto Neto, y en un mecenazgo particular Faena destinó US$ 500.000 para el desarrollo de una obra especialmente diseñada para el lugar. Neto estuvo seis meses tejiendo en crochet una producción que deja boquiabierto.

Con la vestimenta blanca que lo caracteriza y gestos de tranquilidad asombrosa, Faena vive los 4.000 metros cuadrados que dedica al arte y a la experimentación como una conquista. “Lo destino a la cultura en vez de al negocio inmobiliario. Para mí, tiene un valor extraordinario”, le dice a Clarín .

El lugar no sugiere un museo tradicional. Y emerge en lo que fue la antigua sala de máquinas de un edificio industrial del año 1900. Allí funcionaba uno de los primeros y mayores molinos del país. Pertenecía a la firma Molinos.

El Arts Center comparte espacio con viviendas y locales del complejo Los Molinos, reconstruido por Faena tras una inyección de US$ 50 millones.

jueves

Parque Avellaneda 1838

Restauran en Parque Avellaneda una casona construida en 1838


01/09/11 Clarin
Por Silvia Gómez


Después de años de intensos reclamos vecinales, el Parque Avellaneda recuperó la que fue la residencia de la familia Olivera : una importante casona que funciona como centro de exposiciones y muestras, pero cuya estructura padeció la falta de mantenimiento durante mucho tiempo. Tanto, que los vecinos temieron perderla .


Ayer reinauguraron la casa el ministro de Ambiente y Espacio Público, Diego Santilli, el director del parque, Roque Saccomandi, y Enrique Olivera, ex Jefe de Gobierno porteño y bisnieto de Domingo Olivera, que construyó la casona en 1838 como casco de la Chacra de los Remedios. Más tarde, Olivera le vendió los terrenos a la Ciudad para que hiciera el parque, actualmente llamado Avellaneda.


“La casa fue expropiada a la familia y durante mucho tiempo estuvo en estado de abandono. Para 2000 se hizo un trabajo muy importante de restauración, pero después no se realizó el mantenimiento y se vino abajo otra vez”, relató Olivera. Memorioso, confirmó que existían túneles debajo de la casona, pero que lejos de los orígenes misteriosos que se les confieren, se usaban para ir de un lugar al otro del campo en épocas de mucho frío.


Rodeado de una frondosa arboleda y de una decena de palmeras, el casco de estancia recobra su majestuosidad. Fueron recuperados los pisos originales, en la planta baja y en la galería, el cielo raso, el gran balcón del primer piso y una escalera de madera con una doble circulación en el hall de ingreso a la casona. En el mismo parque también hay un tambo y lo que fue el primer natatorio de la Ciudad, inaugurado en 1914. Santilli dijo que, a través de un padrinazgo, también intentarán recuperar un tren de trocha angosta que se usó en el parque.

viernes

Tucuman

Ideas para el jardín de la República

PorPaula Baldo
23/08/11 Clarin Arq




La municipalidad de San Miguel de Tucumán y el Gobierno provincial promovieron el concurso Tres Ideas por Dos Escalas con el fin de recoger propuestas para encarar intervenciones de corto y mediano plazo en la ciudad. El certamen organizado por el Colegio de Arquitectos de Tucumán se concentró en la intervención de tres áreas, planteando dos escalas de tratamiento, la urbana y la arquitectónica, para enfrentar algunos de los problemas que sufre actualmente la periferia y el centro.



Los trabajos premiados fueron solo dos y coinciden en varios aspectos. Ambos plantean la necesidad de descongestionar el Casco Histórico para facilitar la movilidad y privilegiar la actividad turística y cultural. Al desalentar el uso del auto, apuestan por priorizar al peatón y a la bicicleta.


La creación de recorridos turísticos que unan sitios de valor patrimonial y cultural es otra de las ideas compartidas, junto con la homogeneización de solados para afianzar la identidad del Casco.


El trabajo del equipo que recibió el primer premio , de Mariano De la Mota y Miguel Cocco, basó su planteo en la consolidación y recualificación del área central, creando nuevos focos de centralidad. A la vez, propone desalentar el crecimiento suburbano .


Para los proyectistas, habría que aprovechar las oportunidades que dan los terrenos vacantes para generar grandes parques verdes, y reconvertir el río Salí y sus orillas como un gran parque costero lineal. “Previamente, se deberá sanear el río y formular un minucioso plan de tratamiento de desechos con fuertes penalidades para quienes incumplan la normativa ambiental”, aclaran los autores.


Equilibrar el desarrollo en sentido este-oeste que tuvo históricamente la ciudad potenciando el eje norte-sur, fue otra de las ideas de De la Mota y Cocco. “Los corredores en sentido norte-sur servirán para coser un entretejido de integración urbana -explican-. Junto con estos ejes, proponemos que se formulen fuertes planes de vivienda social en el sur de la ciudad”. A su vez, habría que generar una red interurbana de transporte eficiente para potenciar el nuevo eje de desarrollo.


Al plantear criterios de descentralización y de división por comunas con CGP, los urbanistas apuntan a fomentar la integración de la ciudad. “En paralelo con el planteo de un paulatino corrimiento de las actividades administrativas hacia otros sectores de la ciudad es preciso recualificar el área central con el concepto de isla peatonal ”, explican los autores. Con eso se busca que el casco histórico quede fortalecido en su rol cultural.


Una de las acciones concretas sería la nivelación entre acera y vereda, y el ensanchamiento de veredas para fomentar la circulación peatonal en la zona del casco. La propuesta contempla la adaptación de 9 kilómetros de calles peatonales, de tránsito restringido y con ensanche de veredas.


Otro aspecto interesante de la propuesta ganadora es la definición de un recorrido turístico . Para ello, sería necesario fomentar el mantenimiento de los edificios de valor patrimonial y promover la iluminación nocturna de las fachadas. Asimismo, los proyectistas recomiendan la utilización de un mismo solado integrador para fortalecer la identidad del Casco Histórico.


Para aumentar la eficiencia del sistema de transporte , De la Mota y Cocco sugieren la circulación de autobuses articulados. Asimismo se plantea desplazar el epicentro de trasbordo del Casco Histórico a nuevos centros de transferencia periféricos: “Desde allí se podrá seguir a pie, en bicicleta o mediante un sistema de microbuses ecológicos”, explican. Otra idea aportada por el grupo ganador es la ubicación de sectores de estacionamiento en los nuevos focos de centralidad que, junto a la prohibición de estacionar en muchas de las calles céntricas, desalentaría el ingreso de autos particulares. Además, para ofrecer otras alternativas de transporte, se plantea construir 45 kilómetros de carriles para bicicletas .


Para el predio vacante de la Ex Tucumán Central Córdoba/Casal idearon un nuevo centro administrativo y un parque urbano , junto con la recuperación del edificio de la Estación para un uso administrativo público a definir. En tanto que para el predio del Tucumán A se propone un parque urbano con un centro de convenciones y un hotel 5 estrellas, con edificios de vivienda de perímetro libre como remates sur y norte del parque metropolitano.


Junto al planteo urbano, los concursantes debían aportar un programa de recuperación para tres edificios del área central. Para el ex Banco Provincia y su lote contiguo (en una de las esquinas de la plaza principal), De la Mota y Cocco pensaron un Centro de la Cultura de América Latina, con salas de exposiciones vinculadas a la especialidad central del edificio de Virasoro, auditorio, biblioteca, mediateca y talleres.


En los terrenos contiguos a la C asa Histórica este equipo plantea un Centro Cultural del Bicentenario. Y para el predio lindero a la Catedral , se propone un uso mixto: un hotel con planta baja de uso comercial y gastronómico, y las oficinas de la curia. En los tres casos, la propuesta plantea intervenciones arquitectónicas que ponen el acento en la relación con el espacio público, y reflexiona respecto a la necesidad de contribuir a escala urbana desde esas actuaciones puntuales.


La segunda propuesta premiada, del equipo encabezado por Celina Caporossi, Fernando Díaz Terreno y Marcelo Corti, plantea una mixtura de usos y actividades para la reestructuración de las áreas de intervención. El eje central del trabajo es la recuperación del verde urbano como uno de los elementos característicos de la conformación de Tucumán como “Jardín de la República”. Esto se plantea a partir de la creación de una serie de patios públicos (llamados “de los naranjos” dentro del Casco Histórico.


“La articulación de la movilidad urbana, la inclusión de áreas degradadas y sus habitantes, y la apertura de tejidos , son las premisas fundamentales que sustentan la propuesta”, señalan los autores. Hay una fuerte apuesta a un sistema de espacio público integrado en diversas escalas: desde la manzana céntrica y los sectores vacantes, a los espacios periurbanos y el área metropolitana.


En esta propuesta se sintetizan en tres estrategias. Por un lado, la reformulación del transporte público (movilidad multimodal), la restricción vehicular en el área central y la promoción del peatón y la bicicleta . Otro punto es la consolidación de un sistema de centralidades basado en operaciones que articulan arquitecturas emblemáticas, intercambios de transporte, incorporación de espacio público y superficies verdes, así como el reforzamiento de la estructura urbana en general. Por último, la incorporación de verdes urbanos en sus distintas escalas: patios, arbolado urbano y bulevarización, plazas, parques y corredores ambientales.


En el área central , Caporossi, Díaz Terreno y Corti proponen varias operaciones asociadas. Por ejemplo, un solado que unifique el espacio público significativo y la apertura del corazón de manzana con la incorporación de patios públicos. El circuito de la historia y la “calle museo” es un recorrido cultural interpretativo a través de los Patios de los Naranjos, que enlaza la Casa Histórica, el Banco y la Catedral.


A partir de la intervención de toda la manzana, se pondrá en valor la Casa Histórica actual como parte de un complejo cultural y educativo. A su vez, el conjunto del ex Banco Provincia se destinará para un Centro de Cultura Contemporánea, con la puesta en valor de la cúpula existente como espacio central y una nueva cúpula alrededor de la cual se organizarían las salas destinadas a eventos culturales. Sobre el predio adyacente se propone un nuevo edificio que, recuperando la altura del Banco, se recuesta sobre la medianera vecina y organiza un pasaje público que culmina en un patio que “coloniza” el interior de la manzana. El edificio multiuso es un contenedor flexible de actividades complementarias.


Por último, el conjunto de la Catedral se organiza a partir de los vacíos definidos entre el edificio existente y el nuevo propuesto en el predio adyacente. El paseo público remata en un primer patio de naranjos que permite el paso a un segundo patio distribuidor a varios edificios culturales: el Museo Sacro, la Biblioteca Sarmiento y el Museo Timoteo Navarro.

jueves

Palacio Paz

Una visita al increíble Palacio Paz, la residencia más grande de la Ciudad


Tiene 140 ambientes y perteneció a José C. Paz, dueño de La Prensa, quien nunca llegó a habitarlo.

Por Silvia Gómez
25/08/11 Clarin


El Palacio Paz es una de las joyas ocultas de la Ciudad. No lo es por su ubicación –frente a Plaza San Martín y a metros de edificios históricos como el Kavanagh y la Cancillería– sino porque en su interior guarda una sucesión de magníficos salones y la historia de una familia que invirtió doce años, de 1902 a 1914, en la construcción de lo que fue la residencia más grande de la Ciudad , pero cuyo dueño no llegó a habitar.


Fue José Camilo Paz el ideólogo de este palacio que tiene 140 ambientes , 40 baños y 12.000 metros cuadrados de superficie cubierta. Hacendado, diplomático y dueño del diario La Prensa (para el que construyó el emblemático edificio de Avenida de Mayo, ejemplo de la arquitectura de fin de siglo, hoy Casa de la Cultura), el hombre tenía puesta la vista en lo que sucedía en Europa. Desde allí hizo traer todas las piezas que se ven en el palacio : mármoles, herrería, arañas, ornamentos, muebles, pisos y faroles, entre muchas otras cosas. También el descomunal portón de cuatro puertas que da la bienvenida al palacio. Quizá el detalle más llamativo, porque la fachada del edificio, más bien sencilla, no se condice con su interior.


Se cree que José C. Paz tenía aspiraciones presidenciales. Pensó que el palacio podía transformarse en residencia oficial , cuando aún los presidentes de la Nación no contaban con una. Si bien no existen fuentes históricas que confirmen la versión, la grandilocuencia de los salones hace pensar que esta fue la idea primigenia. Y lo que refuerza esta pretensión es el Gran Hall de Hono r, el lugar que termina por dejar boquiabiertos a todos los visitantes. Y también a los famosos, que lo eligen como puesta en escena (Ricky Martin grabo video clip - frio)

De arriba a abajo, el Gran Hall de Honor derrocha grandilocuencia. Tiene 21 metros de alto y el piso está conformado por mármoles y mosaicos italianos. La cúpula es un vitral que en el centro tiene la imagen de Luis XIV , el “Rey Sol”, como lo llamaban en Francia. Y algunos detalles dejan en claro lo minucioso del diseño: los mármoles que rodean las puertas que permiten el ingreso a las áreas privadas, en el primer piso, tienen vetas naturales que simulan cortinados.


Pero la muerte sorprendió a José C. Paz en el Principado de Mónaco en 1912, y el Gran Hall de Honor quedó inconcluso: los óvalos que rodean la cúpula quedaron vacíos, cuando los lineamientos de la época sugerían que allí debería haber un fresco.


Una serie de tragedias ensombreció la vida en el palacio. Al poco tiempo falleció también la viuda de Paz, Zelmira Díaz, y luego su yerno, que vivía en un ala del edificio junto a su hija, Zelmira, y cuatro nietos. Su hijo, Ezequiel, no tuvo descendientes.


Para los años en los que fue construido, el palacio aportó algunas innovaciones constructivas. Tiene 10 ascensores , tres de ellos en lo que eran las cocheras y las caballerizas (la única ala del edificio que fue derribada por el Círculo Militar, que lo compró en 1938 e instaló allí los espacios deportivos). Toda las áreas contaban con conexión eléctrica y calefacción central.


El Gran Hall de Honor es el último salón de la visita, coordinada por la guía Alicia Merlicco Pallarés. La anfitriona solo aporta datos útiles, lo demás queda librado a la imaginación de cada uno. Como qué haría doña Zelmira Díaz de Paz en una habitación de 146 metros cuadrados, o cómo convivirían las nueve personas que habitaban el palacio con las 70 que se ocupaban del mantenimiento.

 
 
Cómo y cuándo son las visitas

Al Palacio Paz sólo se puede ingresar con visitas guiadas, por avenida Santa Fe 750. En español, las visitas son de martes a viernes en dos turnos, a las 11 y a las 15. Y los sábados, a las 11. En inglés, miércoles y jueves a las 15.30. La entrada cuesta $ 30. El recorrido se hace por la planta baja, que es el área pública. Son las salas de baile, de descanso, de fumadores, de música y de damas, las galerías y comedor de honor, el despacho y la sala de espera y, finalmente, el Gran Hall de Honor y los jardines:visitas@palaciopaz.com.ar

martes

Fotos San Telmo.

SAN TELMO
Vecinos arman archivo digital fotográfico

Vecinos de San Telmo armaron un archivo digital fotográfico para recuperar la memoria del barrio, que sufrió cambios en los últimos años. Del proyecto participan varias agrupaciones, que juntan fotografías anteriores al 2.000. Se puede alcanzar imágenes de lunes a viernes, de 10 a 16, a la Dirección General Patrimonio e Instituto Histórico (Bolívar 466).

La Razon. ago-11

sábado

Museo de juguetes

Ya se puede visitar un museo de juguetes único en el país


Tiene más de 500 piezas que se exhiben en cuatro salas. Además, hay espacios de juego y anfiteatro para espectáculos y talleres lúdicos. Está en San Isidro, y surgió por una idea de vecinos y artistas. Una colección que va de los años 30 a los 80

Martina Perdiguero
16/07/11 Clarin

 Un mundo de imaginación, lleno de recuerdos para los más grandes, y descubrimiento para los chicos. Desde la encantadora muñeca Marilú, pasando por la pelota Pulpo, el Meccano, El Constructor Infantil o el Sulky Ciclo, se pueden ver en un Museo del Juguete único en el país que abre hoy en San Isidro.


La aventura arranca desde la entrada, con el contraste entre las paredes blanquísimas y las coloridas vitrinas con juguetes. Sobre casi todo el mobiliario, hay dibujadas líneas de puntos y tijeras como si fueran rompecabezas. Todo sorprende . En el techo, pequeños aviones, como figuritas de papel, y a los costados, triciclos y sulkys.


La mayoría de los juguetes son de 1930 a 1980 y hay más de 500 en exposición , en su mayoría donados por Ricardo Olivera Wells, asesor y nexo con coleccionistas. “Resulta una buena idea que los chicos de hoy puedan ver con qué juegos se divertían sus padres y abuelos, que por cierto son muy diferentes a los de hoy en cuanto a la tecnología”, dijo Gustavo Posse, intendente de San Isidro.

El espacio está dividido en cinco salas. La primera, de bienvenida, tiene una colmena amarilla en la pared para que los chicos guarden su mochila. Enseguida sobresale una pared hecha con Rastys, dentro de la habitación “Construir/Destruir” que expone de un lado juegos de armado con ladrillos, como el Meccano, enfrentados con la destrucción de las escopetas, revólveres y soldaditos. “Construir está pensado como todo aquello que suma algo al mundo, por eso no hay sólo juegos de construcción sino también de arte”, contó Eleonora Jaureguiberry, directora de Cultura municipal.


Una rayuela dibujada en el piso es el primer disparador de la tercera habitación. Allí están los juegos de imaginación, o los que se construyen con las manos : el Yo-yo, las pelotas de tela, trompos y los famosos teléfonos armados con dos latas y unidos por un hilo.


La idea surgió de un grupo de coleccionistas y vecinos, entre los que está el artista plástico Jorge Meijide (Meiji). Un antecedente de este tipo de muestras fue en el Museo de la Ciudad, con juguetes del siglo pasado, aunque ahora es un museo sólo para juguetes .


Una calle marca el camino hacia el corazón de la muestra. Con un ventanal enorme con vista a un anfiteatro para actividades recreativas al aire libre, muestra cómo el desarrollo tecnológico repercutió en la industria: aviones y naves espaciales, trenes, autos y artefactos de cocina son los favoritos. Para el final, quedan los juguetes del mundo del trabajo versus los de esparcimiento. Hay herramientas, tractores, grúas, camiones y máquinas de coser por un lado y por el otro juegos de mesa como El Estanciero, el Ludomatic y el Cerebro Mágico. Un recorrido donde pueden confluir la infancia de antes y los chicos de ahora.




miércoles

Abren las salas renovadas de Bellas Artes

A todo color: abren las salas renovadas de Bellas Artes


A cada sala, según la época, se le dio un color vibrante. Será más fácil circular. Y se vienen más reformas.

Por Mercedes Pérez Bergliaffa
06/07/11 Clarin

Esta institución ya realizó su propuesta. Ahora es el público el que la va a enriquecer”, declaraba ayer, contento, Guillermo Alonso, director del Museo Nacional de Bellas Artes, micrófono en mano y desde una escalinata.


El momento era histórico: tras cuarenta años sin ningún cambio edilicio de peso, el Bellas Artes renovó veinticuatro de sus salas, todas las de planta baja, como mostró Clarín en abril. Ayer hubo un adelanto de la inauguración, que se realizará mañana.


Hubo presencias fuertes: desde Alberto Petrina –director de Patrimonio de la Secretaría de Cultura de la Nación– hasta Henry Seeber, presidente de American Express, la empresa que pagó las reformas junto con la Asociación de Amigos. Desde Silvia Fajre y Adriana Rosenberg –miembros del Consejo Asesor del Bellas Artes– hasta Julio Crivelli, nuevo director de la Asociación de Amigos.


El recorrido comenzó por la sala 1, ahora pintada de un azul vibrante, alegre, para nada usual. “Los colores están en estrecha relación con las obras de cada época y con cierto clima histórico”, explica Angel Navarro, a cargo de la visita. “Este azul, por ejemplo, en este espacio con obras de fines de la Edad Media y principios del Renacimiento. Era un color muy usado en las miniaturas medievales y por algunos artistas de ese momento. El color elegido para las paredes fue investigado profundamente”.


Lo mismo pasa en las otras salas: la de arte barroco holandés y español es bordó –acentúa el dramatismo característico de la época en esas regiones–; la de pinturas del Siglo XVIII europeo es turquesa (“color que aparece en los diferentes objetos de Francia e Inglaterra de esa época, como en la porcelana”). La sala dedicada sólo a los Goya es rojo furioso, vibrante, carmesí; casi naranja. La sala de los impresionistas es verde loro , color totalmente atípico para las paredes de un museo: su elección se debió al vínculo que los pintores impresionistas establecían con el aire libre, con el paisaje.


“Vean esta cabeza monumental de Balzac realizada por Rodin”, dice el historiador Roberto Amigo, respecto a una escultura ubicada al final de un pasillo, con una iluminación casi dramática, teatral. Los “ooh” y “aah” del grupo no se hacen esperar.


Pero la novedad en las salas del Bellas Artes no viene sólo por el cambio de color: también se revalorizó la circulación del público en la planta baja. Para ello se trabajó teniendo en cuenta el plano de las reformas que el arquitecto Alejandro Bustillo hizo al museo en 1933. Este replanteo –se eliminaron paredes falsas que obstaculizaban los recorridos– permitirá que las personas se muevan más libremente por los espacios, siguiendo un orden más didáctico.


También cambió la selección de obras: ahora se exhiben algunas que hasta hace poco llenaban los depósitos . Como el exquisito y raro paisaje rosado de Cándido López.


Y otra novedad: todas las obras del Siglo XX fueron pasadas al primer piso.


Alonso, el director del Museo, está entusiasmado.


¿Cuál es la reforma que sigue? Ya se comenzó a reformar el pabellón de exposiciones temporales, que va a tener mil metros cuadrados e incluirá el book-shop de la Asociación de Amigos y un espacio con sofás y café. Planeamos inaugurarlo en agosto.


¿En qué quedó el proyecto de construir un nuevo pabellón? Esa es mi gran obsesión, mi pasión. Pero hay prioridades. Espero, para la segunda mitad de 2011, llamar a un concurso internacional de arquitectos para construir la ampliación del museo, un edificio que costará mucho dinero, ya que serán diez mil metros cuadrados.


¿Podrá terminar lo que se propone en el año que le queda de gestión? Sí, creo que en un año voy a llegar a generar conciencia sobre la importancia de un museo nacional de arte, llamar a concurso y comenzar con la construcción de la ampliación. Toda la energía está puesta en eso.


Una puesta en escena inteligente


Por Ana María Battistozzi

¿Cómo vemos el arte? ¿Cómo nos relacionamos con él? La experiencia del arte depende en gran medida de una puesta en escena.


Esto lo sabían la Iglesia y la nobleza mucho antes de que el arte fuera lo que hoy entendemos por él. Pero también quienes, a partir del siglo XVIII, pensaron que el arte debía servir para educar; formar ciudadanos y desarrollar su sensibilidad como parte del proyecto de la modernidad. ¿Cómo pudo el arte cumplir ese objetivo central? Contándonos historias que jerarquizaron modelos y obras según las escuelas, estilos y épocas.


No debiera sorprender, entonces, que nuestro Museo convirtiera sus paredes en páginas de la historia del arte que el correr del tiempo, nuevas investigaciones o nuevas necesidades materiales obligan a revisar. Muchas de ellas simplemente por cambios edilicios pero muchas otras por aplicar nuevos criterios derivados de aportes historiográficos, como en este caso.


Quienes visiten el Museo Nacional de Bellas Artes seguramente quedarán impactados por lo suntuoso del nuevo diseño, por el color preciso que realza lo que exhibe cada sala. Pero, además, porque encontrarán las mismas obras que quizás han visto muchas veces, pero distintas por los nuevos vínculos que establecen entre sí. Vínculos inteligentes, audaces y meditados que hizo posible el profundo conocimiento de la colección que habilitó la producción del catálogo razonado, verdadero telón de fondo de esta puesta en valor.

lunes

El acordeón museo

Cuando el acordeón es un museo

 En Chacarita está el Anconetani, que exhibe la historia argentina del maravilloso instrumento

Por Eduardo Parise
04/07/11 Clarin.
EL MUSEO ANCONETANI. A LA IZQUIERDA, ALGUNOS EJEMPLARES QUE PODRAN VERSE GRATUITAMENTE. ARRIBA: GIOVANNI, EL PIONERO QUE LE DIO APELLIDO AL ACORDEON.

El aire, se sabe, es fundamental para los seres humanos. Sin él no tendríamos posibilidades de vivir. Pero además de ser un elemento vital, el aire también puede cumplir otras funciones. Por ejemplo, crear música, es decir: arte.


Y eso lo comprobó hace más de 120 años Giovanni Anconetani (1872-1941), un italiano que, allá por 1900 y como representante de la fábrica Soprani, hizo más de diez viajes a la Argentina, para vender acordeones.


Aquellas travesías marítimas cargando los instrumentos terminaron en 1912 cuando Giovanni decidió quedarse en el país para fundar su fábrica y usar toda su experiencia de músico y artesano para hacerlos aquí. Más de un siglo después, su apellido no sólo es sinónimo de los mejores instrumentos. También es el símbolo del Museo Anconetani del Acordeón.


La historia empezó en un gallinero en el partido de San Martín, cuando en la zona había más campo y cielo que edificios. Después llegó la mudanza hacia la calle Honduras, en el barrio de Palermo donde, además de instalar su taller, también conoció a Elvira Moreti, con quien tendría cinco hijos: Josefina, Luis, Juan, María y Nazareno.


Y, en 1918, el traslado definitivo al local de la calle Guevara al 400, en el barrio de Chacarita, donde sus nietos y bisnietos siguen haciéndole honor a esa tradición artesanal de acomodar fuelles y teclas que sirvan para convertir el aire en arte.


A metros de la fábrica-taller, en Guevara 490, en noviembre de 2005 los herederos de Giovanni instalaron el Musa (Museo Anconetani del Acordeón), un lugar casi mágico que, desde el 15 de julio en adelante, puede visitarse los martes y jueves, de 15,30 a 18. La entrada es gratuita y se pueden hacer consultas en el 4553-9440.


Se trata de una vieja casa-chorizo (aquellas que tenían varias habitaciones alineadas junto a un patio) en la que se exhiben acordeones históricos como un dos hileras con ocho bajos, fabricado en Alemania en 1870, o un diatónico de una hilera de teclas realizado en 1860. Y, como no podía ser de otra manera, también está el instrumento que el propio Giovanni hizo a mano para tocar él. Está realizado en nácar blanco y tiene el plus de haberse llevado el primer premio en un concurso de artesanos.


Además, en medio de fotos familiares, cientos de acordeones de todo tipo y tamaño y una réplica del taller con sus herramientas tradicionales, en el Musa se pueden ver los afiches de la Orquesta Característica Anconetani, aquella que durante 38 años animó muchos “bailongos”, compartiendo cartel con orquestas tangueras como la de Canaro, Biaggi, Di Sarli, Tanturi, Troilo, Demare y Goñi. Eran los tiempos en que Luis Anconetani tocaba y dirigía, mientras sus hermanos actuaban: Juan era el cantor y presentador y Nazareno tocaba la batería. El número sensación era aquel en el que sus hermanos lo afeitaban sobre el escenario, mientras Nazareno, con los palillos le daba al redoblante sin perder el ritmo.


El tiempo pasó y de los cinco hermanos sólo Nazareno, con sus 89 años, sigue firme junto a los acordeones. Un nieto de Josefina es quien está al frente del taller, en donde hay trabajos contratados hasta dentro de un año.


Así, los acordeones Anconetani siguen poniéndole música a muchas fiestas, quizás como lo hicieron alguna vez en los famosos bailes de La Enramada de Palermo, que estaba en la actual avenida Santa Fe y Darregueyra. Pero esa es otra historia.



martes

Museo surgido bajo la tierra

Cuatro siglos de historia en un museo surgido bajo la tierra
Es El Zanjón de Granados, que muestra reliquias encontradas en pasajes subterráneos.

Por Silvia Gómez
28/06/11 clarin.


Cuando Jorge Eckstein compró el edificio de Defensa 755, en San Telmo, no imaginó que también adquiría una parte de la historia de la Ciudad de Buenos Aires . Es que debajo de una típica casa chorizo construida en 1830 aparecieron cuatro siglos de historia que habían quedado sepultados cuando se entubó el arroyo conocido como el Zanjón de Granados. El lugar se convirtió en un espacio en el que se puede recorrer, a través de los túneles y las reliquias que se exhiben, la historia de la Buenos Aires colonial.



Fue a partir de un derrumbe que aparecieron túneles, construcciones de distintas épocas y otros elementos que se exponen hoy en el barrio de San Telmo –en un espacio destacado por la Unesco– que lleva el nombre del que alguna vez fue uno de los arroyos más importantes de la Buenos Aires de la primera y la segunda fundación.



El complejo actual se encuentra en la que era la última manzana de la ciudad fundada en 1580 por Juan de Garay como una cuadrícula perfecta. Juan González se registra en esa época como el primer titular de la manzana en donde hoy funciona El Zanjón de Granados. Los túneles hallados fueron construidos hacia el 1780 por familias adineradas que pudieron entubar por cuenta propia el arroyo que pasaba por el lugar, conocido con el nombre “El Tercero del Sur”. Es que además de provocar inundaciones cuando llovía, el arroyo traía los restos de los animales que se faenaban en las afueras de la Ciudad. Los túneles que se descubrieron formaban la desembocadura, ya que el Río de la Plata, en aquel momento, estaba sólo a 150 metros: la ribera era lo que hoy es la avenida Paseo Colón. De hecho, en otras excavaciones, se encontraron restos de un paseo antiguo en la zona del Correo Central; y en diciembre de 2008, mientras trabajaban en la construcción de cocheras en Puerto Madero, se descubrió un galeón español que naufragó antes de llegar a la costa, para mediados del 1700.



En 1983, cuando Eckstein compró la casona, descubrieron en los cimientos una cisterna de 18.000 litros, restos de una casa de 1732 y una construcción abovedada: “La excavación siguió y llegó el mayor descubrimiento, era el techo del túnel. Con los años se lograron recuperar 2 km de túneles”, contó Enrique Salmoiraghi, guía del museo, en el que se pueden ver todas estas obras.



Pero antes de que llegaran al barrio las familias ricas hubo otras, que construían casas muy modestas con ladrillones de barro. Algunos de esos muros se conservan y conviven con otras construcciones. Es que poco a poco la Ciudad crecía y las casas se asentaban sobre las ruinas de otras. Así nació la casa de estilo pompeyano –con tres patios, uno de recepción, otro para la familia y el último para la servidumbre– que domina hoy El Zanjón de Granados. Los arqueólogos que trabajaron en el lugar –un equipo liderado por Daniel Schávelzon– estimaron que la casa, con 20 habitaciones, es de 1830 y fue abandonada en 1860 por la epidemia de fiebre amarilla. Después de 1900 funcionó un conventillo, hasta que el lugar fue abandonado.



La historia de casi cuatro siglos está expuesta para turistas y visitantes. Matilde Pascual, también guía del Zanjón, cuenta que oficialmente fue Andrés Cajaraville el primer vecino en pedir permiso al municipio para el entubamiento del arroyo; los documentos datan de 1787. Pero un hecho curioso ocurrió varios años después que Don Jorge comprara el solar de Defensa 755. Fue cuando un vecino de la calle Chile, al enterarse del descubrimiento de los túneles, les dijo “¡por fin los encontraron!”. Anastasio contó que solía jugar en los túneles cuando era chico.


Pasado y presente

El Zanjón de Granados funciona como museo y sala de eventos y está compuesto por tres edificios: El puente (Chile 440), El zanjón (Defensa 755) y Casa Mínima (Pasaje San Lorenzo 380).


Está construido sobre el arroyo conocido como El Tercero del Sur, que tras la segunda fundación de la Ciudad comenzó a conocerse como el Zanjón de Granados.


Cuando se descubrieron los túneles con los que entubaron el arroyo, aparecieron reliquias de casi cuatro siglos de historia porteña. El lugar fue la casa de una familia adinerada y también funcionó como conventillo a principios del siglo XX.
Consultas sobre visitas guiadas: 4361-3002.

jueves

Nuevas pirámides

Gracias a los satélites, logran identificar 17 nuevas pirámides

Están bajo tierra, al igual que mil tumbas y 3.000 asentamientos. La investigación la financió la NASA.

26/05/11 Clarin.


MARAVILLAS HISTORICAS. EGIPTO SUMARÁ NUEVAS RELIQUIAS A SU INCREIBLE MUSEO DE PIRAMIDES A CIELO ABIERTO.


Nada más alejado de esa idea que rodea a la arqueología tradicional. En este caso, no hubo hombres vestidos de explorador, ni espátulas, ni pinceles, ni peligros de cine. Hubo satélites, especialistas, financiamiento de la NASA y computadoras sofisticadas. Así, mediante imágenes tomadas desde el espacio con rayos inflarrojos, fueron identificadas en Egipto 17 pirámides de diferente tamaño, más de 1.000 tumbas y 3.000 asentamientos antiguos subterráneos.


Quizás la segunda etapa, el tiempo de la excavación propiamente dicha, sí se parezca a las aventuras de Indiana Jones. Pero por ahora, para los investigadores estadounidenses continúa el tiempo de las sorpresas. “Excavar una pirámide es el sueño de todo arqueólogo”, dijo Sarah Parcak, líder del estudio. “Pero para eso habrá que esperar un poco”, remató. “Estuvimos realizando esta investigación de manera intensa durante mucho tiempo, por eso, ahora que tenemos la confirmación, no hay que apresurarse. Me sorprendí cuando fui capaz de ver desde afuera todo lo que habíamos encontrado. No podía creerlo”, aseguró.


Durante un año, el equipo analizó las imágenes de los satélites en órbita que se encuentran a 700 kilómetros por encima del planeta, equipados con cámaras muy poderosas, capaces de identificar objetos de menos de un metro de diámetro sobre la superficie de la tierra.


Los antiguos egipcios construyeron sus casas y estructuras utilizando ladrillos de barro, un material mucho más denso que el suelo arenoso que lo rodea, por lo que fue posible identificar las formas de las casas, templos y tumbas aunque se encuentren debajo de la superficie. Pero Parcak cree que Egipto puede seguir deparando sorpresas. “Estos son sólo lugares cercanos a la superficie. Hay otros miles de sitios que el Nilo ha cubierto con sedimentos. Este es sólo el comienzo de este tipo de trabajos”, aseguró.


El hallazgo se produjo en una zona desértica, ubicada al norte de El Cairo, llamada San El Hagar. Hasta ahora, lo único que se excavó en el lugar –para confirmar las tomas satelitales– fue una casa construida hace 3.000 años. Y las imágenes de satélite coincidieron a la perfección con lo descubierto. Desde entonces, ese sitio, que en un primer momento no parecía interesar a las autoridades locales, se convirtió en uno de los más custodiados de Egipto. Otra de las imágenes captadas, por ejemplo, muestra calles y casas enterradas en la antigua ciudad de Tanis.


El gobierno egipcio pretende ahora utilizar la misma tecnología para proteger futuros hallazgos. “A través de las imágenes se puede saber si una tumba fue saqueada y alertar a la Interpol para que esté atenta a las antigüedades que pueden ser ofrecidas a la venta”, explicó Parcak, con plena conciencia de lo que suyo no es convencional. “La tecnología hizo la diferencia –dijo–. Nos permitió ser más selectivos pues en un lugar enorme es difícil saber por dónde empezar”. Y, medio en chiste medio en serio, remató: “Indiana Jones representa la vieja escuela. Ya estamos muy lejos de ti, Indy, lo siento Harrison Ford”.
DESDE EL ESPACIO. LAS IMÁGENES TOMADAS DURANTE LA INVESTIGACION.
 
Tumbas abiertas al público

Lejos de parecer una postal petrificada del pasado, la antigüedad egipcia parece estar en movimiento.

 
El lunes pasado, seis tumbas de más de 3.000 años, entre las que se encuentra la del tesorero de Tutankamón y la del jefe de las fuerzas armadas del faraón egipcio, Horemheb, se empezaron a exponer al público en Saqara, a 25 kilómetros de la ciudad de El Cairo, por primera vez desde su hallazgo.

 
Las tumbas fueron restauradas por especialistas en reliquias de la antiguedad de una manera meticulosa y se pusieron vidrios en algunas partes para preservar mejor la integridad de los frescos, indicó el viceministro a cargo de las Antigüedades, Zahi Hawas, quien presentó las tumbas a la prensa vestido con uniforme caqui de explorador.

 
Horemheb dirigía las fuerzas armadas de Tutankamón, antes de pasar a ocupar el trono, convirtiéndose en el último faraón de la XVIII dinastía. En su tumba, fue enterrada su esposa, ya que este general, tras llegar al poder, ordenó la construcción de un mausoleo en el que fue enterrado.

 
Maya, ‘tesorero y ministro de Finanzas’ de Tutankamón, fue uno de los hombres más poderosos de su época.

miércoles

Museo Bicentenario.

MULTITUDINARIA INAUGURACIÓN DEL MUSEO DEL BICENTENARIO
“El mejor homenaje a la historia es unificar a todo el país en un proyecto”
Por Viviana Mariño | tiempo argentino Publicado el 25 de Mayo de 2011

A horas de la conmemoración del 25 de Mayo, la presidenta Cristina Fernández pidió que el espacio abierto en la Casa Rosada se convierta en “símbolo de la unidad de los argentinos”. El mural de Siqueiros, principal atracción.

El techo vidriado dejaba ver la lluvia, incesante. Casi sobre el final del pasillo central, a pocos metros de una de las principales atracciones, el mural Ejercicio Plástico del mexicano David Alfaro Siqueiros, y con el retrato de Juan Perón y Eva Duarte del pintor franco-argentino Numa Ayrinhac a su izquierda, la presidenta Cristina Fernández formuló el llamado a pocas horas de una nueva conmemoración del 25 de Mayo. “El mejor homenaje que le podemos hacer a la historia es unificar a esta Argentina en un proyecto que siga transformando la vida de todos los ciudadanos y dé igualdad de oportunidades a todos”, subrayó. Con su discurso, transmitido por cadena nacional, la mandataria entregó el primer mensaje político sobre la fecha patria y dejó formalmente inaugurado el Museo del Bicentenario, en la Casa de Gobierno.

Como le había confesado a su colega mexicano, Felipe Calderón, cuando en diciembre pasado le mostró la restauración de la obra de Siqueiros, la mandataria cumplió ayer con un verdadero “sueño” personal, desplegado en los últimos dos años. Lo había puesto en marcha durante la gestión del ex presidente Néstor Kirchner con la recuperación del mural en México, primero, y la decisión de retomar las tareas de recuperación y puesta en valor de los restos de la Aduana Taylor y del Fuerte de Buenos Aires que desde ayer enmarcan el amplio y escenográfico espacio de 5000 metros cuadrados. “Yo miraba este lugar desde las ventanas de su despacho. Esto es obra de él. Este lugar estaba cubierto de agua, abandonado. Es un símbolo fuerte de la Argentina que hemos recuperado en estos años”, puntualizó. Sin embargo, el eje del discurso de ayer fue un llamado a la unidad, una línea que la presidenta seguramente retomará hoy cuando, en el Chaco, encabece la ceremonia oficial por los festejos del 25 de Mayo. “Aspiro a que los 201 años que vamos a cumplir en unas horas sean el símbolo de la unidad total del país. Lo vimos el año pasado en los festejos del Bicentenario cuando millones de argentinos se reconocieron en la historia y a sí mismos como un pueblo en paz”, enfatizó.

La inauguración del Museo –el lugar está dividido en cuatro áreas con una exposición histórica permanente ubicada en las galerías abovedadas que otorgan una perspectiva envolvente y la proyección de videos (producidos por el Canal Encuentro) en cada estación, y varias muestras de arte itinerantes– reunió a casi todo el gabinete nacional, legisladores, representantes del mundo de la cultura y el espectáculo como Andrea del Boca, Ileana Calabró, Nacha Guevara, el modisto Roberto Piazza y el cantante Ignacio Copani, entre otros. Sobre el escenario, junto a Cristina, estuvieron el artista Gaspar Noé; Doris, esposa del pintor Ricardo Carpani; y los historiadores Norberto Galasso y Mario Pacho  O’Donnell. En primera fila también estuvieron el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti y la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini. Un poco más atrás, se sumaron el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, el diputado de Nuevo Encuentro Martín Sabbatella, el dirigente de La Cámpora, Andrés Larroque, y el senador José Pampuro. Sobre el final, se sumó sonriente el histórico dirigente Antonio Cafiero. 

El acto tuvo un especial capítulo político. Daniel Filmus rompió el murmullo cuando ingresó y los asistentes –muchos de ellos de organizaciones juveniles K– comenzaron a vivar su consagración como candidato a jefe de gobierno porteño. El santafesino Agustín Rossi también se dio el gusto de recibir un aplauso cerrado en la Casa de Gobierno. Ambos, junto al ministro de Trabajo, Carlos Tomada, flamante compañero de fórmula de Filmus, y Juan Cabandié, cabeza de la lista de legisladores porteños, quedaron en primer plano, en la primera fila. Apenas ingresó la presidenta, los mismos jóvenes se unieron en el “Borom bon bon, para Cristina la reelección”. Después del discurso y los saludos, la atracción fue el mural –está encapsulado en un doble vidriado y recrea el sótano de la casa de Natalio Botana, donde Siqueiros lo pintó–, el piso vidriado que descubre los mecanismos del antiguo comercio aduanero y el automóvil número 131 rojo y blanco, el Gran Sport justicialista, del año 1954, en el ingreso principal.

lunes

Vuelta de Obligado

Presentan el relato más antiguo de la batalla de la Vuelta de Obligado

Son las crónicas que escribió hace 140 años un oficial que participó del combate.
PorSibila Camps | clarín 16/05/11

Ese dia amaneció con una neblina mui cerrada que no se podia distinguir y la Escuadra aliada se arrimó todo lo que pudo”.

Con esa descripción, escrita con clarísima y hermosa caligrafía, el teniente coronel Nicanor Lescano comenzó a relatar, hace unos 140 años, la crónica de la batalla de la Vuelta de Obligado, en la cual participó. Conservado por sus descendientes junto con otros escritos, el documento sería la primera narración del combate naval.
Nacido en Buenos Aires el 9 de enero de 1816, Lescano sirvió al Ejército durante 54 años, 10 meses y 4 días.

Puso el cuerpo en varios hechos definitorios de la historia argentina. Combatió en la batalla de Pavón, estuvo en el bloqueo a Montevideo, participó en la batalla de Caseros, intervino en la de Cepeda, y actuó en la Campaña al Desierto. Los años que pasó asentado en el norte de la provincia de Buenos Aires lo acercaron a doña Felisa
Acosta, con quien se casó en San Pedro el 27 de abril de 1869. Tenía 50 años, y su esposa, 28.
Ya estaba achacoso y pensando en el retiro cuando comenzó a redactar sus memorias. A lo largo de 16 cuadernos registró, con prolijidad infrecuente, detalles y anécdotas de los hechos en los que había participado; y también de otros de los que había recibido información por testigos, compañeros y camaradas de armas.

Los cuadernos fueron atesorados por sus descendientes, de generación en generación, hasta llegar a las manos del doctor Sebastián Olmedo Barrios, tataranieto por parte de madre de Nicanor Lescano.
Barrios, quien vive en La Plata, había tomado conocimiento de la recuperación histórica encarada desde el Museo de Sitio “Batalla de Obligado” por el Grupo Conservacionista de Fósiles (GCF), entidad de la ciudad de San Pedro dedicada a la puesta en valor de temáticas culturales. Decidió entonces poner a su consideración el análisis de los cuadernos. Los relatos de Lescano fueron leídos cuidadosamente, hasta que en el cuaderno 11 se encontró una detallada narración de la batalla de Obligado, que tuvo lugar el 20 de noviembre de 1845. Los documentos serán presentados públicamente hoy en San Pedro, por el director de Cultura del municipio, José Luis Aguilar, quien también integra el GCF.

Lescano, entonces capitán, era unitario; cuando lo nombra, habla siempre de “el tirano Rosas” . Sin embargo, reivindica su decisión de intentar frenar el avance de “la Escuadra aliada” , como llama a la flota de barcos ingleses y franceses que, con la excusa de derrocar a Rosas, pretendían convertir al Paraná en un río de libre navegación con fines comerciales, e independizar y fundar la “República de la Mesopotamia”.
Encomendó esa misión a su cuñado, el general Lucio N. Mansilla –al que Lescano registra como Mancilla, como él mismo firmaba–, quien mandó tender de orilla a orilla tres gruesas cadenas en el punto más estrecho del río. El primer emplazamiento fue el Paso del Tonelero, pero una tormenta desarmó la instalación, y se volvió a montarla en el paraje Vuelta de Obligado.

El cuaderno 11 de Lescano revela que, gracias al espionaje, la Escuadra aliada estaba al tanto de las cadenas: “Sabiéndo los Almirantes de las Escuadras aliadas, que el Paraná estaba obstruido por éste aparato, hicieron un esperimento en Montevideo, para ver cual de las dos naciones cortaria primero las 3 ó 4 cadenas”.
“Se hizo este esperimento en el muelle el 31 de Octubre d 1.845; se tiró á la suerte quien debia ir primero á cortar las cadenas.” “Por la suerte le tocó al Inglés y las cortó en 7 minutos; en seguida fué el francés y las cortó en 5 minutos; así fue que al francés le cupo la gloria de ser el primero en ir á cortar las cadenas.” “Tuvo de tirarse á la suerte porque estas dos naciones cada una queria ser la primera en cortar las cadenas.” Lescano enumera buque por buque la formación de la flota enemiga, y confirma los tres intentos para liberar el cauce del río. Detalla las serias averías que les produce la artillería de Mansilla; pero no oculta las bajas propias, causadas por un armamento mucho más poderoso, que describe como “un terrible y espantoso fuego en descargas de bala raza, bombas, granadas y metralla” . Caían “como gotas de agua –relata–.
Quedó el monte arrasado completamente” . La crónica también incluye otros episodios de la llamada Guerra del Paraná, en la que la escuadra invasora terminó retirándose, por los daños sufridos.
El capitán elogia con emoción a las tropas argentinas: “Ese dia se portaron los soldados argentinos como verdaderos leones; éstos bravos soldados probaron ese dia que eran hijos de titanes y se portaron a la altura de sus ante-pasados sosteniéndo ese dia un combate tan desigual” .

El pesado costo para la población

Pesados impuestos y confiscaciones fueron impuestos a la población para afrontar la defensa de la Confederación Argentina. Ni siquiera el teniente coronel Lescano quedó a salvo: “Yó tambien fui desgraciado en éste comboy, perdí 400 patacones que tenia de mis ahorros y que los habia juntado con tanto trabajo.” “Se los habia dado al comerciante D. Tomás Risso y éste perdió dos buques en ésta empresa, uno en Costa Brava y otro en las baterias de “San Lorenzo”.

“Risso hizo un llamado de acreedores y nos abonó el 12 por ciento que nos contentamos con ésto por no perderlo todo”.