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martes

El salame de Tandil

Se presentó en forma oficial su denominación de origen


El salame de Tandil ya es una marca registrada

Publicado el 15 de Noviembre de 2011

La categoría fue concedida por el gobierno nacional, por su calidad ligada al medio geográfico y a los factores culturales y sociales.



Desde principios del siglo pasado los salames de Tandil se hicieron famosos más allá de las fronteras de esta localidad serrana, ubicada al sudeste de la provincia de Buenos Aires. La tradición en las mesas locales basada en la organización familiar y transmitida de generación en generación en un medio ambiente especial brindado por la región, se encontró en las últimas décadas con la competencia de falsificaciones, copias o emulaciones inexactas. Con el intento de hacer frente a estas amenazas y de mejorar su exportación, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, presentó la Denominación de Origen (D.O.) para el “Salame de Tandil”, en el marco de las Políticas de Promoción e Incentivo al Agregado de Valor que lleva adelante el gobierno nacional.


“Estamos en un nuevo tiempo en el que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner convocó a los argentinos a industrializar la ruralidad para generar mayor valor agregado en origen. Esta Denominación es ejemplo del trabajo y del sueño de muchos tandilenses, pero que engrandece a todo el país. Con esta distinción, se logra quintuplicar el valor generado localmente y dar empleo a casi 1000 familias”, señaló el funcionario.

La D.O. se utiliza para designar un producto originario de una región cuyas cualidades se deban esencialmente al medio geográfico, comprendidos los factores culturales y naturales. Los productores Cabañas Las Dinas, Estancias Integradas, La Charcutería, Granja el Reencuentro y Cagnoli absorben en conjunto anualmente unas dos toneladas de carnes porcinas y vacunas provenientes de animales criados dentro del área protegida, que son utilizados en la elaboración de 1,5 millones de kilos del salame de Tandil D.O.

Se cerró el canal de los témpanos

El glaciar se unió a tierra firme

Perito Moreno: se cerró el canal de los témpanos

Publicado el 8 de Noviembre de 2011
TiempoArgentino.

Desde este momento comienza un proceso que concitará la atención de todo el turismo nacional y mundial en El Calafate. Autoridades de Parques Nacionales confirmaron que el Glaciar Perito Moreno tocó tierra en la Península de Magallanes, cerrando el Canal de los Témpanos, y comenzó a generar la pared de hielo que concitará la atención del turismo internacional, a la espera de uno de los más imponentes espectáculos naturales.

El pasaje de agua que se interpone entre el glaciar y tierra firme quedó obstruido, lo que provoca una acumulación de hielo que forma una muralla de hasta 50 metros de altura que, perforada por el agua, termina colapsando por efecto del peso del puente, escena que cientos de turistas que viajan a El Calafate aguardan cada año.

Ayer, Parques Nacionales dio por cerrado el canal, al corroborarse que ya no hay filtraciones de agua. Ahora sólo resta esperar que el proceso natural consolide la pared de hielo, aunque es imposible prever la fecha de la ruptura.

domingo

Tahití, el secreto de las perlas en el Pacífico Sur

Algun día!
Con sus paisajes y colores idílicos, la isla más grande de La Polinesia Francesa ofrece aventuras y ocio del mejor.

Por La Vanguardia ESPECIAL PARA CLARIN
02/10/11
Quién no soñó con bañarse en aguas cristalinas, perderse en una playa virgen o descubrir bosques tropicales y montes volcánicos? ¿Quién no deseó emular a James Cook en su afán por explorar lejanas islas del Pacífico Sur o ver qué inspiró al genial Gauguin a pintar algunas de sus obras? Convertir los sueños en realidad puede ser sencillo. El primer paso es conocer el objetivo. En este caso, nuestro destino es Tahití , y nuestra puerta de entrada, Papeete, su capital.



Tahití es la isla mayor de la Polinesia Francesa . Situada al sur del océano Pacífico, Otaheite –como se la llamó antiguamente– pertenece al Archipiélago de la Sociedad , uno de los cinco del territorio de ultramar francés. El primer europeo que llegó a esta tierra bautizó así al archipiélago por la cercanía que tienen entre sí sus ocho islas de origen volcánico y los cinco atolones (islas coralinas) que se extienden sobre un territorio marítimo equivalente al continente europeo. Un conjunto de belleza espectacular que fue refugio de ricos y famosos.


Tahití –un país semiautónomo– es territorio galo desde mediados del siglo XIX y sus habitantes son ciudadanos franceses de pleno derecho. El clima aquí es tropical y ofrece un ambiente agradable durante todo el año, gracias a los vientos alisios. La temperatura media se sitúa alrededor de los 27º C, mientras que el agua de las lagunas es perfecta: se estabiliza cerca de los 26º C.


La puerta de entrada a Tahití es el aeropuerto de Faa’a, situado a cinco kilómetros de la capital y el único internacional de toda la Polinesia Francesa. Desplazarse aquí no es complicado: hay 41 pequeños aeropuertos distribuidos en estos archipiélagos, además de líneas regulares de ferries, cargueros y cruceros.


Lo más recomendable para moverse dentro de Tahití es alquilar un auto o moto, o hacerlo en taxi. Los que deseen un medio más “auténtico”, pueden tomar los divertidos trucks , pintorescos camiones con flancos de madera convertidos en autobuses.


Los atractivos turísticos de Tahití son fascinantes, básicamente por la dimensión e intensidad de sus espacios naturales: playas vírgenes de arenas blancas y también negras. Aguas cristalinas ideales para practicar deportes náuticos; acantilados rocosos, paisajes volcánicos, vegetación exuberante y valles y montañas en los que vale la pena perderse. A éstos se suman otros circuitos: los paseos por distintos edificios históricos y la posibilidad de desplazarse para descubrir otras islas. Pero ahora nos ocupa Papeete , la capital.


Esta ciudad sufrió un gran incendio en 1884 y distintos ciclones a lo largo de su historia, por lo que una parte de su edificación debió ser restaurada. La visita puede comenzar en la municipalidad, un edificio de estilo colonial cuya arquitectura reproduce el palacio que las autoridades coloniales francesas obsequiaron a la última reina tahitiana, Pomare IV, que trasladó su corte a Papeete a comienzos del siglo XIX y la convirtió en capital.


Otros imperdibles de la ciudad son la Catedral de Notre-Dame, creada en 1875 y restaurada en 1987, que ofrece una interesante armonía de elementos antiguos y modernos. Además, el templo chino de Mamao, con su techo en forma de pagoda recubierto de tejas de cerámica.


A sólo 11 kilómetros del centro se puede ver –en el final de la bahía de Matavai, donde llegaban la mayoría de los navegantes del siglo XIX– el faro de la Punta Venus. Construido en 1867 sobre una extensa playa de arena negra, su punta fue bautizada como “Venus” por el navegante James Cook, como recuerdo de su misión de observación del paso del planeta delante del sol, en 1769.


También hay que sumar al recorrido una pasada por el museo de la perla Robert Wan, que cuenta con una atractiva exhibición de perlas y una instalación dedicada a los distintos pasos que competen al cultivo de la perla tahitiana, además de su fundamental papel en la historia y la mitología de esta región del planeta.


El entorno natural originario –cuando se formaron estas islas– y la vida de la población autóctona antes de la llegada de los colonizadores se pueden descubrir en las instalaciones del Museo de Tahití y sus Islas, que cuenta con una interesante exhibición permanente dividida en cuatro salas.


Pero sin dudas es el Mercado de Papeete el lugar para ponerse en contacto con la cultura local. No hay que perderse la zona dedicada a las frutas y verduras, pero mucho menos aquella donde se venden flores, que es bellísima. El mercado, además, cuenta con todo tipo de productos artesanales. Atención: cierra tan temprano como abre; de 5 a 17, de lunes a sábados, y de 4 a 17 los domingos.


Quienes busquen un buen punto panorámico para sacar fotos deben dirigirse hacia la parte norte de la isla, en la zona de la Garganta del Taharaa. Allí se puede disfrutar de una vista espectacular de la costa y, detrás, el perfil montañoso de Moorea, otro de los territorios del archipiélago. Por cierto, este es el lugar perfecto para deleitarse con cada segundo de la puesta del sol.


Tahití cuenta con una única ruta principal, de circunvalación, que conecta los dos extremos de la isla: la costa este, rocosa y salvaje y la oeste, tranquila y de playas de arena negra, ideales para los amantes del surf. En el medio de estos extremos se encuentra el Valle de Papenoo, una zona de enclaves arqueológicos y paisajes vírgenes, con cascadas espectaculares. En este trayecto (que conviene hacer con guía y en 4x4) se puede visitar la garganta de Maroto, el lago natural de Vaihiria y la llanura de Mataiea.


Habrá que dirigirse hacia el istmo que une las dos porciones de tierra en las que se divide Tahití para contemplar una de las grandes vistas del lugar. En la llanura de Taravao, el paisaje –casi normando– se disfruta desde un puesto de observación que permite ver, a ambos lados del istmo, las dos bahías y el inmenso territorio de Tahití Nui.


Pero si de panorámicas se trata, los que estén bien dispuestos a la aventura pueden subir el monte Aorai, ubicado en el centro de la isla. Con sus 2.066 metros sobre el nivel del mar, la vista desde su cumbre abarca todas las cimas de Tahití y sus profundos valles.


Los tubos de lava de Hitiaa son otras de las espectaculares formaciones tahitianas: su formato tubular –como una gran gruta– los convierte en auténticos toboganes naturales que, con frecuencia, son el nacimiento de cascadas.


Para cerrar la visita conviene ir a la costa oeste e ingresar en el Jardín de Mataoa. Especies vegetales exóticas y aves de todos los colores se combinan en una despedida perfecta.



Tahití, el secreto de las perlas en el Pacífico Sur

miércoles

Con todo respeto a la Manzana


Clarin Arq 26/09/11
Por paula baldo

Las propuestas para el completamiento de la Manzana de las Luces comparten una postura neutral.


La intervención de uno de los sitios históricos de mayor importancia de Buenos Aires requiere de un lenguaje arquitectónico neutro e indudablemente moderno a la vez. Por lo menos así lo estableció el jurado del concurso nacional de anteproyectos de arquitectura para la construcción de un edificio para la sede de la Comisión Nacional de Museos (CNM) y de Monumentos y Lugares Históricos y del Centro Nacional del Patrimonio (CNP), en la Manzana de las Luces.


Para formalizar la necesidad simultánea de integrarse al conjunto y destacarse a su vez como una nueva intervención , el proyecto del Estudio Aisenson + SMF, ganador del primer premio, propone un edificio cuya volumetría completa el tejido propiciando la continuidad del perfil urbano sobre la calle Perú como una masa modelada y, según el jurado, reinterpretando el ritmo de llenos y vacíos de las fachadas linderas.


Actualmente, el área a intervenir es un vacío que se usa como estacionamiento. La propuesta reelabora la idea de patio y claustro como área pública de calidad y a la vez que sirva de ingreso a los edificios de la CNM y CNP.


“El programa se distribuye en dos bloques cuya arquitectura más masiva o más despojada se corresponde con las áreas más públicas y las más privadas”, explica la memoria del proyecto.


Las fachadas hacia el patio están formalizadas por una arquitectura muraria y densa hasta la altura de los edificios históricos linderos generando un juego de transparencias y ocultamientos que dialoga con las preexistencias y regula los accesos y visuales peatonales, según los autores. En la parte posterior, el bloque más alto sobre la medianera del Colegio Nacional de Buenos Aires (CNBA) se levanta liviano y transparente despegándose de un “enrase” de alrededor de 11 metros. En el bloque sobre Perú se dispone el programa del CNM en dos pisos y con un núcleo circulatorio exclusivo. La planta baja, de unos cuatro metros de altura libre, albergará las actividades más públicas y masivas: exposiciones, SUM, cafetería, auditorio y foyer (en subsuelo).



La masividad de la fachada del primer premio se contrapone con la transparencia propuesta por el equipo encabezado por Mariano De la Mota y Miguel Cocco. En este caso, el jurado consideró que la transparencia del edificio “permite una reconstrucción virtual del vacío actual, que ya forma parte de la memoria del sitio”, además de una muy buena visualización y contacto con las medianeras de los edificios linderos desde el patio central . Los proyectistas materializaron el nuevo edificio con un lenguaje moderno, tecnológico, despojado y sustentable, donde la relación formal con los edificios históricos se establece por contraste.


El proyecto plantea un cuerpo de 12 metros sobre Perú, un patio articulador y un cuerpo de 30 metros que se toma de la altura del CNBA. En el cuerpo más alto se plantea un rehundido que reconoce la altura de la medianera de Redituantes y Procuraduría y del nuevo cuerpo sobre línea municipal. “Esta operación confiere al patio una línea de altura uniforme en todo su perímetro”, explican los autores. En la planta baja, la fachada que se toma completamente hasta la línea municipal, sin retiros. Allí se proponen unas carpinterías corredizas para incorporar la calle (que proponen peatonalizar) con el patio interno.


El proyecto del equipo de Fernando Vignoni, que también se inclinó por las transparencias y el bajo perfil , recibió el tercer premio. La propuesta utiliza un sistema de doble envolvente (vidrio más panel) para unificar con un mismo lenguaje todo el edificio logrando una imagen abstracta.


El proyecto pone énfasis en el control bioclimático , donde juega un rol importante la combinación de vidrio y chapa micro perforada para la piel envolvente, a los efectos de mejorar el comportamiento ambiental de un edificio en el que la orientación oeste resulta dominante. Para los autores, es una manera económica y eficaz de conseguir reducir la cantidad de radiación incidente sobre la fachada sin renunciar a grandes fachadas acristaladas transparentes.


Al igual que las otras propuestas premiadas, plantea un patio en planta baja como espacio integrador y de transición, cuyo perímetro construido se enrasa con los edificios existentes.

El Palacio Legislativo

El Palacio Legislativo cumple 80 años y lo declaran Monumento Histórico

La Presidenta firmó el decreto. Y el lunes habrá festejos y visitas guiadas gratuitas.

Por Silvia Gómez
28/09/11 Clarin
El Palacio Legislativo cumple 80 años y lo declaran Monumento Histórico. (Rubén Digilio)


El edificio del Palacio Legislativo festejará sus 80 años con una nueva distinción: fue declarado Monumento Histórico Nacional (MHN). El decreto fue firmado el lunes por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y publicado ayer en el Boletín Oficial. Ya en 2008 había sido distinguido como Monumento Histórico de la Ciudad.


El lunes habrá festejos oficiales –con el Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, y a los que concurriría la Presidenta– y cinco turnos de visitas guiadas gratuitas para los vecinos. Así la gente podrá explorar el interior del edificio de Perú 130, uno de los más bellos de la Ciudad, inaugurado un sábado 3 de octubre de 1931. Ni siquiera aquella apertura –muy atípica porque el cuerpo deliberativo había sido disuelto por el golpe militar de José F. Uriburu– logró opacar su brillo. Es que el arquitecto Héctor Ayerza lo imaginó como un ícono. De la forma en que por estos días festeja sus 80 años.


Entre otras cosas, el decreto presidencial justifica su declaración como MHN en la fabulosa torre reloj que lo corona, de 95 metros de altura . Durante muchos años fue una de las construcciones más altas de la Ciudad. El reloj fue traído de Alemania y hace algunos años fue puesto en valor. Y en los techos del palacio está el instrumento más grande que posee la Ciudad: un carillón formado por 30 campanas fundidas en bronce. Fueron afinadas y pueden tañirse en conjunto para tocar música. De hecho todos los viernes a las 18 suena con diferentes canciones. Fue el segundo carillón que tuvo la Ciudad –el primero se instaló en la Basílica de la Merced, en 1923– y el más grande del mundo, superando a uno ubicado en Chicago, Estados Unidos.


La Legislatura fue construida con los materiales que por aquellos días se utilizaban en todas las grandes obras de la Ciudad. Mármoles de Grecia y de la región italiana de Botticino, nogal también italiano, arañas de bronce y cristal de la ciudad francesa de Baccarat, entre muchos otros detalles de categoría. Ayerza, como otros arquitectos contemporáneos, trazó un estilo afrancesado típico en la fisonomía del palacio. Incluso se inspiró en la Galería de los Espejos del Palacio de Versailles para diseñar el Gran Salón de Honor, conocido como Salón Dorado. Entre otras cosas, allí se entregan distinciones a personajes destacados y los que ingresan por primera vez quedan inevitablemente impresionados por las columnas jónicas que delimitan el espacio central. Y en el San Martín, sobre un trozo de piedra caliza traída especialmente de la Cordillera de Los Andes, se destaca la figura del Libertador sobre su caballo.


En un dossier, Héctor Vargas y la Comisión Asesora del Archivo Histórico del Palacio Legislativo, cuentan que el lugar ya había sido declarado Monumento Histórico por el Congreso de la Nación, a través de la Ley 14.036, sancionada el 19 de julio de 1951, “con motivo de haber constituido allí su despacho el primer titular de la Secretaría de Trabajo y Previsión”, es decir Juan Perón. Antagonismos de por medio, luego la Revolución Libertadora derogó la ley y adiós declaración. Hasta que el lunes la Presidenta le devolvió su status.

domingo

Por los rincones de Londres


Entre paseos arbolados y puestos de antigüedades, un recorrido por los jardines y mercados de la capital inglesa.

PorMaría Sol Porta ESPECIAL PARA CLARIN
Clarin 25/09/11

La ardilla observa desde el banco de madera mientras la niña abre un paquete de galletitas. Toma una de las migas que caen al suelo y se la lleva hasta las ramas más altas de un roble. Dos o tres patos miran curiosos desde la ribera del lago, donde la superficie del agua refleja las copas de los sauces. Esta escena, que recuerda los paisajes de la campiña inglesa, tiene lugar bajo el sol del mediodía y sólo cuando, al levantar la vista, distinguimos la imponente silueta del London Eye –o Rueda del Milenio– recordamos que estamos en pleno centro de una de las grandes metrópolis del mundo.


Así es Londres , la capital de Inglaterra : millones de personas y cientos de idiomas al compás de un ritmo que se acelera en las grandes áreas céntricas y parece calmarse al llegar a las praderas urbanas, cruzadas por senderos y sembradas de árboles. Distribuidos en distintos barrios, con sus diversos estilos y personalidades, los parques y los mercados londinenses son parte del discreto amor británico por la naturaleza y las tradiciones, y a esta altura resultan casi tan emblemáticos como la plaza de Trafalgar, los Beatles o el Big Ben.


Bienvenida sea, entonces, la intermitente llovizna de Londres, si es el precio que hay que pagar para mantener estos pequeños bosques citadinos.


Ubicado en pleno centro, el St. James’s Park –hogar de la ardilla del comienzo– propone un recorrido que bordea un lago y lleva desde la zona de Westminster hasta las puertas mismas del Buckingham Palace, donde los turistas se reúnen para ver el cambio de la guardia real.


A pocos minutos de aquí se encuentran algunos de los lugares más representativos del casco urbano: la abadía de Westminster, Trafalgar Square y las concurridas esquinas de Oxford Circus y Piccadilly Circus. Pero en vez de apurarse rumbo al asfalto y los edificios, quizás vale la pena detenerse un rato en la cafetería, a juntar fuerzas con la dulzura de un muffin de arándanos y el aroma de un té Earl Grey.


Pasando el Buckingham Palace hacia el oeste a través del Green Park se llega a Hyde Park , otro de los grandes Parques Reales, antiguo coto privado de caza del rey Enrique VIII. Por aquí, junto al lago Serpentine, pasan usualmente decenas de deportistas en bicicleta y en rollers. Más allá, en el pasto, un grupo de mujeres enfundadas en burkas negras se reúne alrededor de una mesa de picnic, y dos chicas en shorts conversan bajo la sombra de un plátano. Un improvisado partido de fútbol acaba de terminar y Paul muestra orgulloso su remera de Nueva Chicago. Cuenta que hace un tiempo estuvo de visita en Buenos Aires y que buscó una camiseta: “De un equipo más bien chico, como el mío”. Aquí, en Inglaterra, es hincha de Torquay United.


Un poco más allá, próximos a las tiendas lujosas, el emporio de Harrods y las fachadas señoriales de Kensington Road, los Kensington Gardens son la antesala del palacio del mismo nombre. Si todavía hay tiempo, se recomienda seguir hasta Holland Park , uno de los secretos mejor guardados de la capital británica.


El camino empieza con un bosque frondoso que de a poco se abre hasta llegar a un claro en el que algunos chicos practican críquet, mientras otros se acercan al ajedrez gigante o se dan una vuelta por el jardín de rosales.


Hacia el norte, en cambio, se destacan los paisajes de Regent’s Park , con su zoológico y su canal de agua por el que transcurren, silenciosos, los barcos de paseo.


Junto a los prados y las vistas arboladas, otro de los aciertos de esta ciudad en cuanto al aprovechamiento del espacio público son sus atractivos mercados callejeros. Aquí, la antigua tradición europea del comercio en las plazas se aggiorna para prácticamente todos los gustos.


A diez minutos a pie de Regent’s Park, el Camden Market es un buen comienzo: sobre las veredas se disponen los percheros de ropa. Unos turistas preguntan por las camisetas de distintas bandas punk y, otros, por los imanes con las fotos de la última boda real.


A la izquierda, en una de las galerías bajo el puente, están los puestos de decoración. Telas provenientes de la India y almohadones de reminiscencias victorianas se intercalan en el recorrido con artesanías hechas con diferentes materiales. También los mostradores de comida: desde un perfumado plato con curry (un clásico de la ciudad) hasta especialidades chinas, pizzas, shawarmas o un pastelito dulce preparado según alguna receta caribeña.


Mientras tanto, en medio del coqueto barrio de Notting Hill, brilla con luz propia el mercado de Portobello Road . Se destacan las antigüedades en las vidrieras de los locales y en los puestos callejeros, pero además es un buen lugar para conseguir algo de ropa vintage y para comprar frutas y vegetales.


Si el tiempo ayuda, no hay que dejar pasar la ocasión de comer en los pubs y bares con mesitas a la calle, que también suelen ser muy vistosos puertas adentro. El mercado queda cerca de los jardines de Kensington, a sólo cinco minutos de la estación de subte “Notting Hill Gate”, y conviene ir los días sábados.


A diferencia de los anteriores, el Borough Market se especializa en comidas de todo tipo y suele ser elegido por los oficinistas que trabajan cerca del puente de Londres. Se encuentra en la margen sur del río Támesis y es un verdadero edén gastronómico. Además de frutas, verduras y flores, hay opciones de comida étnica –hasta un puesto que vende empanadas argentinas–, salchichas, helados, quesos y platos orgánicos y vegetarianos (está abierto los días jueves, viernes y sábados).


Este sitio es ideal para hacer un alto y almorzar en medio de la recorrida por la zona céntrica de la ciudad. Un restaurante dispone sus mesas bajo las arcadas de metal para brindar sus especialidades en pescados y mariscos. La alternativa, sin embargo, es comprar en un puesto y almorzar –como hacen tantos londinenses– en los jardines de la lindera catedral de Southwark.


Del otro lado de la orilla, cruzando el área del Soho, el célebre predio Covent Garden es uno de los más concurridos puntos de encuentro. Allí funcionan el Apple Market y el Jubilee Market . Epicentro de elegantes locales de ropa y restaurantes, conserva sin embargo algo del encanto callejero y urbano que tienen los grandes solares de Europa.


Menos turísticos pero igualmente tradicionales, mercados como el de Spitalfields (al este de Londres, cerca de la estación Liverpool Street) o el de Brixton (junto a la estación del mismo nombre) son una buena opción para quienes tienen tiempo y quieren visitar un poco más. También se puede aprovechar el extenso parque de Clapham Common , que los sábados y domingos ofrece una magnífica postal de la vida suburbana londinense: chicos en los juegos, familias que van a la iglesia al tiempo que los últimos trasnochados regresan a sus casas después de largas horas en el pub y el club.


A los pies de todos ellos, el verde intenso y brillante de la vegetación inglesa.

miércoles

Los Molinos

De sala de máquinas a centro de arte

21/09/11
Clarin

Artistas de primer nivel expondrán en donde estaba la usina de los Molinos Río de la Plata.
Por Silvia Naishtat

 
Len Blavatnik no pudo tomar el avión ni el día y dejará de participar en la fiesta más glamorosa que tendrá esta noche la Ciudad. El socio inversor de Alan Faena, conocido como el zar de la industria musical, tras su multimillonaria adquisición de Warner Music en US$ 3.300 millones, se perderá lo que es un hito para el barrio más joven de Buenos Aires: la inauguración del Faena Arts Center en Puerto Madero. La inversión de US$ 15 millones lo posiciona entre los mayores desembolsos para un centro cultural en la Argentina. El Malba, por citar un caso, requirió US$ 25 millones. A simple vista, los pisos de mármol de Carrara, la escalinata y sus dimensiones lo confirman.

La fórmula de Faena es sencilla. Llegó al otro lado de Puerto Madero cuando todo era pantano, baldío y abandono y compró siete manzanas. Desde entonces, se dedicó a armar un barrio dentro del barrio y a construir una marca para cada uno de sus emprendimientos.

Primero fue el afamado diseñador Philippe Starck para el hotel y últimamente el arquitecto inglés sir Norman Foster. Solo así se explica que sus propiedades tengan cotizaciones únicas como los US$ 9.000 el metro cuadrado de las residencias con el sello de Foster que se entregan el próximo marzo. El 75% está vendido y el grueso de los compradores son argentinos.

Para el Faena Arts Center convocó al Picasso de estos tiempos, el artista brasileño Ernesto Neto, y en un mecenazgo particular Faena destinó US$ 500.000 para el desarrollo de una obra especialmente diseñada para el lugar. Neto estuvo seis meses tejiendo en crochet una producción que deja boquiabierto.

Con la vestimenta blanca que lo caracteriza y gestos de tranquilidad asombrosa, Faena vive los 4.000 metros cuadrados que dedica al arte y a la experimentación como una conquista. “Lo destino a la cultura en vez de al negocio inmobiliario. Para mí, tiene un valor extraordinario”, le dice a Clarín .

El lugar no sugiere un museo tradicional. Y emerge en lo que fue la antigua sala de máquinas de un edificio industrial del año 1900. Allí funcionaba uno de los primeros y mayores molinos del país. Pertenecía a la firma Molinos.

El Arts Center comparte espacio con viviendas y locales del complejo Los Molinos, reconstruido por Faena tras una inyección de US$ 50 millones.

lunes

Ecuador

Ecuador: Tres países en uno



Lobos marinos, una de las muchas especies que se pueden ver de cerca en las islas Galápagos.


De la Amazonía a las Galápagos, pasando por Quito y la mitad del mundo, un recorrido por tres zonas tan cercanas como diferentes. El patrimonio colonial de la capital, la biodiversidad de la selva y la increíble fauna de las islas.

Por Pablo Bizón ESPECIAL PARA CLARIN
10/09/11 -Clarin Viajes


En nuestro país podemos desayunar en la costa, almorzar en la montaña y cenar en la selva. Pescado fresco por la mañana, venado al mediodía y mono a la noche”. La frase del guía Luis Fernando Aldaz, medio en serio, medio en broma, es perfecta para definir una de las características centrales de Ecuador: su gran diversidad geográfica concentrada en un pequeño territorio, lo que permite cambios repentinos de ambiente y de clima, transformando un recorrido por el país en algo así como varios viajes diferentes.


“Tres países en uno”, lo presentan algunas guías, mientras otras hacen hincapié en que se trata del país con la mayor biodiversidad por m2 del mundo. Con 256 mil km2 de superficie (poco más que la provincia de Santa Cruz), Ecuador ofrece costas con tentadoras playas, islas, una parte de la selva amazónica y una columna central cordillerana, con picos que superan los 6.300 metros sobre el nivel del mar y nieves eternas. Aquí, apenas una muestra de esta diversidad.



La mitad del mundo


“El primer día en Quito hay que comer poquito, caminar chiquito y dormir solito”. Otra frase sic de nuestro guía, que nos previene sobre los posibles efectos de la altura si se intenta hacer mucho de pronto. Quito está a 2.850 metros sobre el nivel del mar, y si se sube al teleférico que trepa el cerro Pichincha en busca de vistas panorámicas, en pocos minutos se llegará a los 4.200 metros. Y el objeto más deseado del mundo será un buen té de coca que nos ayude a volver a poner los pies en la tierra.


Pero también desde el cerro El Panecillo, con la enorme estatua de la Virgen, se logra una perfecta panorámica de la ciudad ondulando entre laderas y de su centro histórico –declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco– y su impresionante cifra de 43 iglesias católicas en un radio de 8 cuadras en torno de la Plaza de la Independencia. “Las sendas peatonales en Ecuador significan ‘corre por tu vida’”, bromea otra vez el guía mientras caminamos por las calles coloniales rumbo a la más famosa de todas estas iglesias: la de La Compañía, obra maestra del Barroco y del arte colonial quiteño. No son pocos los que sostienen que es la iglesia más hermosa de América Latina, con su impactante interior labrado y recubierto en láminas de oro. Y las pinturas de la entrada –de autor anónimo pero me recuerdan a El Bosco–, que representan un Cielo y un Infierno muy previsibles: al primero van los blancos; al segundo, los indígenas.


Camino a la enorme explanada de la Plaza San Francisco paramos en “Los jugos de la Sucre”, porque en Ecuador es obligatorio saborear al menos un jugo de sus increíbles frutas. Un jugo de naranjilla por aquí, un licuado de maracuyá por allá, y Luis Fernando que nos sigue contando, por ejemplo, que en lengua tsafiqui, de la etnia tsáchila, Quito significa “centro del mundo”, y que es justo allí adonde nos dirigiremos en un instante.



Unos 14 km al norte de este centro está la famosa mitad del mundo y su enorme monumento, con una historia al menos curiosa, digna de un buen blooper: los primeros en determinar la “latitud 0” del planeta aquí fueron los franceses, en el siglo XVIII. Allí se colocó un hito, más tarde un monumento y luego otro más grande, coronado por una bola de cinco toneladas, y hasta se construyó una ciudad. Pero en 1979 llegó el primer GPS, y... ¡ops! la verdadera “latitud 0” no estaba exactamente allí, sino unos 250 metros más al norte. En este nuevo sitio se armó el museo privado Inti Ñan, que explica algo de la cultura ecuatoriana y demarca en el piso la verdadera línea del Ecuador. Y aunque el monumento original está muy cerca y sigue siendo súper visitado, aquí hay que tomarse ahora una segunda foto de las clásicas, con un pie en el norte y otro en el sur, y comprobar la veracidad del “efecto Coriolis”: la guía Natalia llena una pileta con agua justo sobre la línea ecuatorial y, al quitar el tapón, el agua cae recta. Pero mueve la pileta dos metros al sur, quita el tapón, y el agua cae girando en sentido de las agujas del reloj; en cambio, dos metros al norte, gira en sentido contrario. “Aunque usted no lo crea”, diría Ripley.


El llamado de la selva


Son apenas 30 minutos de vuelo de Quito a Coca, pero el cambio es rotundo: de las alturas de los Andes a la selva amazónica; de 14 o 15 grados a unos impactantes 31, con una humedad pegajosa. “Así es la AmazoníaSDRq, se ríe nuestro guía, Milton, al vernos transpirar apenas bajamos del avión. Estamos en la zona de mayor biodiversidad del planeta, de la que Ecuador posee sólo el 2%. Puede parecer poco, pero es más que suficiente para experimentar la vida en la selva y compartir unos días entre monos, loros, lianas y pirañas.


Nuestro hogar por tres días será el Manatee Amazon Explorer, el único barco turístico que –con su “look Mississipi” mediante– recorre la zona, navegando por el ancho río Napo. Desde este muy confortable hotel flotante se organizan excursiones por la selva, ríos y lagunas, y visitas a comunidades indígenas. Cuesta dejar el camarote y su aire acondicionado, pero la primera salida es nocturna, y linternas en mano, vamos siguiendo por un sendero a Milton, que de inmediato demuestra conocimientos de los que, sin dudas, nosotros carecemos: por los sonidos, o apenas de reojo, va detectando... aquí, una araña cangrejo tejiendo su tela; allí, un falso escorpión; más allá, un par de saltamontes gigantes. Pero las estrellas de la noche son una pequeña culebra que Milton sostiene para las fotos, y una tarántula que nos observa, como asustada por los flashes, a la entrada de su cueva. Antes de regresar, un par de minutos en silencio, para escuchar la selva y sus impresionantes sonidos. Y de regalo, una estrella fugaz que parece marcarnos el camino al Manatee, como a la tierra prometida.


Hay que madrugar bastante al día siguiente, pero vale la pena, porque es la mejor hora para ver animales. Pero también para disfrutar de los desayunos del barco, con frutas deliciosas como taxos o tomates de árbol. Ya en camino, tucanes, oropéndolas con sus increíbles cantos, algún que otro papagayo, se cruzan mientras navegamos el río Pañayacu rumbo a la primera escala: la laguna Pañacocha, o de las pirañas. “¿Pero hay pirañas?”, es la pregunta obligada. “Sí, claro –responde con toda tranquilidad Milton–; pero no se preocupen porque no son como en las películas, no atacan”. El calor termina de convencernos: a cerrar los ojos y ¡al agua! Después, un buen almuerzo y otra caminata para reconocer más de la interminable flora amazónica.



Queda para el siguiente día la visita a la comunidad quichua Añanagu, donde nos enseñan un baile típico, las trampas de caza de sus antepasados y el ritual sanador del chamán. Pero antes pasamos por el saladero de loros, donde cientos de estas aves, de distintas especies, llegan a captar sales que necesitan para su digestión, embriagando el aire de colores. El ojo experto de Milton detecta, en la cima de un árbol, una enorme boa que, dice, está haciendo la digestión. Cerca, dos monos aulladores toman el sol de la mañana.


En el zoológico de Darwin


Vuelta a Quito, y otras casi dos horas de vuelo para comenzar a ver unas manchas en el mar tan azul. Ese paisaje bello y desolado que se ve desde el aire, sin embargo, no permite adivinar lo que nos espera allí abajo. Porque en breve comprobaremos que poner un pie en las islas Galápagos es un increíble viaje al pasado.


En pocos minutos llegamos del aeropuerto de Baltra a la finca Primicias, en la parte alta de la isla Santa Cruz, y nos hipnotizan decenas de impresionantes tortugas gigantes, uno de los reptiles más antiguos del mundo y también uno de los más raros. “Sabemos que viven muchos años pero no exactamente cuántos, porque las mediciones de edad recién comenzaron a mediados del siglo pasado”, nos cuenta el guía, Jaime Navas, mientras seguimos, hipnotizados, el paso lento de un tortugón que, calculamos, mide al menos un metro y medio. “Y llegan a pesar hasta 250 kilos”, apunta Jaime.


En Galápagos supo haber 14 variedades de estas súper tortugas, pero en los siglos XVIII y XIX fueron diezmadas por los balleneros, por su carne y su aceite. La población cayó de más de 250.000 en el siglo XVI a unas 3.000 en la década del 70. Hoy, conservación mediante, quedan 11 especies en las distintas islas que, se estima, suman unos 15.000 ejemplares.


Es una excelente bienvenida a las Galápagos, un archipiélago de origen volcánico ubicado a mil km del continente, que tiene 13 islas principales, 6 más pequeñas y otros 42 islotes, todo declarado Patrimonio Natural de la Humanidad, y luego Reserva de la Biosfera. Hoy, el 97% del archipiélago está comprendido en el Parque Nacional Galápagos.


Las islas son una provincia de Ecuador, con capital en Puerto Baquerizo Moreno, en la isla San Cristóbal. Pero vamos ahora hacia Puerto Ayora, en la isla Santa Cruz. Y sorprende cómo súbitamente cambia la vegetación según la altura –subimos de 0 a 600 m en pocos km– y la humedad. Ayora es la principal ciudad del archipiélago, con unos 12.000 habitantes y repleta de restaurantes y tiendas de souvenires. Aquí, la Fundación Charles Darwin trabaja en proyectos de conservación de fauna y cría tortugas en cautiverio, que luego libera en distintas islas, según la especie.



La referencia al naturalista inglés no es caprichosa, ya que las Galápagos son conocidas como “el zoológico de Darwin”, quien recorrió las “islas encantadas” en 1835, y estudió sus especies. Mientras pasamos por el puerto en el que decenas de pelícanos esperan por las barcazas de pescadores, por todos lados vuelan los famosos “pinzones de Darwin”, unas pequeñas aves cuya adaptación al ambiente resultó fundamental, se dice, para que Darwin elaborara su teoría de la evolución de las especies.


En las islas hay 70 sitios de visita terrestres y 75 marinos, que representan sólo el 1% de la superficie. En el resto del territorio el ingreso está prohibido, incluso para los locales. Pero si hay un lugar en el mundo para disfrutar de los animales, es este: esos sitios de visita permiten un contacto muy cercano con ejemplares asombrosos, muchos de ellos endémicos; es decir, que sólo se encuentran aquí. Como las iguanas marinas, que se cruzan a nuestros pies en la playa Tortuga Bay y, al llegar la tarde, se juntan en grupos para pasar la noche. “Se estima que estas iguanas tienen unos 10 millones de años de evolución, y son las únicas en el mundo que se adaptaron a la vida en el agua”, cuenta Jaime. Es que cuando llegaron a las islas –las más antiguas que se ven hoy se formaron hace unos 5 millones de años–, no había más que lava volcánica, y entonces salieron al mar en busca de alimento.


Nos queda poco tiempo, suficiente para tomar una lancha hasta la isla Seymour Norte y ver a los simpatiquísimos piqueros de patas azules y a las fragatas de pecho rojo, y para detenernos en la arena fina de Mosquera, con su colonia de lobos marinos. El broche de oro es el snorkel en la playa Bachas, que nos regala la compañía de una tortuga marina gigante, tan cerca y tan pancha. Y una bandada de cientos de piqueros que de pronto oscurecen el cielo y se zambullen lanzándose en picada, a pocos metros de nuestros incrédulos ojos. Sin dudas, la más digna despedida de estas islas encantadas.

La Rioja

A un paso de la capital. El dique se despliega entre las montañas de la Quebrada de Los Sauces, al costado del camino hacia la Costa Riojana.


Por Cristian Sirouyan
18/09/11Clarin Viajes

Un mojón clave se interpone en el camino de 15 kilómetros desde la ciudad de La Rioja hacia el dique Los Sauces . El monumento esculpido en granito por Mario Aciar señala el sitio exacto donde San Francisco Solano logró apaciguar un levantamiento de los originarios pobladores diaguitas a fines del siglo XVI y proponer un pacífico tinkunaco (“encuentro”) entre las culturas huarpe y española.


Cinco siglos después, el espíritu de esa audaz iniciativa revive en la tradicional actitud fraternal que los riojanos dispensan a sus huéspedes. Se hace más visible 7 km al oeste del sitio histórico, sobre los márgenes del embalse. Los turistas que se encaminan en dirección a los pueblos del norte (alineados sobre la “costa” de la serranía de Velazco) se deslumbran una vez que la Quebrada de Los Sauces incorpora a sus pliegues áridos la imagen verdosa del río embalsado. Desensillan de los vehículos para dejarse acariciar por el viento, que lleva horas barriendo sin respiro el agua.


Sopla y sopla, mientras el sol resalta los tonos rojizos y amarronados de los cerros, el marco inmóvil de una danza colectiva que se desarrolla en distintos escenarios: en el angosto valle se menean algarrobos, olivos, tucas, talas y moras. Sobre la superficie del agua bailotean los colores fosforescentes de un windsurfista y el bote de un solitario pescador deportivo. El espectáculo continúa más arriba, en el balanceo de un cóndor por sobre la cima del cerro de la Cruz, hasta que empieza a imitar los vuelos de un parapente y un aladelta, desprendidos de una plataforma.


La presencia del viento sólo es maldecida por dos jóvenes alemanes, que se ilusionan con cruzar el lago en tirolesa apenas sacudidos por una brisa suave. Esperan media hora y deciden rendirse a los dictados de la naturaleza. Pero aquí no caben los estados alterados. Un rato después, a Frank y Bárbara se los descubre sonrientes, animando una versión del tinkunaco con tres baqueanos, que cabalgaron hasta este oasis para arrancar plantas de berro y hierbas medicinales a la ladera.


La frustración inicial de los turistas se despeja definitivamente cuando un guía los invita a sumarse a un contingente, que se apresta a trepar los cerros para llegar hasta un centenario pucará. El grupo avanza a paso firme, aunque el ritmo sostenido del trekking dura lo que el vuelo de un jote reacio a los forasteros. La vista de todos se clava en la formación natural “Pollera de la gitana” y estalla una larga secuencia de fotos. Esta vez, la fortuna acompaña a los más rezagados, que logran captar la irrupción de dos reinas moras sobre esa llamativa porción de la montaña, tallada por el agua y los vientos. Una delicada atención con que la naturaleza honra, cuando le place, a aquellos que saben valorar este magnífico encuentro que fusiona a los hombres con su entorno natural.

Isla del Sol - Bolivia

Bolivia



Los impactantes matices de la Isla del Sol, durante una excursión por el lago Titicaca signada por las emociones fuertes.


18/09/11 Viajes.-
Por Romina Binetti
Licenciada en Psicología, de Tandil, provincia de Bs. As. Viajó en enero de 2006.


Mi corazón se estremeció al subir al bote que nos llevaría desde Copacabana hasta la Isla del Sol, en el lago Titicaca, Bolivia. El sol reflejaba destellos en el agua, que comenzaba a abrirse dando paso a nuestro viaje.


Encallamos en una playa de arena blanca, que se esfuma en el verde pie de una colina que nos dio la bienvenida a la isla. Subimos por una escalera de piedras musgosas construida por los primeros habitantes, cuyos cientos escalones hay que subir para comenzar su exploración. La vista desde la cumbre es majestuosa: la isla brota como un escenario del Titicaca, el lago más alto del mundo, mágico e imponente.


Pernoctamos en un hospedaje y al día siguiente iniciamos la marcha por el camino que atraviesa la isla de sur a norte, una caminata de tres horas bajo una lluvia repentina pero suave, que de ninguna manera resultó un escollo sino que volvió aún más mágico el paisaje. La vista es una panorámica increíble, desde donde pueden verse las luces de la costa peruana, la frontera con Chile y, más al norte, la Cordillera de los Andes nevada bajo nubes algodonadas. Verde, azul, marrón y cielo negro de tormenta pegado al sol, que se reflejaba en la nieve andina y en el turquesa del inmenso lago, que se parece a un océano. Me duelen los ojos ante tanta majestuosidad, se me abren los pulmones y la imaginación.


La llovizna es intermitente, pero unas nubes nos acompañan desde muy cerca. Cambian de forma, iluminando y sombreando el cielo como una acuarela. Nos encontramos con una mesa con varios asientos construidos en piedra, donde se celebraban las asambleas de los jefes del pueblo Tiwanacu. También aparecen antiguas viviendas, que sólo conservan sus estructuras. Descansamos en la costa norte del lago, mientras contemplamos el horizonte infinito. Comemos frutas y emprendemos el regreso durante un atardecer inolvidable. Llegamos cansados, mojados por la lluvia, pero emocionados por tanta belleza, tras haber comprendido por qué a la Isla del Sol la llamaban Isla de Dios.

miércoles

Linea E, Proxima estación >>> EZEIZA

Proyectan extender la línea E hasta el Aeropuerto de Ezeiza

Forma parte de los convenios firmados con China en julio de 2010. El proyecto aún no se formalizó, pero está entre las principales prioridades de la Secretaría de Transporte para el Área Metropolitana. Las alternativas ferroviarias, fuera del análisis.

Por enelSubte.com el 24/08/2011 a las 23:49 hs.

Forma parte de los convenios firmados con China en julio de 2010. El proyecto aún no se formalizó, pero está entre las principales prioridades de la Secretaría de Transporte para el Área Metropolitana. Las alternativas ferroviarias, fuera del análisis.

El Gobierno nacional avanza a paso firme en su intención de extender la línea E desde Plaza de los Virreyes hasta Ezeiza.  El proyecto fue incluído en los multimillonarios convenios rubricados en julio de 2010 con China, aunque aún no se encuentra formalizado, y había sido informado como una prolongación del subterráneo hasta la terminal aérea por las autoridades nacionales el año pasado.

A partir de la estación Virreyes, se planean sumar 20 kilómetros de recorrido a la línea E hasta alcanzar el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.  El trazado, que partirá en forma subterránea desde la estación Plaza de los Virreyes aparentemente en continuidad con la traza actual del subterráneo, contaría en principio con siete estaciones para las que se barajan nombres provisorios: Mozart, Argentina, General Paz, Mercado Central, Echeverría y Ezeiza.  El costo total de la obra ascendería a los 1500 millones de dólares, y serían financiados por bancos chinos en un 85%.  Respecto a la empresa constructora, se indica que la obra podría caer en manos de Roggio al igual que se espera que suceda con el Subte cordobés y la línea G.

Origenes del proyecto

La intención de unir la Capital con el Aeropuerto de Ezeiza mediante un sistema de transporte masivo surgió en los años 90, cuando se decidió la privatización de la red de subterráneos.  En aquellos años, la línea E era la que menos tráfico tenía de las cinco líneas que formaban la red de SBASE.  Esto la convertía, junto a su proyectada extensión a Retiro, en la primera opción para llegar con el subte a Ezeiza.

La obra, que según el contrato de concesión iba a quedar a cargo de Metrovías, contemplaba la construcción de una terminal independiente en Retiro para los trenes al Aeropuerto.  De allí partirían formaciones especiales cada 20 minutos (luego cada 10) con un número mínimo de paradas intermedias.  Luego de Plaza de los Virreyes, las vías seguirían un recorrido cercano a la autopista Ricchieri, parte en trinchera, viaducto y túnel, hasta alcanzar la terminal aérea.  Una diferencia importante respecto al proyecto actual es que se preveía construir una terminal adicional en Ciudad Evita para que el servicio del Subte sirviera además a los habitantes de dicha zona del Conurbano y no sólo a los viajeros y trabajadores del Aeropuerto. 

Operativamente, entre Retiro y Plaza de los Virreyes circularían formaciones regulares del subterráneo cada dos minutos y medio.  De esos trenes, uno cada diez minutos continuaría su recorrido hasta Ciudad Evita otorgando una frecuencia de 7,5 minutos al tramo desde Virreyes hasta allí.  Cada veinte minutos (más adelante, cada diez) partirían, de la terminal exclusiva en Retiro, los trenes al Aeropuerto.  Sin embargo, estas formaciones deberían circular a muy baja velocidad hasta pasar Plaza de los Virreyes ya que el tramo en explotación de la línea E tiene sólo una vía por sentido y, según el esquema operativo previsto, iba a tener una elevada frecuencia.   Para resolver esta situación, Metrovías había propuesto construir túneles de sobrepaso paralelos a la traza original de la línea E, que hasta ahora no se mencionan en el proyecto actual. 

El principal inconveniente que presenta un proyecto semejante es que, a medida que aumente la demanda (y, por ende, la frecuencia) del subte E en su sector dentro de la Capital con la extensión a Retiro y el eternamente prometido empalme con la línea H (o la prolongación a Plaza Italia) para permitir una continuidad de los servicios entre ambas trazas, se haría cada vez mas difícil la inserción de los trenes al Aeropuerto.  Para que estos servicios pudieran circular, habría que cancelar un tren del recorrido Retiro - Virreyes para que el sistema de señales ATP (instalado en 2001) pueda permitir su paso.  En ese sentido, sería mucho más económico alcanzar Ezeiza con los servicios del ferrocarril Roca previa mejora de sus prestaciones y condiciones de seguridad, alternativa que por ahora se encuentra fuera de análisis.

lunes

Visitas guiadas a la Casa de la Estación (@RamosMejia)

FRENTE A LA PLAZA SARMIENTO
Vuelven las visitas guiadas a la Casa de la Estación

01/09/11
El 1 Digital

Hoy, a las 16.30, se iniciará una nueva temporada de visitas gratuitas a la histórica casa ubicada en Ramos Mejía, vinculada al nacimiento del ferrocarril.
Esta casa histórica tiene como visión constituirse en la institución cultural que, desde las artes, rescate y resguarde la memoria local a través del patrimonio histórico de Ramos Mejía.

"Su misión es establecer diálogos culturales con diversas expresiones del arte y con las restantes instituciones, a fin de generar una sinergia que potencia la memoria del pasado y la acción del presente, estimulando en los vecinos el sentido de pertenencia a su ciudad", explican los responsables del lugar.

El punto de encuentro es en la misma casa, Alem 50, frente a la Plaza Sarmiento.

Las visitas guiadas son gratuitas y tienen cupos limitados. Para mayor información y confirmar asistencia enviar un mail a: casadelaestacion@gmail.com


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Mafalda Dos años

Dos años de un ícono en San Telmo


La estatua del personaje de Quino atrae multitudes en Defensa y Chile.

Por Nora Sánchez
05/09/11 Clarin
 Es una de las estatuas más nuevas de la Ciudad, pero ya es la más fotografiada . A dos años de su inauguración, celebrada el 30 de agosto de 2009, la escultura de Mafalda en San Telmo se convirtió en un punto de peregrinación para fanáticos del personaje de todo el mundo. Y los fines de semana, sobre todo los domingos, hasta hacen cola para sacarse fotos con ella, que está sentada sonriente sobre un blanquísimo banco de plaza en la esquina de Chile y Defensa .


En cuanto la vio, la docente venezolana Manuelita Zelwer sonrió igual que su admirado personaje. Después de sacarle unas cuantas fotos contó: “En Venezuela, Mafalda es muy conocida. Creo que llegó en los años 60 con los exiliados argentinos, muchos de ellos científicos que vinieron después del desalojo de las universidades en La Noche de los Bastones Largos. Los libros de Quino se venden en mi país y yo me enteré de que estaba esta estatua por una nota en la BBC . Así que hoy hice todo este paseo para venir a saludarla”. Además, recordó su tira favorita de la historieta. “Es una donde la maestra le pregunta a Felipito cuánto es 9 por 7. Y él le responde que los que conocemos nuestras limitaciones sabemos qué es 7 por 8”.


La escultura que reproduce al personaje creado por Quino, símbolo del inconformismo, fue realizada por el artista Pablo Irrgang. Con apenas 80 centímetros de alto, está hecha en resina epoxi y fibra de vidrio reforzada, que resulta resistente a las efusivas muestras de cariño de los fans. Como las de Andrés Schwendener, un guatemalteco que este fin de semana se le abrazó mientras lo fotografiaba su novia, Margarita Abascal. Ella comentó que estudia en Buenos Aires un posgrado en Políticas Públicas y que sus amigos argentinos no sabían dónde estaba la estatua. “La encontré por casualidad, caminando por San Telmo. Y hoy quise volver con mis padres y mi novio, que es el más fanático”.


“No hay mucha información sobre dónde está la estatua y a la gente le cuesta encontrarla”, explicó la encargada de un negocio de fotografía de la calle Chile, que desde que pusieron a Mafalda se transformó en un local temático . Venden las historietas originales del personaje de Quino a $ 23 y tasas y remeras con su figura. Y hasta pusieron un cartel en la esquina: “Te sacamos la foto con Mafalda a $ 15”. “Vienen de todos lados, sobre todo brasileños, mexicanos, chilenos, venezolanos, colombianos y peruanos –cuenta la vendedora del local–. Todos llegan con mucho amor por Mafalda. A veces traen a alguien con los ojos vendados para darle la sorpresa”.


Ahora, por ejemplo, Roger Gazza sorprende a su novia Eli Ruiz llevándola a ver la estatua para festejar los diez meses de la pareja. “Lo tenía planeado hace rato –confesó él–. Somos de acá pero nunca habíamos venido”. “Me encantan Mafalda y todos los personajes, –dijo Eli–. Mi otro favorito es Guille, el hermanito, porque tiene salidas súper ocurrentes. Como que le guste el chupete on the rocks”.


La estatua de Mafalda está en la esquina del edificio donde vivía Quino, en el décimo piso de Chile 371. La entrada de este edificio, con su puerta verde y vidriada, era el lugar donde el personaje se sentaba a observar el mundo y elaborar sus ácidas reflexiones. “¿Por qué la queremos a Mafalda? –se preguntó Luz, una ecuatoriana que fue a visitarla junto a varias amigas–. Porque odia la sopa. Y porque dice paren el mundo que me quiero bajar”.


Aquel día


La imagen quedó inaugurada el domingo 30 de agosto de 2009, a pocos metros de la ex casa del dibujante Quino, quien asistió a la presentación con otros artistas.

"El Pensador"


TAMBIEN PIDEN TRASLADARLA AL CONGRESO 
 
Buscan proteger con rejas la escultura "El Pensador"

En la Legislatura se pidió una norma para enrejarla tras el ataque con pintura y graffitis que sufrió la obra la semana pasada.


LA OBRA DEL ESCULTOR FRANCES YA FUE ACONDICIONADA POR LA CIUDAD 


La preocupación por el vandalismo en los monumentos que se exhiben en la Ciudad llegó a la Legislatura. Luego de que la escultura "El Pensador" de Auguste Rodin, ubicada frente al Congreso, apareciera la semana pasada con pintura y graffitis, legisladores aprobaron una solicitud para enrejar la obra de arte. Además, pidieron que se traslade a las escalinatas del Palacio del Congreso.

"La Leg islatura ver ía con agrado que se procediera a enrejar el perímetro circundante de la obra y se implementara el conjunto de medidas que permitieran la correcta visualización de la pieza, para garantizar al mismo tiempo su seguridad física de acuerdo con el valor absoluto y relativo que reviste dicha obra, única en su tipo en América del Sur", dice la declaración aprobada, del legislador Fernando Sánchez, de la Coalición Cívica. La idea es implementar esa medida hasta que se cumpla con la ley 2932, sancionada en 2008, que establece poner la escultura en el Congreso. La obra "El Pensador" fue adquirida en 1909 por el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires.

En medio de la discusión, el Ministerio de Ambiente y Espacio Público ya realizó "todos los trabajos de lavado y restauración que requiera el monumento". El ministro Santilli se lamentó: "El daño ya está hecho y lo pagamos entre todos. Se nos va un millón de pesos por mes en estos arreglos y son recursos que se podrían destinar a otras cosas".


miércoles

Documentacion para viajar (ARG)

Holaaaa!!!    les mando esto que no esta demas saberlo!!!   x si tienen algun fliar con documentos viejos y estan con la idea de viajar, tener en cuenta lo siguiente!

No es spam, solo info.


Saludos!!!!!!!!!!!!



Estimados Colegas:


De acuerdo con lo solicitado por la Gerencia de Aeropuertos - Documentación
de   Pasajeros  y  según  lo  establecido  por  la  Dirección  Nacional  de
Migraciones,  se  cumple  en  informar que a partir del 15 de Marzo de 2012
pierden  validez  como  documento  de  viaje  los  siguientes documentos de
identidad emitidos por la República Argentina:

   Libreta Cívica
   Libreta de Enrolamiento
   Cédula de Identidad emitida por la Policía Federal NO MERCOSUR
   Cédula  de  Identidad MERCOSUR emitida por la Policía Federal, mantendrá
   su vigencia hasta su respectivo vencimiento.


 
La  resolución  informada entró en rigor a partir del pasado 28 de Junio de
2011
como resultado de la decisión tomada por El Consejo Del Mercado Común,

de  acuerdo  con  la  modificación  a  la Decisión MERCOSUR Nº 18/08. Dicha
modificación  se expresa en la Decisión Nº 14/11 "Acuerdo Modificatorio del
ANEXO  del  Acuerdo  sobre  Documentos  de  Viaje de los Estados Partes del
MERCOSUR   y   Estados   Asociados",  aprobada  en  Asunción  en  la  fecha
anteriormente citada.

domingo

Hotel D'arc > Av Mayo

Un clásico que luce a nuevo en la esquina de Avenida de Mayo


Clarin 28/08/11

Es un clásico renovado y su historia se remonta a la creación de la avenida de Mayo, la primera gran arteria de la Ciudad, proyectada por iniciativa del intendente Torcuato de Alvear e inaugurada en 1894.


Pocos años después, la familia Gregorini empezó a construir el edificio con reminiscencias italianas que ocupa la esquina de Bernardo de Irigoyen. En su planta baja funcionaba la confitería La Alhambra , con su famosa orquesta de señoritas. Y en los pisos superiores el hotel D’Arc, por cuyas habitaciones pasaron personalidades como José Ortega y Gasset, Arturo Toscanini, Vicente Blasco Ibáñez, Theodore Roosevelt, Enrique Caruso y a Charles-Edouard Jeanneret (para todos, Le Corbusier). El propietario del hotel era Don Celso García, un español que trataba a sus huéspedes como si fuesen de la familia, según cuentan los que solían pasar por ahí.


El lugar permaneció cerrado durante alrededor de 30 años y una década atrás pasó a manos de una sociedad familiar que empezó a recuperar y a reciclar el edificio para convertirlo en un hotel-boutique que finalmente inauguraron hace dos meses . Ahora se llama La Fresquè, en alusión al enorme mural pintado por Alfredo Segatori en 2001 en esa esquina.


El establecimiento tiene tres pisos y 40 habitaciones, la mitad en dúplex. Y su rediseño respeta la estructura y la estética original , con toques modernos, claro. Los techos mezclan molduras y bovedilla con ladrillo a la vista, para los escalones se recuperó la madera antigua y por todos lados se ven arañas, estructuras de hierro y piezas de decoración de distintas épocas. “En las excavaciones encontramos objetos de hace 200 años y estamos ordenando todo el material para poder exponerlo”, cuenta Manuel Paris Paris, el administrador del proyecto.


Sobre el crecimiento que está registrando la actividad hotelera sobre la avenida más ancha de la Ciudad, el hombre no tiene dudas. “Cuando empezamos con la reforma teníamos un par de hoteles alrededor y nada más. Ahora se multiplicaron, y son todos hoteles grandes. De hecho, nosotros estamos haciendo uno más en la esquina de 9 de Julio e Hipólito Yrigoyen, para que la gente pueda elegir entre el antiguo y el moderno ”, anticipa. ¿Por qué? “Es lógico, es una zona central de Buenos Aires. La 9 de Julio es única, es una maravilla . Antes pasaba caminando por abajo y no le daba importancia. Desde que empezamos con esto pude verla desde arriba y se te ponen los pelos de punta, por eso queremos hacer un mirador en la terraza”, responde.

La 9 de Julio crece

La 9 de Julio crece y se consolida como la avenida de los hoteles


Clari 28/08/11
Por Einat Rozenwasser



La mayoría son de cuatro estrellas, pero empezaron a abrir aparts y hostels para atraer un público más jóven. Los empresarios dicen que la 9 de Julio atrae turistas por su ubicación y su fama mundial. En un año abrieron cuatro, ya hay 27 y dos en obra.

Es cierto, Buenos Aires es una ciudad que tiene atractivos para todos los gustos. Pero si de puro capricho hubiera que elegir tres, asado, tango y la avenida más ancha del mundo bien podrían encabezar el listado de “los más buscados” por los que llegan a la Reina del Plata por primera vez. En sintonía con su fama, la 9 de Julio se consolida como el lugar elegido como base de operaciones para los viajeros que eligen la Ciudad tanto para pasear como para hacer negocios. Sólo en el último año abrieron cuatro hoteles nuevos y ya son 27 entre la avenida San Juan y el Bajo, y hay al menos dos más en construcción .


“Hay un desarrollo importante a lo largo de toda la avenida. Se construyen más hoteles y los inversores buscan lugares adecuados para ese fin. La 9 de Julio es emblemática , conocida en todo el mundo y céntrica. Esa ubicación facilita que el potencial huésped que no conoce la Ciudad y, por ejemplo, está buscando alojamiento por Internet, individualice dónde está el hotel y le resulte más fácil la elección. El huésped busca estar cerca de los lugares que quiere conocer o del lugar donde va a trabajar”, sintetiza Graciela Fresno, Presidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés.


El fenómeno se acentuó durante los últimos años, cuando la balanza cambiaria sumó a chilenos y brasileños a la lista de los que se veían beneficiados por la relación peso-dólar. “Hoy la Ciudad es un polo cultural de gran atractividad lo que explica en parte no sólo el crecimiento de los arribos sino además, la expansión en la inversión hotelera como un fuerte motor económico”, sostiene Hernán Lombardi, ministro de Cultura y presidente del Ente de Turismo de la Ciudad.


La mayoría de los hoteles que se asoman sobre la avenida 9 de Julio son de cuatro estrellas , pero también empiezan a aparecer aparts y también hostels, con propuestas para los viajeros más jóvenes , que pueblan bares y boliches de los centros nocturnos de la Ciudad.


¿La novedad? Los hoteles temáticos como el NH Tango, que abrió sus puertas hace un año en el edificio en el que funcionaba el cine y teatro Metro y un bloque de oficinas. Allí se fusionaron dos proyectos: la sala de proyecciones se convirtió en un salón de espectáculos tangueros y el lobby del hotel balconea sobre el hall principal. Poco tiempo después, la misma cadena inauguró el NH 9 de Julio, ubicado a apenas cuatro cuadras.


“Es la avenida más emblemática de Buenos Aires, conocida a nivel internacional por ser ‘la más ancha del mundo’, y ofrece a nuestros huéspedes una vía de acceso rápido a ambos aeropuertos , al tiempo que garantiza una buena inserción en áreas comerciales y culturales, con hitos destacables como el Teatro Colón o las librerías de la avenida Corrientes, por citar algunos”, explica Walter Paulovich, director de Operaciones Mercosur – NH Hoteles Las Américas. ¿Qué buscan los que eligen la opción Tango? “La demanda es la misma que en los demás hoteles pero al tener características únicas en decoración y ubicación, propicia el alojamiento de aquellos interesados en la cultura y el arte ”, responde.


Sobre el perfil de los turistas, desde el observatorio del Ente informan que entre el 50 % y el 60% de los que vienen de Latinoamérica optan por alojamientos de los de la categoría que pueblan la 9 de Julio, algo que también sucede con el 40% de los estadounidenses y canadienses y, en menor medida, con los europeos. Mientras que los primeros tienen una estadía promedio de cinco días en la Ciudad, los que vienen desde más lejos se quedan entre 10 y 12 días. El gasto promedio diario para los que eligen este tipo de hoteles oscila entre los U$S 213 y los U$S 260 En cuanto a la 9 de Julio en sí las opiniones de los turistas son encontradas. En los foros de viajeros intercambian comentarios los que quedan fascinados con la grandilocuencia de la arteria, y también los que critican el tránsito, el nivel de ruido y la dificultad para cruzar en la parte más ancha.


“De noche y de día, es espectacular. Nos llamó la atención el ingenio de los anuncios y también las copas de los árboles”, describe un mexicano. Y un compatriota apunta: “ ¡Cruzarla es casi un deporte extremo! ”. En esa línea se suman los comentarios una estadounidenses que contó 18 carriles de tránsito y tuvo que esperar tres cambios de semáforo para terminar de atravesarla, mientras su marido la esperaba del otro lado.


En el otro grupo aparece una francesa ofuscada porque su alojamiento tenía un ventanal al frente y “fue imposible dormir por el ruido”. Y un nicaragüense que destaca las proporciones de la avenida, pero dice que “no representa lo más bello de la Ciudad. El estado de ciertos edificios y la presentación de algunos carteles publicitarios, que no siempre es la más estética”.

viernes

Cataratas: el gran caudal del río arrastró dos pasarelas

Cataratas: el gran caudal del río arrastró dos pasarelas

26/08/11 Clarin

Posadas (corresponsalia)

Parte de las pasarelas que conducen a la Garganta del Diablo, el más espectacular de los saltos de las Cataratas del Iguazú, fueron arrastradas por la última creciente del río , la semana pasada, lo cual impide el acceso al mirador. Si bien el daño no es importante, la empresa concesionaria de los servicios, Iguazú Argentina, debe esperar un descenso del caudal para realizar la reparación, que demanda una semana de trabajo.


El agua desprendió y arrastró hasta el fondo del río dos tramos metálicos de pasarelas de 12 metros cada uno . Hoy los turistas pueden realizar sólo una aproximación al salto, ya que el daño está 200 metros antes del balcón.


La semana pasada el caudal del río Iguazú alcanzó los 14.800 metros cúbicos por segundo –diez veces más del habitual–, lo cual obligó a cerrar la pasarela a Garganta del Diablo por cuestiones de seguridad. El viernes, la creciente superó el nivel de la pasarela y provocó el desprendimiento de los tramos 97 y 98, lo cual está previsto para estos casos.


A mediados de 2007 el río Iguazú incrementó su caudal hasta llegar a los 15.600 metros cúbicos , lo cual provocó el desprendimiento de cuatro tramos de pasarelas. Cada una de esas estructuras metálicas pesa 4,5 toneladas.

jueves

Palacio Paz

Una visita al increíble Palacio Paz, la residencia más grande de la Ciudad


Tiene 140 ambientes y perteneció a José C. Paz, dueño de La Prensa, quien nunca llegó a habitarlo.

Por Silvia Gómez
25/08/11 Clarin


El Palacio Paz es una de las joyas ocultas de la Ciudad. No lo es por su ubicación –frente a Plaza San Martín y a metros de edificios históricos como el Kavanagh y la Cancillería– sino porque en su interior guarda una sucesión de magníficos salones y la historia de una familia que invirtió doce años, de 1902 a 1914, en la construcción de lo que fue la residencia más grande de la Ciudad , pero cuyo dueño no llegó a habitar.


Fue José Camilo Paz el ideólogo de este palacio que tiene 140 ambientes , 40 baños y 12.000 metros cuadrados de superficie cubierta. Hacendado, diplomático y dueño del diario La Prensa (para el que construyó el emblemático edificio de Avenida de Mayo, ejemplo de la arquitectura de fin de siglo, hoy Casa de la Cultura), el hombre tenía puesta la vista en lo que sucedía en Europa. Desde allí hizo traer todas las piezas que se ven en el palacio : mármoles, herrería, arañas, ornamentos, muebles, pisos y faroles, entre muchas otras cosas. También el descomunal portón de cuatro puertas que da la bienvenida al palacio. Quizá el detalle más llamativo, porque la fachada del edificio, más bien sencilla, no se condice con su interior.


Se cree que José C. Paz tenía aspiraciones presidenciales. Pensó que el palacio podía transformarse en residencia oficial , cuando aún los presidentes de la Nación no contaban con una. Si bien no existen fuentes históricas que confirmen la versión, la grandilocuencia de los salones hace pensar que esta fue la idea primigenia. Y lo que refuerza esta pretensión es el Gran Hall de Hono r, el lugar que termina por dejar boquiabiertos a todos los visitantes. Y también a los famosos, que lo eligen como puesta en escena (Ricky Martin grabo video clip - frio)

De arriba a abajo, el Gran Hall de Honor derrocha grandilocuencia. Tiene 21 metros de alto y el piso está conformado por mármoles y mosaicos italianos. La cúpula es un vitral que en el centro tiene la imagen de Luis XIV , el “Rey Sol”, como lo llamaban en Francia. Y algunos detalles dejan en claro lo minucioso del diseño: los mármoles que rodean las puertas que permiten el ingreso a las áreas privadas, en el primer piso, tienen vetas naturales que simulan cortinados.


Pero la muerte sorprendió a José C. Paz en el Principado de Mónaco en 1912, y el Gran Hall de Honor quedó inconcluso: los óvalos que rodean la cúpula quedaron vacíos, cuando los lineamientos de la época sugerían que allí debería haber un fresco.


Una serie de tragedias ensombreció la vida en el palacio. Al poco tiempo falleció también la viuda de Paz, Zelmira Díaz, y luego su yerno, que vivía en un ala del edificio junto a su hija, Zelmira, y cuatro nietos. Su hijo, Ezequiel, no tuvo descendientes.


Para los años en los que fue construido, el palacio aportó algunas innovaciones constructivas. Tiene 10 ascensores , tres de ellos en lo que eran las cocheras y las caballerizas (la única ala del edificio que fue derribada por el Círculo Militar, que lo compró en 1938 e instaló allí los espacios deportivos). Toda las áreas contaban con conexión eléctrica y calefacción central.


El Gran Hall de Honor es el último salón de la visita, coordinada por la guía Alicia Merlicco Pallarés. La anfitriona solo aporta datos útiles, lo demás queda librado a la imaginación de cada uno. Como qué haría doña Zelmira Díaz de Paz en una habitación de 146 metros cuadrados, o cómo convivirían las nueve personas que habitaban el palacio con las 70 que se ocupaban del mantenimiento.

 
 
Cómo y cuándo son las visitas

Al Palacio Paz sólo se puede ingresar con visitas guiadas, por avenida Santa Fe 750. En español, las visitas son de martes a viernes en dos turnos, a las 11 y a las 15. Y los sábados, a las 11. En inglés, miércoles y jueves a las 15.30. La entrada cuesta $ 30. El recorrido se hace por la planta baja, que es el área pública. Son las salas de baile, de descanso, de fumadores, de música y de damas, las galerías y comedor de honor, el despacho y la sala de espera y, finalmente, el Gran Hall de Honor y los jardines:visitas@palaciopaz.com.ar